En ciudades como Madrid o Barcelona han caído hasta dos veces

En ciudades como Madrid o Barcelona han caído hasta dos veces

Emisiones

Las Zonas de Bajas Emisiones caen como un castillo de naipes: una sentencia las tumba en otra ciudad

Guadalajara se suma a ayuntamientos españoles que contemplan atónitos cómo los tribunales están desmontando las Zonas de Bajas Emisiones a golpe de sentencia

Hace ya una década que nacieron las etiquetas ambientales que hoy lucen los coches en su parabrisas. En su momento nadie podía anticipar la trascendencia que iban a tener estas etiquetas, que hoy, de la mano de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), se han convertido en una verdadera pesadilla para la mayor parte de los conductores.

Nadie entonces podía anticipar que las etiquetas medioambientales iban a servir para prohibir circular a millones de coches en las ciudades de más de 50.000 habitantes, que fue el tamaño elegido por el Gobierno para poner en marcha su plan.

Más de 50.000 habitantes

Conviene saber que las ZBE no son una imposición de Europa, sino que se trata de la traducción libre que hizo el Gobierno de la exigencia que hizo Bruselas en 2022 de mejorar la calidad del aire en todo el territorio comunitario y descarbonizarlo.

Madrid mantiene en funcionamiento las cámaras de las ZBE

Las ciudades se han llenado de cámaras de control de matrículas y coches

El problema es que a día de hoy el Gobierno no tiene ningún método para obligar a las ciudades a que las pongan en funcionamiento más allá de bloquear algunas subvenciones concedidas con cargo a fondos europeos, como por ejemplo las subvenciones al transporte público, lo que no deja de ser darse un tiro en el pie.

Un tiro en el pie

Así, el panorama hoy en materia de ZBE es dantesco, pues no solo es que una de cada tres ciudades que deberían tenerlas en funcionamiento las ha activado, sino que en estas las sentencias judiciales las están tirando como las fichas de un dominó colocadas en fila.

Las primeras en caer fueron Madrid y Barcelona, que fueron las primeras en estar en activo, mientras que la última ha sido Guadalajara, donde los responsables del ayuntamiento no han escondido cierta satisfacción por unas ZBE que no consideran adecuadas para el desarrollo de la ciudad.

La señal que denuncian ya algunos conductores

Más allá de estas tres ciudades, la lista es infinita, con Gijón, Badalona, Lorca, Elche, Logroño, Santa Cruz de Tenerife, Valladolid, Castellón de la Plana... mientras que otras como Zaragoza, Pontevedra, Valencia o Alicante están a la espera de sentencias que las van a tumbar con mucha probabilidad.

El problema es el mismo en casi todas: la falta de un estudio económico riguroso sobre su impacto sobre la ciudad y el clasismo de una medida que va a permitir que los ricos puedan seguir circulando.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas