Pedro Sánchez, el pasado miércoles en Roma
La semana negra de Sánchez
Los españoles asisten perplejos a una guerra inédita del Gobierno contra el Estado para salvar al presidente, el «one», y a su entorno
Pedro Sánchez ya no se ríe como se reía hace unos meses cuando se le preguntaba por las imputaciones de su mujer. Aunque en público trata de mantener las apariencias, sabe que todas las minas que ha ido dejando por el camino le han empezado a estallar de golpe, en poco más de una semana; y que le será muy difícil, si no imposible, ganar la guerra que su Gobierno ha declarado al Estado para salvarse a sí mismo y a su entorno.
Aunque Sánchez lleva casi ocho años intentando desprestigiar a los jueces y tribunales, neutralizar a policías y guardias civiles, asaltar a las instituciones y acallar a los periodistas independientes, el Estado de una vieja nación como España no es tan fácil de demoler. Ni siquiera ETA lo consiguió después de décadas de extorsiones, secuestros, balas y bombas.
Pero para lo que no estaba preparado el Estado era para el fuego aparentemente amigo; es decir, que fueran el propio Gobierno o su partido, el PSOE, los que crearan una trama para destruir a todo aquel que osara marcarles los límites, como ha desvelado esta semana el auto del juez Pedraz.
Destruir a los garantes de la ley
Acostumbrado a borrar delitos a cambio de votos, a hacer leyes a medida de sus socios, a suprimir condenas, a retorcer la Constitución y a reescribir sentencias, Sánchez no se resignaba a ver ni a su esposa, Begoña Gómez, ni a su hermano David sentados en el banquillo. Fue precisamente en aquellos cinco días de reflexión que se tomó cuando imputaron a su mujer, en los que llegó a utilizar la figura del Rey para hacer creer que iba a dimitir, cuando decidió montar la trama para destruir a los garantes de la ley, la verdad y la honradez.
Pretendían sobornar a fiscales y, si no se prestaban, extorsionarles con falsos relatos sobre relaciones con menores y los chantajes más nauseabundos; comprar declaraciones a la medida, destruir la reputación de jueces y guardias civiles con bulos y falsos testimonios, borrar los delitos de sus cómplices. Incluso, llegaron a ofrecer la nacionalidad española como moneda de pago de toda esa putrefacción, según se ha ido desvelando estos días.
El plan era de una perversión inquietante, pero afortunadamente fallaron en la elección del equipo, con personajes tan mediocres como Leire Díez o Santos Cerdán, que parecen inspirados en Mortadelo y Filemón. Como también le falló el intento de sacar adelante la ley Begoña para blindar a su mujer y a su hermano de cualquier procedimiento legal.
Cascada de escándalos
La trama solo es una parte de lo que se ha conocido esta semana, que a su vez solo es la punta del iceberg de lo que que está por salir, pero suficiente para que Sánchez haya vivido la semana más negra desde que llegó a La Moncloa. Como siempre, pretenden ganar el relato con el argumento de que todo es un «complot para derribar el Gobierno» con «métodos nada democráticos». Pero les será muy difícil contrarrestar lo que evidencian las pruebas recogidas. Repasemos los principales acontecimientos de los últimos 15 días:
Debacle electoral en Andalucía: el PSOE obtuvo el 17 de mayo los peores resultados de su historia en unas elecciones autonómicas celebradas en Andalucía, un feudo tradicional socialista.
Imputación de Zapatero, la referencia moral del PSOE: El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama imputó el 19 de mayo al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por cuatro supuestos delitos: de pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias, blanqueo de capitales y falsedad documental.
Investigación reservada: El juez Calama tuvo que ordenar de forma expresa a los responsables de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) encargados de la investigación del caso Plus Ultra que no informaran a sus superiores orgánicos de las pesquisas, lo que indica la desconfianza que existe en determinados niveles de poder.
Uno de los valiosos collares con piedras preciosas de Rodríguez Zapatero
Aparece el botín de Zapatero. El 25 de mayo se desveló que la UDEF había encontrado 103 joyas y relojes, algunas de ellas muy valiosas, en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero durante los registros realizados el 19 de mayo. El hallazgo fue demoledor para la presunción de inocencia de Zapatero.
