Imagen del lugar donde encontraron los restos de Francisca Cadenas
Imágenes exclusivas
El contraste de azulejos y una cámara con fibra, esenciales para encontrar a Francisca Cadenas
Uno de las dos personas detenidas se ha declarado culpable de la muerte de Francisca y ha exculpado a su hermano
Este miércoles, casi nueve años después de su desaparición, se encontró, en el municipio extremeño de Hornachos, unos restos óseos que, se confirmó a las pocas horas, pertenecían a Francisca Cadenas. Dichos restos fueron hallados en la vivienda de dos hermanos, Manuel y Julián, que vivían a pocos metros de la desaparecida.
Según han confirmado fuentes policiales, los restos de Francisca fueron hallados enterrados bajo el suelo enlosado del patio de la vivienda, que a su vez estaba ocupado por numerosas macetas y varias lavadoras. Según ha podido saber El Debate, el contraste en los azulejos y una cámara con fibra fueron indispensables para encontrarlos.
Imagen del lugar donde encontraron los restos de Francisca Cadenas
Este viernes, y tal como ha adelantado el programa En boca de todos, dirigido por Nacho Abad, uno de los dos hermanos, Julián, el pequeño, se ha declarado culpable de la muerte de Francisca mientras que ha exculpado a su hermano, que tiene coartada pues la noche del crimen había ido a ver a su padre al hospital.
Pese a que la falta de indicios enquistó durante muchos años la investigación, siempre se sospechó de estos dos hermanos, que vivían a dos casas de distancia de la desaparecida. Uno de ellos fue visto en las inmediaciones la noche de la desaparición y, por si fuese poco, realizaron sospechosas obras en su vivienda los días posteriores a la misma.
Por el momento, los dos hermanos están detenidos en el acuartelamiento de Zafra, a la espera de pasar este sábado a disposición judicial, donde se espera que se les decrete prisión provisional sin fianza.
Ahora, gracias al hallazgo de la Guardia Civil, se ha logrado poner fin a un crimen que comenzó la noche del 9 de mayo de 2017, cuando Francisca, de 59 años, salió a acompañar hasta el coche a unos amigos que habían pasado la tarde en su casa. Ella nunca regresó, y su familia siempre ha negado cualquier hipótesis de una desaparición voluntaria, como se pensó en cierto momento ante la falta de pruebas en el caso. Ahora se ha podido saber que tenían razón.