El ex-DAO de la Policía, José Ángel González
DAO de la Policía Nacional
Las versiones que chocan hoy ante el juez en el caso del ex-DAO de la Policía y qué puede pasar después
Hace exactamente un mes, el 17 de febrero, la Policía Nacional se asomó a una de sus mayores crisis cuando un juzgado de Madrid admitió a trámite una querella de una integrante del cuerpo contra el director adjunto operativo (DAO) por presunta agresión sexual. Tan solo dos horas después de que los medios se hicieran eco de esta noticia, José Ángel González Jiménez, el DAO, renunció.
Desde entonces, el último mes ha sido una carrera a contrarreloj de las distintas partes para llegar lo mejor posible a este 17 de marzo, fecha en la que tanto González como su denunciante tendrán que declarar ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid. En el espacio comprendido entre estos dos sucesos, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha intentado restaurar la confianza en el cuerpo nombrando como nuevo DAO a José Luis Santafé Arnedo, hasta entonces el máximo responsable de la Jefatura Superior de Policía en las Islas Baleares.
Por su parte, la denunciante ha intentado amplificar su relato a través de su abogado, Jorge Piedrafita, y a su vez evitar filtraciones, como este mismo lunes, cuando pidió al juez investigar una posible divulgación de su identidad. Sea como fuere, los hechos que denuncia, y que se remontan a abril del año pasado, afirman que la presunta agresión sexual se produjo en la vivienda oficial que González ocupaba como DAO. Según su relato, el entonces alto mando policial la presionó para que acudiera al domicilio y, una vez allí, se produjo la situación de agresión pese a la negativa reiterada por parte de la mujer.
La denuncia, a la que tuvo acceso El Debate, también incluye referencias a presiones posteriores para evitar que los hechos llegaran a los tribunales, especialmente a través de un hombre, Óscar San Juan, mano derecha de González, que habría intentado influir en su silencio a cambio de un destino profesional. San Juan fue cesado de su anterior responsabilidad tras estallar el caso y destinado posteriormente a un puesto en la Comisaría General de Policía Científica.
Entre las pruebas aportadas por la denunciante también figura una grabación de audio realizada por la propia agente durante el encuentro con el ex-DAO y que, según la acusación, reflejaría el contexto de lo ocurrido. Este material fue entregado al juzgado tras la admisión a trámite de la querella y ha sido presentado por la denunciante como uno de los pilares de su relato.
Por si fuese poco, en los días posteriores a que estallara el caso, y tal como contó Piedrafita, una segunda mujer se puso en contacto con él para relatar un episodio de acoso laboral y abuso de poder que también atribuye al ex alto mando policial. Esos hechos, sin embargo, no se han traducido en una denuncia formal ante los juzgados.
Por último, el propio José Ángel González rompió su silencio hace un par de semanas, presentando un escrito al juzgado donde argumentan que el contenido del audio –que para la denunciante es la prueba clave– no respalda la versión de la querella, sino que refleja una conversación propia de una relación personal previa marcada por reproches y celos.
Según esta línea, la grabación evidenciaría un vínculo afectivo entre ambos y un contexto emocional incompatible con una negativa continuada. El escrito también subraya fragmentos del audio en los que, según la defensa, el propio González habría ofrecido a la denunciante marcharse del lugar en varias ocasiones. Por si fuese poco, el ex-DAO ha solicitado al juez nuevas diligencias, entre ellas que se aclare si la agente eligió voluntariamente un destino laboral en el mismo edificio en el que él trabajaba o si fue asignado sin su consentimiento.
Qué puede ocurrir tras la declaración
Tras el tumultuoso último mes, ahora la Policía Nacional se enfrenta al nuevo escenario que se abrirá tras las declaraciones de este martes. El juez, tras escuchar a las dos partes, puede decidir mantener abierta la instrucción y ordenar nuevas diligencias, como la declaración de testigos, la solicitud de documentación o la práctica de una pericial sobre el audio aportado.
También podría ampliar la investigación a otros elementos mencionados en la querella o en los escritos de defensa. En esta fase inicial, sin embargo, un archivo inmediato del procedimiento es considerado poco habitual en causas de este tipo. Sea como sea, hacer predicciones tras lo vivido en las últimas cuatro semanas se presenta harto complicado.