El presidente del PP, Alberto Núñez Feijoo, en la 41ª Reunión del Cercle d'Economia
Política
Feijóo aclara que no todo vale para una moción de censura: «No vengo a pedir favores ni a regalarlos»
El líder del PP reclama ante el empresariado catalán que «lo que se dice hay que llevarlo a la práctica»
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha instado veladamente a Junts y PNV a pasar de las palabras a los hechos y sumarse a una moción de censura instrumental que sirva para desalojar a Pedro Sánchez del Gobierno para «regenerar» España. «184 diputados han exigido en los últimos días unas elecciones inmediatas a las Cortes Generales, y devolver la voz a la gente es el único final digno a una legislatura exhausta», ha dicho Feijóo.
Lo ha expresado desde Barcelona, en su intervención en la 41ª Reunión anual del Cercle d’Economia, en la que –sin nombrarles– ha instado a los aliados del Gobierno más críticos con Sánchez a dar un paso más. «Lo que se dice hay que llevarlo a la práctica», ha insistido Feijóo, que también ha asegurado: «Devolveré la decencia a mi país, con ayuda o sin ella».
Con todo, también ha asegurado que su intención no es «remover conciencias» ni «buscar atajos», y que no todo vale: «No vengo a pedir favores ni a regalarlos», ha insistido el dirigente popular. Este mismo lunes, el secretario general de Junts, Jordi Turull, ha lanzado un órdago a Feijóo, retándole a reunirse personalmente con Carles Puigdemont en Waterloo para presentar su propuesta.
Como sea, Feijóo se ha comprometido a seguir actuando «con aplomo y responsabilidad», para dotar a España de «lo más elemental»: un Gobierno «con autonomía para gobernar» y con una mayoría para defender «el interés general». «Salgamos de una vez del Día de la Marmota: deberíamos estar ocupados en impulsar la economía», ha zanjado Feijóo.
En jerga económica
Atendiendo al público presente, Feijóo ha modulado su crítica al Gobierno usando lenguaje corporativo. «Ninguno de ustedes –ha dicho– llegaría a ningún tipo de acuerdo empresarial con una compañía investigada por innumerables corrupciones, con varios ejecutivos en prisión, sin cuentas depositadas, insolvente y cuyo único propósito es llegar al día siguiente», y ha añadido que si esta lógica es válida para cualquier organización empresarial, «¿cuánto más para un país?».
«La corrupción –ha añadido Feijóo– ya no es la excepción, sino la norma», y ha asegurado que lo que hoy lastra al país ya no son casos aislados, sino «un sistema destinado a facilitar la corrupción, ampliarla o hacerla impune». El líder de la oposición también ha criticado la «premeditación» del Ejecutivo para «desactivar» a jueces, fuerzas y cuerpos de seguridad o periodistas no afines.
Compromiso con Cataluña
Ante un auditorio conformado mayoritariamente por empresarios y autónomos catalanes, Feijóo ha reiterado su «compromiso» con esta comunidad. «Mi proyecto no es contra Cataluña, sino con Cataluña», ha insistido, lamentando que la región sea a menudo una pieza «supeditada a los intereses temporales del inquilino La Moncloa».
«Cataluña no debería seguir aspirando a lograr las cosas por colisión ni por coacción, sino por convicción», ha insistido, tendiendo la mano a los catalanes: «Si quieren más viviendas, más médicos, menos inmigración irregular y menos impuestos, contarán conmigo y con el proyecto del Partido Popular».