El entonces vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía, Rodrigo Rato, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruíz Gallardón, en la estación de Santa Eugenia, junto a las autoridades y responsables de los servicios de emergencia. El Gobierno había convocado un gabinete de crisis. Quedaron suspendidas todas las actividades oficiales. España en aquel momento se encontraba inmersa en el final de la campaña electoral, que quedó en suspenso.