Fundado en 1910
francisca cadenas

Cartel de desaparecida de Francisca Cadenas, en 2017

Las claves de la resolución del caso de Francisca Cadenas, nueve años después de su asesinato

Los restos fueron hallados enterrados bajo el suelo enlosado del patio de la vivienda

El 9 de mayo de 2017, Francisca Cadenas, de 59 años, vecina del municipio extremeño de Hornachos, en la provincia de Badajoz, salió de su casa a las 23 de la noche. Había pasado la tarde con unos amigos y familiares y salió a despedirlos hasta el coche, que tenían aparcado a apenas 50 metros en una calle paralela. A su hijo le dijo que regresaría enseguida, pero no fue así. Francisca Cadenas nunca regresó a su casa.

El hijo, alertado ante el no regreso de su madre, fue el primero que dio la voz de alerta. El municipio, de unos 3.600 habitantes, se volcó para encontrarla, en un dispositivo que contó con la ayuda de la Guardia Civil, Cruz Roja y Protección Civil. Pero no hubo suerte. La falta total de pruebas o indicios enquistó la búsqueda, hasta el punto de que, en determinado momento, la creencia más plausible era la de una desaparición voluntaria, una teoría que la familia siempre negó.

Conforme pasaron los meses, y pese a la investigación minuciosa de la Guardia Civil en las proximidades, el caso llegó a un punto muerto que parecía definitivo hasta el 19 de noviembre de 2024, fecha esencial en la que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se incorpora a la investigación de la desaparición, creando un equipo conjunto con la Comandancia de Badajoz.

De esta manera, durante el año pasado la UCO se dedicó a reconstruir los últimos movimientos de Francisca y los hechos ocurridos aquella fatídica noche, en un proceso que fue estrechando el cerco sobre dos hermanos, Lolo y Julián, de 50 y 55 años, que vivían a dos casas de distancia de la desaparecida.

Según han relatado fuentes policiales, aparecieron pistas clave como que, esa noche, un vecino afirmó ver a uno de esos hermanos en las inmediaciones, mientras que otro vecino alertó que esos hombres habían desarrollado obras en su vivienda los días posteriores a la desaparición de Francisca. Otro vecino, según cuenta ABC, escuchó el ruido de un martillo y un cincel en la vivienda de uno de los hermanos.

Los dos hermanos detenidos, recibidos con gritos de "asesinos"

Los dos hermanos detenidos, recibidos con gritos de «asesinos»EFE

Con todo ello, el pasado 9 de marzo los dos hermanos prestaron declaración ante la UCO en calidad de investigados. A la salida, afirmaron a los medios de comunicación desplazados a la localidad que eran «inocentes y cabezas de turco». Sin embargo, dos días después se encontraron restos óseos en la vivienda de uno de los investigados y, este jueves, se confirmó que pertenecían a Francisca Cadenas.

Según informa la agencia Efe, los restos fueron hallados enterrados bajo el suelo enlosado del patio de la vivienda, que a su vez estaba ocupado por numerosas macetas y varias lavadoras.

Un hallazgo que permite a la familia de Francisca cerrar el misterio de qué pasó con ella aquella noche de hace ya casi nueve años. El motivo de su asesinato, teniendo en cuenta que no se ha notificado ningún conflicto previo entre ellos, sigue perteneciendo al ámbito del misterio.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas