Los ministros García y Torres, con el presidente de Canarias
Los cálculos políticos
Sánchez intenta reconducir la crisis con Clavijo en medio de la desconfianza entre ambos gobiernos
Los dos ejecutivos se acusan mutuamente de tener intereses no confesados: el Gobierno central, mantener su puesto en el Consejo Ejecutivo de la OMS; el de Canarias, las elecciones de 2027
Pedro Sánchez y su homólogo en el Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, hablaron este jueves por la tarde para intentar reconducir la situación entre ambos ejecutivos después de dos días de desencuentros; «en el marco de la colaboración entre instituciones y la lealtad institucional que requiere el momento», fue toda la explicación que dieron después en la Moncloa.
Las aguas políticas entre ambos ejecutivos siguen sin volver a su cauce. Y esa conversación fue un último intento del presidente después de la infructuosa reunión que, horas antes, habían mantenido los ministros de Sanidad y de Política Territorial con el presidente de Canarias.
La tensión entre el Gobierno central y el canario a propósito del crucero MV Hondius continúa, porque ambos se acusan mutuamente de tener intereses inconfesados. En el Ejecutivo de Pedro Sánchez insinúan que Clavijo, líder de Coalición Canaria, ha hecho «casus belli» de la crisis del hantavirus para buscar votos para su reelección en las elecciones de dentro de un año; actualmente gobierna con el PP. Le acusan de «politiqueo», de «deslealtad» y de contribuir innecesariamente a la alarma de la ciudadanía.
Por su parte, el Gobierno de Canarias sospecha que la decisión del Gobierno de España de atender la petición de la OMS de hacerse cargo del barco no solo está relacionada con un «deber ético y moral», como sostiene la Moncloa, sino que hay un interés particular en todo ello: el de Pedro Sánchez por no perder comba en la esfera internacional. De ahí su necesidad de no importunar a la OMS, con la que también está peleado Donald Trump -sacó a Estados Unidos de la organización en enero-.
Desde el año pasado, el Gobierno de Sánchez tiene uno de los 34 puestos que componen el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud. Lo ocupa la ministra Mónica García. La elección de la ministra de Sanidad, que se incorporó oficialmente en mayo de 2025, supuso la vuelta de España a este órgano de decisión después de 20 años de ausencia.
García había presentado su candidatura a la OMS un año antes, no sin antes asegurarse de que había agua en la piscina. El Gobierno tuvo que hacer gestiones para conseguir el ansiado sillón, para un mandato de tres años. «Esta elección supone un reconocimiento a la labor de España en el ámbito de la salud pública y le permitirá participar activamente en la toma de decisiones a nivel global», se felicitó la responsable de Sanidad cuando lo consiguió.
Ahora, ese puesto supone también una atadura a la Organización Mundial de la Salud. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, envió el martes una carta al presidente español invocando tres artículos del Reglamento Sanitario Internacional y prometiéndole que la OMS guiaría todo el proceso.
Se da la circunstancia de que el Comité Ejecutivo de la OMS se reúne dos veces al año y una de ellas es dentro de apenas tres semanas, los días 25 y 26 de mayo. Para el presidente no era una opción que Mónica García se presentase allí, en Ginebra, habiendo rechazado prestar ayuda al crucero. Ella, que cuando participó en su primera reunión señaló: «Esta elección supone un reconocimiento a la labor de España en el ámbito de la salud pública y le permitirá participar activamente en la toma de decisiones a nivel global».
Mónica García, el día que firmó su incorporación al Comité Ejecutivo de la OMS
Junto con García, también forman parte de ese organismo los ministros de Sanidad de Camerún, Comoras, Lesotho, República Centroafricana, Togo, Zimbabue, Barbados, Chile, Costa Rica, Haití, Corea, Nepal, Tailandia, Israel, Polonia, Serbia, Ucrania, Arabia Saudí, Egipto, Líbano, Somalia, Brunéi, Islas Salomón, Japón y Corea.
La ministra García y el presidente Clavijo, así como también el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, se reunieron este jueves en la sede del Ministerio de Sanidad, en medio de la tormenta política. Allí, el presidente canario dejó claro a los ministros que no comparte la decisión del Gobierno porque no hay ninguna obligación jurídica, y pidió a García que le enseñara los informes con los que Cabo Verde excusó su colaboración.
Ella le respondió que la competencia es del Ejecutivo central y que la decisión era la que era: el barco llegará el domingo a mediodía al puerto de Granadilla, pero no atracará, sino que fondeará. De manera que los pasajeros y la tripulación serán trasladados en lanchas.
No hubo comparecencia conjunta. Clavijo hizo unas declaraciones a la puerta del Ministerio y García colgó un mensaje en sus redes sociales, calificando la reunión de «productiva». «Le hemos trasladado la necesidad de actuar desde la responsabilidad institucional. En una situación de salud pública como esta, la coordinación y la confianza entre instituciones forman parte de la respuesta sanitaria», añadió.