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José María Aznar y Jaime Mayor Oreja, en la presentación del libro del exministroEP

Presentación de su libro 'Una verdad incómoda'

Mayor Oreja apela a la unión del PP y Vox y pide que hagan de la «mayoría natural» Gobierno

  • José María Aznar cree que en las próximas elecciones generales está en juego la continuidad de nuestro sistema constitucional y la continuidad histórica de España

  • El exministro presentó su libro junto al expresidente del Gobierno, María San Gil y Luis Ventoso en un acto multitudinario en Madrid

Contaba Jaime Mayor Oreja que si alguien le hubiera dicho que se dedicaría a la política hace 50 años él no habría dado crédito. Si lo está, y lo ha estado estas décadas atrás cuando decidió dar el paso en un momento especialmente delicado y en un lugar especialmente difícil, en el que puso en riesgo su vida por defender la democracia, la libertad y España entre otras cosas, es por Marcelino Oreja. Sin él y sin la Transición democrática, no se habría dedicado a ello. Hoy recoge su testimonio y las experiencias que ha vivido a lo largo de estos años en su libro 'Una verdad incómoda' (Editorial Espasa), que acaba de salir a la venta y ya va por su segunda edición.

Un libro que busca «explicar a los españoles lo que tenemos delante para que tomen conciencia» porque lo que hay enfrente no es un Gobierno de Pedro Sánchez o un Gobierno de coalición, sino «un proceso que está vivo desde hace más de 20 años en España» que se hizo Gobierno en 2018, con la moción de censura que utilizó de excusa la corrupción para llegar a la Moncloa. Así lo expresó el exministro y presidente de NEOS en un acto que protagonizó junto al expresidente José María Aznar, la expolítica y vicepresidenta de NEOS, María San Gil, y Luis Ventoso, director adjunto de El Debate, en un Auditorio de la Mutua Madrileña abarrotado. Entre el público se encontraban entre otros Marcelino Oreja, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, la exlíder autonómica Esperanza Aguirre o el exdiputado Adolfo Suárez Illana.

En su libro, como recalcó Luis Ventoso, Mayor Oreja recoge con claridad expositiva lo que fueron capítulos clave de la historia más reciente de España, y «deja que los hechos hablen por sí solos y que todo el mundo quede retratado». Como una obra «muy valiente» lo describió San Gil, que recordó en este coloquio que ella entró en política animada por Mayor Oreja, con quien muchos años después impulsaría NEOS, y después del asesinato de Gregorio Ordóñez a manos de ETA. Por su parte, el expresidente subrayó que 'Una verdad incómoda' no solo deja «una memoria muy clara», sino también «una fuente sólida de esperanzas y de valores con los que afrontar las dificultades que se nos vienen».

Jaime Mayor Oreja, María San Gil, José María Aznar y Luis VentosoEuropa Press

Mayor Oreja, aludiendo a esa «mayoría natural» de la que hablaba Manuel Fraga, y convencido de que esa mayoría natural, que ahora se ha expresado en las elecciones autonómicas más recientes, existe y debe hacerse Gobierno, apeló a la unión del PP y de Vox y les pidió hacerlo realidad para evitar que «estando en el abismo vayamos al fondo del abismo». Hizo un llamamiento a la sociedad española para que no esté anestesiada y urgió a tener una capacidad de respuesta para que el Gobierno actual, «letal para España», sea democráticamente derrotado en las urnas.

En esa unión de las dos formaciones de la derecha para construir una alternativa al «Frente Popular» insistió también María San Gil, que recalcó que desde NEOS precisamente tratan de tender puentes entre ambos. Lo hacen en un contexto en el que los partidos de Feijóo y Abascal tienden a lanzarse reproches mutuos y, tal como se vio la semana pasada en Extremadura, no logran alcanzar un acuerdo.

Aznar, por el contrario, dijo no creer en ese concepto de «mayoría natural», sino que en su opinión en política se articulan acuerdos, que «no nacen de procesos naturales, sino de voluntades». «España necesita un Gobierno fuerte y una mayoría cuanto más sólida mejor que hay que articular», remarcó. Según el expresidente, con una situación electoral en la que el PP tenga 170 diputados y Vox 30 España -preferible a su juicio a que el PP tenga 130 o 140 y Vox 60-, tendrá «una oportunidad» para enfrentar los problemas.

