La portavoz de Vox, Pepa Millán, durante la rueda de prensa, en el Congreso de los Diputados, del 9 de junio
Vox acusa al Gobierno de denunciar 'lawfare' para poder rechazar una eventual investigación contra Sánchez
Pepa Millán ha criticado estas estrategias «casuales» entre las que también incluye las encuestas del CIS y el control de la Mesa del Congreso
La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, ha denunciado este martes el uso de estrategias «casuales» como excusa para evitar cualquier tipo de acción contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Ha destacado especialmente el llamado 'lawfare', entendido como el uso de la justicia con fines políticos, como excusa en caso de que se presentara un suplicatorio para investigar al presidente.
Este suplicatorio procedería del Tribunal Supremo y tiene como función pedir autorización al Congreso para llevar a cabo esta investigación. Vox teme que prime la negativa apoyándose en esta idea del 'lawfare'.
La portavoz ha clasificado esta estrategia junto a otras como las «casuales» y «sincronizadísimas» encuestas publicadas por los medios y por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), alegando que son una herramienta del Gobierno para «armar el relato de una supuesta persecución judicial».
Millán también ha incluido dentro de esta táctica que estaría «preparando el camino para la rebeldía y la sublevación frente a la Justicia y los españoles», el control que ejerce el Gobierno de la Mesa del Congreso y el papel que esta podría tener de cara a este posible suplicatorio.
En caso de que el Tribunal Supremo enviase la solicitud de investigar a Pedro Sánchez, el Congreso tiene 60 días para realizar una votación. Si no se ha votado tras ese periodo, la propuesta pasa automáticamente a ser denegada. Sin embargo, dentro de ese plazo, primero tiene que pasar por la Mesa, con Francina Armengol a la cabeza y una mayoría de PSOE y Sumar, que en un máximo de cinco días debe remitir el suplicatorio a la Comisión del Estatuto de los Diputados, los cuales a su vez disponen de 30 días para elaborar una propuesta.
Vox pretende modificar el Reglamento de la Cámara para que los suplicatorios sean sí o sí denegados u aprobados con una votación del Congreso. «Con las armas que tenemos debemos dificultar lo máximo posible que el PSOE siga utilizando las instituciones como medio para garantizar su impunidad y hacer que toda esta gente termine en un banquillo ante el juez, que es donde deben estar», ha asegurado la portavoz.