El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y María Jesús Montero con pinganillos en el Congreso
Contratación del Estado
El Congreso gasta 2 millones en un nuevo sistema de vídeo y subtitulado
En septiembre de 2023, al poco tiempo de iniciar la legislatura, el conocido como bloque 'Frankenstein' –que apoyó la investidura de Pedro Sánchez– aprobó reformar el Reglamento del Congreso de los Diputados para que se pudieran utilizar en la Cámara Baja las lenguas cooficiales. Esta medida se llevó a cabo porque fue una de las exigencias de ERC y Junts –a las que se plegó el PSOE– para que los partidos separatistas votaran a la socialista Francina Armengol como presidenta del Congreso.
Así las cosas, el hecho de que se comenzara a utilizar el gallego, el catalán y el vasco en la Cámara Baja disparó el gasto de algunas partidas, ya que el organismo que encabeza la tercera máxima autoridad del Estado tuvo que contratar traducciones simultáneas o pinganillos.
Ahora, el Congreso ha anunciado una licitación pública –con un valor estimado de 2.159.950,65 euros– para llevar a cabo «la actualización del sistema de catalogación de vídeo, de los servidores de vídeo y del sistema de almacenamiento de vídeo del Centro de Producción de Televisión del Congreso de los Diputados» y «para la adquisición de un sistema de subtitulado automático en directo y su instalación y puesta en marcha», tal y como publicó el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 1 de diciembre.
El epígrafe «trabajos a realizar» de la contrata recoge que «los trabajos deberán garantizar la implementación de los procesos de gestión, catalogación, subtitulado y distribución inmediata de la señal, así como su posterior almacenamiento y archivo», y que «se deben impartir las formaciones oportunas para que el equipo humano encargado de la gestión del servicio del Centro de Producción de Televisión pueda operar las nuevas instalaciones con la solvencia técnica adecuada».
Respecto a los subtítulos, cuando sean en directo se mostrarán en español, aunque luego la plataforma de almacenamiento deberá permitir su visualización en modo multilingüe, extremo que ha sido detallado por fuentes de la Cámara Baja a El Debate. «El servicio de subtitulado en directo deberá proporcionar una cobertura precisa y confiable en castellano para todos los contenidos requeridos, asegurando que la generación de subtítulos se realice en sincronización con la emisión del audio original», dice el documento público.
Por ello, el contrato del Estado indica que «la herramienta» web de almacenamiento «debe permitir distintas configuraciones de visualización de subtítulos, incluyendo: modo de un solo idioma: se muestra únicamente un idioma seleccionado» y «modo multilingüe: posibilidad de mostrar subtítulos en varios idiomas al mismo tiempo, con opciones de personalización (por ejemplo, diferentes colores para cada idioma)».
«La plataforma deberá estar disponible en varios idiomas: Castellano, Euskera, Catalán, Gallego e Inglés (sic). Los usuarios deberán poder cambiar el idioma de la interfaz en cualquier momento, con una opción de selección claramente visible en la zona superior derecha», se añade respecto a la plataforma web de edición de subtitulado.
Por su parte, el documento justifica el contrato expresando que «la instalación técnica del Centro de Producción de Televisión, que data de 1993, ha sido ampliada y actualizada desde entonces para responder a las nuevas necesidades tecnológicas y de difusión de la actividad del Congreso de los Diputados, incluyendo la gestión, grabación, catalogación, distribución y almacenamiento de la señal audiovisual institucional en directo en formatos broadcast y web, así como su archivo». En este contexto, se relata que «en los últimos años, el sistema de catalogación y los servidores de vídeo, sistemas esenciales de la instalación e interconectados entre sí, han quedado obsoletos, por lo que es necesaria su renovación».