El congresista republicano por el Estado de la Florida Mario Díaz-Balart
Dos hermanos del congresista estadounidense que sitúa Ceuta y Melilla «en territorio marroquí» se acogieron a la ley de nietos de Sánchez para nacionalizarse españoles
Rafael, banquero, y José Díaz-Balart, presentador de Telemundo y la NBC, deberán jurar fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución, mientras no consta que Mario iniciase el procedimiento
La nacionalidad española se recibe jurando o prometiendo fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y a las leyes. Una fórmula prevista en el Código Civil que dos hermanos de Mario Díaz-Balart, el congresista republicano que sitúa Ceuta y Melilla «en territorio marroquí», están en proceso de pronunciar. Rafael, banquero, y José, presentador de Telemundo y del NBC Nightly News, han solicitado la nacionalidad española acogiéndose a la ley de nietos de Pedro Sánchez, según ha podido saber El Debate.
La disposición adicional octava de la Ley de Memoria Democrática, conocida como ley de nietos, tiene el pretexto de su concepción en el reconocimiento de la nacionalidad a los hijos y nietos de quienes la perdieron o renunciaron a ella «como consecuencia de haber sufrido exilio por razones políticas, ideológicas o de creencia o de orientación e identidad sexual».
El exilio que justifica la norma poco tiene que ver con el que experimentó la familia Díaz-Balart. Los cuatro hermanos —Lincoln, también congresista, murió el año pasado—, sobrinos carnales de Mirta Díaz-Balart, primera mujer de Fidel Castro, pasaron parte de su infancia en Madrid, donde el padre, desterrado de Cuba, se instaló en 1963. Ninguno de sus abuelos pudo salir de España después de 1936, porque Rafael Lincoln nació en Banes en 1926 e Hilda, su madre, en Camagüey, en 1924. Su expediente encaja, en cambio, en el supuesto de los nietos de españoles de origen, sin persecución que acreditar, el que la instrucción de Justicia amplió más allá de lo aprobado en las Cortes.
El trámite, que exige la partida literal de nacimiento del ascendiente español y, al final, la jura o promesa ante el encargado del Registro Civil, no obliga a renunciar a la nacionalidad anterior. Quien lo completa queda inscrito como español de origen, condición de la que nadie puede ser privado según el artículo 11 de la Constitución, y pasa al censo de residentes ausentes, con voto en las elecciones generales.
No consta que Mario, el menor de los cuatro, se encuentre inmerso en el mismo procedimiento que sus hermanos. Si no presentó su expediente antes del 22 de octubre, la ley de nietos ya no le sirve. Si lo hubiese hecho, ninguna norma impide a un congresista tener dos pasaportes. La Constitución de los Estados Unidos solo le exige siete años de ciudadanía; nadie le obliga a declarar una segunda y una propuesta republicana de 2023 para hacerlo ni llegó a votarse. La ley federal cuenta el juramento de fidelidad a un Estado extranjero entre los actos que pueden costar la ciudadanía, pero desde 1990 el Departamento de Estado presume que quien lo presta quiere conservarla.
Cuestión aparte es el precio político. Ted Cruz, hijo de cubano y nacido en Calgary, tardó nueve meses en desprenderse de la nacionalidad canadiense que le daba su lugar de origen y de la que, según dijo, no supo hasta que el Dallas Morning News la reveló en 2013, justo a tiempo para las primarias de las presidenciales de 2016. En 2012, la también republicana Michele Bachmann se registró como ciudadana suiza por su matrimonio y renunció dos días después para dejar «perfectamente claro» su «orgullo americano». Ninguno ha presidido el subcomité que financia el Departamento de Estado en tiempos del America First.
En España, la Constitución a la que jurarán obediencia los Díaz-Balart si los expedientes prosperan proclama en su artículo 2 la indisoluble unidad de la nación. Un hecho que el congresista no ha defendido desde Washington cuando ha respaldado el «derecho a decidir» de Cataluña o ha defendido que Ceuta y Melilla «no están en el territorio geográfico de España, están en el territorio de Marruecos».