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Gabriel Rufián y Míriam Nogueras, los portavoces de ERC y Junts en el CongresoEuropa Press

El BOE oficializa la rebaja de requisitos para formar grupo parlamentario que beneficia a los separatistas

La reforma fue aprobada con los votos favorables del PSOE, Sumar, ERC, Junts, Podemos, Compromís, BNG y el resto de socios parlamentarios del Ejecutivo. En contra votaron PP, Vox y UPN

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha oficializado la reforma del Reglamento del Congreso que rebaja los requisitos para constituir grupo parlamentario propio, un cambio impulsado por ERC, Junts, Podemos, Compromís y el BNG, con el respaldo del PSOE y Sumar, que facilitará a los partidos separatistas y otras formaciones minoritarias disponer de voz propia en la Cámara Baja tras las próximas elecciones generales.

La modificación, aprobada la pasada semana por el Pleno del Congreso, altera el artículo 23 del Reglamento de la Cámara y reduce los porcentajes de voto exigidos para acceder a un grupo parlamentario propio. Hasta ahora, además de contar con al menos cinco diputados, las formaciones debían haber obtenido el 5 % de los votos en el conjunto de España o el 15 % en las circunscripciones en las que se presentaban. Con la reforma, esos umbrales pasan a situarse en el 3 % a nivel nacional y el 10 % en las provincias donde hayan logrado representación.

El objetivo de la iniciativa era facilitar la constitución de grupos parlamentarios a partidos que, elección tras elección, tienen dificultades para cumplir los requisitos fijados por el Reglamento. Entre ellos figuran ERC y Junts, que al comienzo de la actual legislatura tuvieron que recurrir al préstamo temporal de diputados del PSOE y de Sumar para poder formar grupo propio, una fórmula que posteriormente fue avalada por la Mesa del Congreso.

Contar con grupo parlamentario propio supone importantes ventajas tanto políticas como económicas, ya que las formaciones disponen de tiempos de intervención propios en los debates, presencia en la Junta de Portavoces, en la Diputación Permanente y en las comisiones parlamentarias, además de poder formular preguntas en las sesiones de control al Gobierno. A ello se suma una mayor dotación económica, al percibir las subvenciones correspondientes a los grupos parlamentarios y poder acceder a las ayudas destinadas al envío de propaganda electoral durante las campañas.

La reforma fue aprobada con los votos favorables del PSOE, Sumar, ERC, Junts, Podemos, Compromís, BNG y el resto de socios parlamentarios del Ejecutivo. En contra votaron PP, Vox y UPN, que denunciaron que el cambio respondía a un acuerdo para favorecer a los partidos independentistas y nacionalistas.

Durante la tramitación parlamentaria, los populares intentaron introducir varias modificaciones que finalmente fueron rechazadas. Entre ellas figuraba una propuesta para que las subvenciones, los tiempos de intervención y los medios materiales se distribuyeran de forma proporcional al número de diputados de cada grupo, así como otra destinada a endurecer las condiciones para mantener un grupo parlamentario cuando este perdiera representantes a lo largo de la legislatura.