La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, este lunes en Ferraz
Cuenta atrás
El PSOE responsabiliza a Junts de lo que les pase a las familias vulnerables si tumba el escudo social
El Gobierno se arriesga a ver nuevamente derogadas sus medidas sociales por segunda vez en un mes. La portavoz del PSOE pide a los de Puigdemont que piensen bien lo que van a hacer
Se acerca el día. El jueves, el Pleno del Congreso debatirá el segundo real decreto ley del escudo social y, como ocurrió con el primero, el Gobierno no tiene los apoyos garantizados. Es más. Como contó El Debate el pasado miércoles, los socialistas siguen sin contar con Junts.
El partido de Carles Puigdemont no ha dado la más mínima señal de querer negociar, según fuentes gubernamentales. Nada, silencio sepulcral desde que anunciaron que volverían a votar en contra, el pasado 3 de febrero. Es decir, el mismo día en que el Consejo de Ministros aprobó el nuevo decreto ley, después de que el PSOE pactara con el PNV que los propietarios de una y dos viviendas fueran excluidos de la norma antidesahucios.
Este lunes, en un intento por ablandar a los independentistas, la portavoz del PSOE trató de hacer pedagogía desde la sala de prensa de Ferraz. Montse Mínguez se dirigió a los de Puigdemont directamente para pedirles que recapaciten. Eso sí, lo hizo en un tono mucho más suave que el que los socialistas acostumbran a tener con el PP, al que en enero culparon en solitario de la caída del decreto ómnibus: aquel en el que el Gobierno mezcló la subida de las pensiones con las medidas del escudo social y acabó decayendo. Votó en contra el PP, pero también Junts, Vox y UPN.
«La votación no es para hacer caer un ministro, ni para hacer caer un Gobierno, ni para que al grupo parlamentario socialista le vaya mal. Si el decreto del escudo social cae, caen las familias que están esperando. Una familia de una mujer que ha sido maltratada, que está en un piso, que es vulnerable. Si cae el escudo social se presiona a los servicios sociales de la comunidad autónoma y del ayuntamiento, cae el derecho de darle una alternativa habitacional», advirtió Mínguez.
La portavoz socialista pidió «altura de mirada» a los de Puigdemont porque, según insistió, «detrás hablamos de familias» que necesitan los descuentos para pagar la luz y el gas.
Para el Ejecutivo, que su escudo social sea derogado por segunda vez en un mes sería un varapalo enorme. La primera vez fue el 27 de enero, y el contexto era distinto. El Gobierno llevó a convalidación de la Cámara Baja un decreto ómnibus en el que mezcló la subida de las pensiones con el escudo social, a sabiendas de que metiéndolo todo junto iba a perder la votación, puesto que estaba avisado. Pero los socialistas contaban con ello: querían utilizar el voto en contra del PP en la campaña de las elecciones en Aragón, como así lo hicieron. Por el contrario, del voto en contra de Junts no dijeron ni palabra.
La treta no les funcionó demasiado bien, puesto que ya la habían utilizado el año anterior. Además, El Debate probó hasta qué punto la campaña contra el PP estaba preparada al revelar que Sánchez grabó un vídeo dos horas y media antes de que se produjera la votación. Así las cosas, el martes siguiente el Consejo de Ministros aprobó dos decretos leyes: uno únicamente con las pensiones y el del escudo social. Ambos se votarán la próxima semana.
El primero será respaldado por una amplísima mayoría, porque el PP y Junts también votarán a favor. El segundo es el que va camino del matadero parlamentario, si Puigdemont no cambia de idea de aquí al jueves.