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La portavoz del Gobierno, Elma SaizEFE

La gran desclasificación

Qué hay y qué no en las 153 cajas de documentos del 23-F que la Moncloa colgará en su web en horas

Funcionarios de los ministerios de Interior, Defensa y Exteriores han trabajado en la compilación y digitalización de los papeles. El equipo del presidente asegura que no los ha leído antes

El Gobierno ha creado una enorme expectación con la publicación de 153 cajas de documentos clasificados del 23-F —según sus cifras— este miércoles en la web de la Moncloa. Tanto, que ni ellos mismos son capaces de garantizar que la página no vaya a colgarse ante la alta demanda prevista.

El volcado se producirá en torno al mediodía, aunque en la Moncloa no quieren dar una hora exacta por si surgen problemas técnicos y porque es un trabajo laborioso. Cuando esté completado, cualquier ciudadano podrá navegar por entre los papeles y consultarlos al detalle.

Desde que el lunes Pedro Sánchez anunció la desclasificación de los secretos del golpe de Estado fallido, funcionarios de los ministerios de Interior, Defensa y Asuntos Exteriores se pusieron a revisar, compilar y digitalizar todos los documentos. Se trata de los tres ministerios en cuyas cajas fuertes se ha conservado toda esa información durante los últimos 45 años.

Desde el equipo del presidente señalaron este martes que Sánchez no conoce qué hay ahí. Según su versión, van a ciegas. «No los hemos leído, no sabemos qué va a salir mañana», sostuvieron. Pero lo que sí enfatizaron es que se desclasificará todo, no quedará nada por ver la luz.

¿Qué pueden esperar los españoles encontrar? De entrada, grabaciones no, según aclaró ayer la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, tras el Consejo de Ministros. Son documentos, informes, transcripciones de llamadas y, seguramente, alguna imagen, pero esto último no está del todo claro.

Los archivos no incluyen el sumario del juicio del 23-F en 1982, puesto que este se conserva en el depósito acorazado del archivo central del Tribunal Supremo. En su día, la agencia Europa Press consiguió en exclusiva toda la instrucción, que estaba bajo secreto, así como una declaración del teniente coronel Antonio Tejero ante el juez. La Policía se presentó en la redacción para requisar la documentación.

La gran pregunta es si habrá algo que dé un vuelco a la historia mil veces contada del 23-F, en especial sobre el papel del Rey Juan Carlos, siempre objeto de todo tipo de rumores, incluidos los que le sitúan como el «elefante blanco». Es de prever que la documentación incluya las llamadas que se produjeron desde el Congreso y desde la Zarzuela en aquellas horas frenéticas en las que la joven democracia española se tambaleó. También se desconoce hasta la fecha la participación del CESID, hoy el CNI.

Aunque muchos historiadores han celebrado la publicación de documentos, también han mostrado su escepticismo sobre las novedades que pueda aportar esta desclasificación masiva. Inicialmente, el Gobierno invocó la «transparencia» como su motivación: «La memoria no puede estar bajo llave», escribió el presidente en X el lunes. Pero, un día después, la portavoz justificó esta desclasificación de otra manera: «El algoritmo tiene una fuerza extraordinaria para difundir bulos y desinformación, y en lo que se refiere a este importante pasaje de nuestra historia, lo que hace el Gobierno con esta decisión es impedir que la ultraderecha siga utilizando los bulos, las conspiraciones, la desinformación para difundir teorías que no merece nuestra democracia. Y, también, para desinformar a los jóvenes, a chavales que piensan que con Franco se vivía mejor y que van cantando el Cara al sol por nuestras calles», aseguró Saiz.