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El presidente del Gobierno Pedro Sánchez junto al ministro de Transportes Óscar Puente y la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero y el ministro del Interior, Fernando Grande-MarlaskaEFE

Tragedia ferroviaria

Puente admite que el Iryo accidentado y otros dos trenes tienen marcas que apuntan a una rotura de la vía

Puente también ha salido al paso de la polémica generada por los audios de la caja negra del Iryo, en los que el maquinista informa inicialmente de haber sufrido «un enganchón»

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha confirmado este miércoles que el tren de alta velocidad de Iryo accidentado el pasado domingo en Adamuz (Córdoba), así como otros dos convoyes que circularon previamente por el mismo punto, presentan marcas en sus sistemas de rodadura que podrían ser compatibles con una rotura incipiente de la vía. Un hallazgo que sitúa el foco de la investigación en el estado de la infraestructura, aunque el Gobierno insiste en que aún no puede extraerse una conclusión definitiva.

En declaraciones a Telecinco, Puente ha explicado que los vagones de los cinco primeros coches del Iryo –los que no llegaron a descarrilar–presentan «marcas» o rozaduras inusuales, algunas de ellas del tamaño de una moneda. Según ha precisado, «es posible, y se está analizando, que los dos o tres trenes que pasaron antes tengan marcas similares», lo que refuerza la hipótesis de un problema progresivo en la vía.

«La cuestión ahora es saber por qué se han producido esas marcas: si había algo sobre las vías o si era la propia vía la que estaba empezando a romperse», ha señalado el ministro, que ha subrayado que, en este momento, no es posible determinar si ese defecto es causa o consecuencia del descarrilamiento.

El foco de la investigación se sitúa en el kilómetro 318 de la línea Madrid-Sevilla, donde los técnicos analizan un primer segmento de vía arrancado, con una rotura de unos 30 centímetros que podría corresponder a una soldadura defectuosa. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y la Guardia Civil trabajan para casar esas posibles anomalías con las marcas detectadas en las ruedas de varios trenes que atravesaron ese punto crítico en las horas previas al siniestro.

A su vez, la Guardia Civil también investiga la pieza del eje de un tren encontrada cerca del lugar del accidente, la misma pieza a la que se refiere un artículo de The New York Times y que fue hallada el pasado martes, según la publicación, sumergida parcialmente en un arroyo que fluye por una zanja empinada a 270 metros de la vía.

El accidente se produjo el domingo a las 19.45 horas, cuando el convoy 6189 de Iryo, que cubría el trayecto Málaga-Madrid, descarriló e invadió la vía contraria, provocando el choque con un tren Alvia de Renfe que circulaba en sentido Madrid-Huelva. El balance provisional asciende a 42 víctimas mortales, mientras continúan las labores para esclarecer el paradero de los desaparecidos.

Puente también ha salido al paso de la polémica generada por los audios de la caja negra del Iryo, en los que el maquinista informa inicialmente de haber sufrido «un enganchón». Según el ministro, entre la primera y la segunda llamada al centro de control de Atocha transcurrieron entre tres y cuatro minutos, y el impacto con el Alvia se produjo en menos de nueve segundos desde el descarrilamiento, y no en 20 como se difundió en un primer momento.

«El audio tiene un valor ilustrativo», ha defendido Puente, que ha recalcado que el maquinista no fue consciente ni del descarrilamiento ni de la colisión hasta que bajó del tren. «Cuando el convoy se detiene, el impacto ya se había producido», ha insistido.

El titular de Transportes ha rechazado con contundencia las insinuaciones sobre el uso de materiales low cost en las obras de renovación del tramo afectado. «Es una barbaridad», ha afirmado, recordando que la línea fue renovada entre 2022 y mayo de 2025, con una inversión global de 700 millones de euros, y que superó todas las pruebas de seguridad, con una revisión geométrica en octubre, inspección dinámica en noviembre y control a pie apenas dos semanas antes del accidente.

Además de la investigación por el accidente de Adamuz, Puente también ha comparecido en TVE 1 para informar sobre las incidencias ferroviarias registradas en las últimas horas, especialmente en Cataluña, donde ha confirmado que los trenes de Rodalies permanecerán parados durante toda la jornada. «Estamos hablando de una desgracia que tiene que ver con las condiciones meteorológicas que en este momento está atravesando Cataluña», ha señalado el ministro, explicando que Adif está revisando de forma exhaustiva todos los puntos críticos de la red que, en relación con la climatología, puedan suponer un riesgo para la seguridad ferroviaria.

Según Puente, con el servicio suspendido se está realizando una exploración completa de la vía y del entorno. Como ejemplo de la gravedad de la situación, ha indicado que durante la mañana se ha producido el derrumbamiento de otro muro en la línea R1, en el entorno de Pineda del Mar, «sin consecuencias afortunadamente porque el servicio estaba suspendido».

Bomberos revisan este miércoles el tren de Rodalies descarrilado el día anterior en BarcelonaEFE

El ministro se ha referido también al accidente registrado en Gelida (Barcelona), donde un tren sufrió lo que ha descrito como un «aplastamiento» tras la caída parcial de un muro sobre la cabina del convoy. En ese tramo existía una limitación de velocidad de 60 kilómetros por hora por obras, frente a los 140 habituales. «Si no hubiera habido esa limitación de velocidad, estaríamos hablando de muchas víctimas», ha subrayado Puente, que ha atribuido el derrumbe del muro a la saturación de un talud arcilloso como consecuencia de las intensas lluvias.

Mientras tanto, Adif mantiene suspendida la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, y ha impuesto limitaciones de velocidad en otros tramos de la red tras un aumento significativo de incidencias reportadas por los maquinistas en los últimos días