Para el exdirigente popular las próximas elecciones generales tendrá un carácter «semiconstituyente o constituyente»: en ellas los españoles nos jugamos la continuidad de nuestro sistema constitucional, la continuidad histórica de España, la de la Corona por ende y «una posible desagregación del país». «El que se quiera inhibir que se inhiba. Pero que sepa la consecuencia», advirtió Aznar.

​La lucha contra ETA

Aludió Mayor Oreja a esos primeros años en la política, después de la Transición, que reivindicó como el proyecto históricamente más importante de los últimos 100 años en España, y a esa situación de «clandestinidad» en la que en ese momento partidos como la UCD, del que él formaba parte, la ejercían en el País Vasco, donde se veían obligados a celebrar mítines a escondidas e ir en las listas era poner en riesgo la propia vida.

Ya en el Gobierno de José María Aznar, como ambos recordaron, tuvieron en la lucha decidida contra ETA, en la que destacaron el papel fundamental y «ejemplar» del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil, aquella máxima de «solo con la ley pero con toda la ley» y la determinación de que bajo ningún concepto aceptarían ningún chantaje de la banda terrorista.

Antes de que el PP llegara a la Moncloa, el 23 de enero de 1995 ETA asesinó a Gregorio Ordóñez, y tres meses después perpetró un atentado contra Aznar. Dos años después, y tras la liberación de José Antonio Ortega Lara, los terroristas acabaron con la vida de Miguel Ángel Blanco. «Cuando se produce su secuestro, que fue un asesinato a cámara lenta, no hicimos nada porque sabíamos que no había que hacer nada porque sabíamos que no se podía negociar», explicó Mayor Oreja, que recordó que trataron de localizar al concejal de Ermua por todos los medios durante 48 horas. En ello incidió Aznar, que dijo no tener palabras de gratitud suficientes para la familia de Miguel Ángel Blanco.

«Tener a José María Aznar y a Jaime Mayor Oreja al frente de la Presidencia y del Ministerio del Interior era una garantía de que las cosas se estaban haciendo bien; las políticas antiterroristas que se pusieron en marcha de 1996 a 2004 fueron enormemente eficaces», subrayó María San Gil, que también asumió el riesgo de estar en la primera fila política en la tierra vasca.

Los atentados del 11-M

Preguntado sobre esta cuestión, el exministro del Interior hizo referencia a dos testimonios que plasma en su libro, uno de ellos la conversación con su homólogo en Marruecos Driss Basri, que en 2005 le trasladó: «No tendréis duda, esto es un atentado del servicio secreto. Lo lógico es que hayan sido los míos. Pero como yo los he educado, reclutado y seleccionado sé que son incompetentes para hacer un atentado tan complejo. Mirad algún servicio secreto de alguna nación vecina». Ya en julio de 2004 Mayor Oreja señaló que «el atentado del 11-M se hizo para cambiar la dirección política de España». «Era un atentado para cambiar el rumbo, la dirección de España y vaya si ha cambiado el rumbo», manifestó este miércoles.

Zapatero y el inicio del «proceso»

El presidente de NEOS señaló que José Luis Rodríguez Zapatero, con su llegada la poder en 2004, pacta con ETA un proceso, que es el que gobierna y que «se entierra» en 2011 con la llegada del PP a la Moncloa. Esto no se denuncia y en 2018 «se hace gobierno» con Pedro Sánchez como presidente. «Las derechas no saben nunca la fuerza de los proyectos de ruptura de la izquierda, no se enteran», les reprochó. Mayor Oreja habló además de «tres treguas trampa» con las que en realidad se estaba blanqueando a la banda terrorista. A su juicio, la consecuencia de ese blanqueamiento es que ETA ganará en las elecciones en el País Vasco y en Navarra, y exigirá el poder como pago por su apoyo a Zapatero y a Sánchez.

Para el exministro hay un solo movimiento nacionalista que ha tenido como vanguardia a ETA. La banda terrorista deja de matar en 2011 y un año después el entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, y Oriol Junqueras pactan la autodeterminación como objetivo inmediato, y la vanguardia es sustituida por el procés. Este, dijo Mayor Oreja, «no es más que la vanguardia de todo lo que había significado el 'proceso de paz', lo catalán sustituye a lo vasco, y hoy sigue Cataluña en la vanguardia», denunció.