También petróleo, oro y níquel. A Zapatero no solo se le investiga por haber mediado para el rescate de Plus Ultra. Según la UDEF, el expresidente también ha liderado una red de tráfico de influencias que habría negociado con toneladas de petróleo, oro y níquel en Venezuela. La frase de Zapatero -«ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho»- se hace viral.
Los socios se empiezan a incomodar. Pedro Sánchez empieza a escuchar las primeras quejas de sus socios. El PNV le pide que adelante las elecciones, se suma Coalición Canaria y, después, Junts. También lo piden Felipe González y Emiliano García-Page. Por supuesto, PP y Vox se lo exigen desde el primer momento.
Se alarga el calvario. El juez Calama accede a la petición de la defensa y aplaza a los días 17 y 18 de junio la declaración de José Luis Rodríguez Zapatero, que estaba prevista para el día 2. Con este aplazamiento, se alarga el calvario de Sánchez, que sigue defendiendo la inocencia del imputado, aunque cada día se desvela un nuevo escándalo relacionado con el expresidente.
Un cordón policial en la sede del PSOE en la calle Ferraz, el pasado miércoles
Aluvión de registros. El 27 de mayo el juez ordena a los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil registros en la sede del PSOE, en las viviendas de Santos Cerdán de Milagro (Navarra) y del empresario Javier Pérez Dolset, en el despacho de Gaspar Zarrías en Madrid y, lo más increíble, en la Dirección General de la Guardia Civil.
Expedientes a quienes investigaban. El juez requiere a la Dirección General de la Guardia Civil todos los expedientes abiertos por los responsables del Cuerpo a los agentes de la Unidad Central Operativa cuyas investigciones afectaban al PSOE.
Ocho nuevas imputaciones. Ese mismo día, el juez imputa a Leire Díez, Santos Cerdán, Gaspar Zarrías, Ana María Fuentes (gerente del PSOE), al empresario Javier Pérez Dolset, a Juan Sánchez Yepes, capitán de la Guardia Civil, y a los abogados Ismael Oliver y Jacobo Teijelo.
Empieza el juicio del hermano. El pasado jueves comenzó en la Audiencia de Badajoz el juicio contra el hermano de Pedro Sánchez, David, acusado de prevaricación administrativa y tráfico de influencias. Se investiga si la Diputación de Badajoz creó un puesto de trabajo expresamente para él, al que supuestamente apenas acudía a trabajar, a pesar de ganar un sueldo elevado.
Otro posible pacto con la Justicia. El testaferro de Rodríguez Zapatero, Julio Martínez Martínez, rompe con su abogado y ficha a una exfiscal de la Audiencia Nacional, María Dolores Márquez de Prado, experta en pactos, con la que podría abrirse a 'tirar de la manta' a cambio de reducir su condena, como hizo Víctor de Aldama.
Nueva cita judicial para la esposa de Sánchez. La esposa del presidente del Gobierno está citada el 9 de junio por el juez Peinado para la audiencia previa de cara al posible juicio con jurado por cuatro delitos: corrupción en los negocios, malversación, tráfico de influencias y apropiación indebida.
Begoña Gómez
Más problemas para Begoña Gómez. La Universidad Complutense reclama a la esposa de Sánchez 113.000 euros por apropiarse del software que desarrollaron varias empresas para la universidad, pero que ella inscribió a su nombre y con el que facturó, a nivel profesional, algo más de 6.000 euros.
Nueve causas judiciales: Nunca un presidente del Gobierno tuvo tantos frentes judiciales como Sánchez: los casos de su esposa, su hermano, las cloacas de Leire Díez; Plus Ultra y Zapatero, el caso Mascarillas, el de Hidrocarburos, los amaños de obra pública, la presunta financiación irregular del partido y la condena de su fiscal general.
La sentencia de Ábalos, Koldo y Aldama. Para la segunda quincena de junio se espera que el Tribunal Supremo emita la sentencia del caso Mascarillas, y tanto José Luis Ábalos como Koldo García y Víctor de Aldama sean condenados. Puede que junio se presente tan negro para Sánchez como ha sido esta semana.