La nueva fiscal general del Estado, Teresa Peramato
Tribunal Supremo
Teresa Peramato toma posesión como fiscal general del Estado arropada por la número dos de García Ortiz
La nueva titular del Ministerio Público ha formalizado su incorporación al cargo de máxima responsable del Ministerio Público, ante los magistrados de la Sala Segunda del Supremo que condenaron a su predecesor
El Gobierno ya tiene a su nueva fiscal general del Estado a pleno rendimiento. La sustituta de Álvaro García Ortiz, inhabilitado por un delito de revelación de datos reservados, Teresa Peramato, ha tomado posesión del cargo en un acto solemne que se ha celebrado este jueves en el Salón de Plenos del Supremo (TS), arropada por la que fuera número dos de su predecesor, la teniente fiscal Ángeles Sánchez Conde -quien, además, actuó en la defensa de su entonces máximo superior jerárquico- y a Félix Pantoja, fiscal jubilado que fue coordinador del área de siniestralidad laboral del Ministerio Público.
Peramato, la fiscal de sala del Alto Tribunal experta en la lucha contra la violencia de género y con más de 35 años en la carrera fiscal, fue ascendida por García Ortiz al 'generalato' de la Institución, en el Supremo, por su proximidad ideológica. No en vano, cabe recordar que como su antecesor, también ejerció como presidenta de la Unión Profesional de Fiscales (UPF), la asociación izquierdista de la Carrera.
El acto, que ha durado apenas quince minutos, ha estado presidido por la presidenta del TS y del Consejo General del Poder General (CGPJ), Isabel Perelló, y ha contado con una nutrida representación de magistrados del Supremo, incluidos los que formaron el tribunal que juzgó y condenó a García Ortiz, como el presidente de la Sala Segunda, Andrés Martínez Arrieta.
También estaban las jefas de las fiscalía superior y provincial de Madrid, Almudena Lastra y Pilar Rodríguez, respectivamente, dos personas clave en el procedimiento contra García Ortiz que evidenciaron sus diferencias durante la investigación y, finalmente, en el juicio.
Según recoge la sentencia, el testimonio de Lastra fue clave para la condena porque declaró que desde el principio advirtió de que la información sobre la investigación por delitos fiscales contra Alberto González Amador, novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, acabaría filtrándose. «¿Álvaro, has filtrado tú?», llegó a preguntarle. «Eso ahora no importa», sostiene que contestó él. Para el tribunal, tal contestación fue un indicio auto incriminatorio.
A la toma de posesión de Peramato también han acudido ex fiscales generales del Estado, como María José Segarra, Consuelo Madrigal y Julián Sánchez Melgar, así como magistrados del Tribunal Constitucional (TC) y numerosos vocales del CGPJ.
Y, como es habitual, ha asistido el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. Entre el público se contaba igualmente al Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo.
Pasar página
Además, este mismo jueves se celebrará un segundo acto en la sede de la Fiscalía General del Estado, en la calle Fortuny, a 500 metros del alto tribunal. Previsiblemente, Peramato pronunciará unas palabras ante la cúpula de la carrera fiscal.
Ya el pasado 4 de diciembre, la fiscal se comprometió a «sanar» la «herida» que ha dejado en la Fiscalía la condena a su predecesor. Así lo dijo ante la Comisión de Justicia del Congreso que examinó su idoneidad para el cargo, días después de que el CGPJ declarara por unanimidad que cumplía con los requisitos fijados por la ley para asumir la jefatura del Ministerio Público.
Peramato fue propuesta por el Gobierno para el cargo de fiscal general el pasado 25 de noviembre, cinco días después de que el Supremo hiciera pública su decisión de condenar a García Ortiz. No obstante, hasta esta semana no se ha dado a conocer el contenido de la sentencia, en la que el alto tribunal resuelve que el jefe de la Fiscalía «no puede responder a una noticia falsa mediante la comisión de un delito» de revelación de secretos.
Destacada por su perfil «integrista» en materia de feminismo y contra la violencia de género, se trata de la cuarta persona nombrada para liderar la Fiscalía General del Estado bajo un Gobierno de Pedro Sánchez, tras Segarra (junio de 2018 a enero de 2020), Dolores Delgado (febrero de 2020 a julio de 2022) y el ya defenestrado García Ortiz (agosto de 2022 a noviembre de 2025).
El propio Estatuto Fiscal determina que el mandato de Peramato tendrá una duración de cuatro años. Antes de que concluya dicho periodo únicamente podrá cesar por cinco motivos: a petición propia, por incurrir en alguna de las incompatibilidades o prohibiciones establecidas en la ley, en caso de incapacidad o enfermedad que lo inhabilite para el cargo, por incumplimiento grave o reiterado de sus funciones, o cuando cese el Gobierno que lo hubiera propuesto.
Eso sí, Peramato no podrá ser renombrada, excepto en el caso de que hubiese estado en el cargo durante un periodo inferior a dos años, desde ahora en adelante, en el caso de que se convocasen, por ejemplo, elecciones generales anticipadas.