Fundado en 1910

El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno de Aragón en las elecciones del 8F, Jorge AzcónPP ARAGÓN

Elecciones Aragón 2026

Las diferencias de los programas electorales de los partidos que se presentan a las elecciones en Aragón

Más de un millón de aragoneses podrán ejercer su derecho al voto en unos comicios autonómicos adelantados este domingo 8 de febrero

Este domingo, 8 de febrero, más de un millón de aragoneses podrá ejercer su derecho al voto en unos comicios autonómicos adelantados y muchos de ellos consultarán antes de hacerlo los programas electorales de los diferentes partidos, especialmente si todavía tienen dudas sobre lo que hacer con su voto. En estos programas electorales se evidencian importantes diferencias en el modelo económico, social y territorial que proponen las diferentes formaciones para la comunidad. Aunque todos coinciden en la necesidad de mejorar los servicios públicos y combatir la despoblación, las recetas para lograrlo varían de forma notable según la formación política.

En el ámbito económico y fiscal, el Partido Popular apuesta por la bajada de impuestos y la atracción de inversión como motores del crecimiento, defendiendo una gestión orientada a la estabilidad presupuestaria y al impulso empresarial. Frente a este planteamiento, el PSOE propone una fiscalidad progresiva que permita reforzar los servicios públicos, mientras que CHA e IU–Sumar plantean un mayor peso de la intervención pública y un modelo económico orientado a la redistribución y al equilibrio territorial. VOX, por su parte, defiende una reducción del gasto público y de la presión fiscal, con especial énfasis en eliminar lo que considera gasto ideológico.

Las diferencias también son claras en sanidad. PSOE, CHA e IU–Sumar coinciden en una defensa explícita de la sanidad pública y en el rechazo a las privatizaciones, con un fuerte refuerzo de la Atención Primaria y de la salud mental. El PP plantea igualmente fortalecer el sistema público, pero sin cerrar la puerta a fórmulas de colaboración público-privada, poniendo el acento en la modernización de infraestructuras y la reducción de listas de espera. Vox centra su discurso en la eficiencia del sistema y el control del gasto.

En educación, el debate gira en torno al papel de la enseñanza pública y concertada. El PP defiende la libertad educativa y el mantenimiento del modelo mixto, mientras que PSOE refuerza la educación pública con medidas como la gratuidad de libros y comedores. CHA e IU–Sumar van más allá y plantean la eliminación progresiva o total de los conciertos educativos, además de una apuesta clara por la escuela rural. Vox, en cambio, pone el foco en el derecho de las familias a decidir y rechaza determinadas políticas educativas relacionadas con la igualdad y la coeducación.

La vivienda es otro de los ejes centrales de la campaña. PSOE, CHA e IU–Sumar coinciden en considerar la vivienda como un derecho básico, defendiendo la ampliación del parque público y la regulación del mercado del alquiler. El PP apuesta por aumentar la oferta mediante incentivos y colaboración con el sector privado, mientras que VOX rechaza el control de precios y prioriza la reducción de trabas administrativas.

En materia de igualdad y políticas sociales, las posiciones vuelven a separarse. PSOE, CHA e IU–Sumar incorporan el feminismo y la ampliación de derechos como elementos centrales de sus programas, mientras que el PP adopta un enfoque más generalista. VOX se desmarca de estas políticas y propone sustituir los actuales enfoques por medidas centradas en la familia y la violencia intrafamiliar.

Por último, el modelo territorial refleja una de las principales líneas de contraste. CHA sitúa el aragonesismo político y el refuerzo del autogobierno en el centro de su propuesta, mientras que PSOE y PP coinciden en la necesidad de combatir la despoblación mediante inversiones y servicios públicos. IU–Sumar vincula el reto demográfico a la desigualdad social y Vox mantiene una visión más centralista del Estado autonómico.