Abascal y Feijóo
Tres meses desde las elecciones
Nueva fase entre PP y Vox: el avance en Extremadura allana el camino para desbloquear tres gobiernos
Negocian «medida a medida», y por el momento no hablan de cargos. En Aragón Jorge Azcón, pide discreción sobre las negociaciones. En Castilla y León, difieren en la fórmula
En Extremadura se ha pasado de pensar en la repetición electoral como la opción quizá inevitable después de la investidura fallida de María Guardiola a principios de marzo a ver cerca un acuerdo de gobierno. Las elecciones de Castilla y León supusieron un punto y aparte después de semanas de tensión entre el PP y Vox, que rivalizaban ante las urnas y parecían alejar todo pacto hasta el veredicto, toda vez que ambos, empezando por sus líderes, se emplazaron a sentarse para acordar. «Las urnas solo señalan una fórmula posible», dijo al día siguiente Alberto Núñez Feijóo aludiendo a un Gobierno liderado por los populares con el apoyo de Vox. «Vamos a negociar, pero antes de afrontar eso, queremos una negociación medida a medida», advirtió Santiago Abascal.
La llegada de Miguel Tellado, Montserrat Lluís, José María Figaredo y Carlos Hernández Quero a Mérida para participar en la reunión junto a María Guardiola y Óscar Fernández había encendido las alarmas ante la posibilidad de que se anunciara un acuerdo. No lo hubo, de hecho se desmintió que se hubiera alcanzado un principio de acuerdo, pero sí trasladaron las dos partes que hay sintonía y voluntad de alcanzar un pacto entre quienes ya sellaron un acuerdo en 2023 para gobernar en coalición.
Precisamente porque en aquella ocasión no hubo estabilidad –Vox salió del Ejecutivo un año después y la falta de presupuestos motivó un adelanto electoral– quieren tener todo atado para la legislatura, presupuestos incluidos. Se habló de fiscalidad, de la central de Almaraz, de gestión forestal o de vivienda, y una serie de cuestiones en las que en gran parte pueden coincidir «en los enunciados», según reconoció Bautista, pero deben concretarlo y trabajar en ver cómo se llevaría todo ello a la previsión presupuestaria.
Así, no se fijaron plazos. Solo descartaron que se cierre un pacto antes de Semana Santa, porque quedan aún muchas cuestiones que concretar. Por lo pronto estos próximos días van a intercambiar documentación y la semana que viene habrá previsiblemente una reunión presencial, según indicó el número dos de María Guardiola, Abel Bautista. Cuentan con al menos un mes de margen. En la reunión, según trasladaron, no se habló de cargos; eso vendría cuando el acuerdo sobre el programa esté cerrado.
Vox puso sus condiciones. Algunas las enumeró el portavoz autonómico, Óscar Fernández, en el debate de investidura, y las líneas principales las expuso ayer el partido: desde la seguridad en las calles y el rechazo al Pacto Verde, a Mercosur y a las «imposiciones» de la Agenda 2030 o las políticas de «sustitución demográfica» hasta el fin del «despilfarro» de dinero público y del adoctrinamiento en las aulas, pasando por la bajada masiva de impuestos y la vivienda accesible.
Aunque no haya aún acuerdo, el acercamiento entre PP y Vox y que abiertamente expresen su sintonía supone un avance después de tres meses de parálisis en la región, en un contexto de aparente bloqueo en las relaciones entre ambos partidos y a las puertas de una nueva campaña electoral. Y allana el camino para que avancen las negociaciones en Aragón y en Castilla y León.
Este miércoles, Jorge Azcón pedía discreción al respecto, y abogada por dar a conocer los acuerdos cuando se produzcan, aunque admitía que cuanto antes pueda constituirse el Ejecutivo, mejor. Tampoco en esta comunidad se ha abordado el reparto de consejerías. Esta semana el portavoz de Vox, Alejandro Nolasco, le urgía a «centrarse» para llegar a un acuerdo para "acabar con las políticas socialistas.
El escenario es algo distinto en Castilla y León, donde ayer Alfonso Fernández Mañueco y Carlos Pollán, el portavoz de Vox, se reunieron en el marco de la ronda de consultas tras las elecciones del día 15. Los populares abogan por un Gobierno en solitario con apoyo externo de Vox, pero la formación de Abascal quiere entrar en el Ejecutivo, previo acuerdo negociando «medida a medida y plazos y garantías de cumplimiento». Ambos ven difícil llegar a ningún tipo de acuerdo antes del 14 de abril, cuando se constituyen las Cortes. Y consideran que el acuerdo que se alcance debe ser «más concreto» que el que firmaron en 2022.