El ministro de Interior, Fernando Grande Marlasaka, durante una comparecencia ante la Comisión de Interior en el Congreso de los Diputados
PP y Vox acusan a Marlaska de ignorar alertas previas sobre Ceuta: «Fue negligente; si no, incompetente»
La portavoz de Interior del PP, Ana Vázquez, cuestiona al Ejecutivo si Pedro Sánchez estuvo informado de los avisos previos del CNI
El PP y Vox han acusado este viernes al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de ignorar los avisos previos sobre la presión en la frontera de Ceuta y no adoptar las medidas necesarias para reforzarla antes de la entrada masiva de personas del 30 y 31 de julio, durante su comparecencia extraordinaria en la Comisión de Interior del Congreso.
«Si el Gobierno no sabía nada, es incompetente. Y si disponía de información, es negligente», ha resumido la portavoz de Interior del PP, Ana Vázquez, quien ha exigido la dimisión del ministro.
Vázquez sostiene que hubo más de siete alertas del CNI en el mes julio, además de informes de la Policía y la Guardia Civil, y ha defendido que los servicios de Información cumplieron con su deber, pero Marlaska no.
Según ha denunciado, el 30 de julio el ministro no reforzó el perímetro fronterizo pese a los avisos y tardó 48 horas en enviar refuerzos, por lo que ha calificado la respuesta del Ejecutivo de «bochornosa» y al Gobierno de «descontrolado, desbordado y totalmente enfrentado entre sí».
La diputada popular ha reprochado además a Marlaska sus discrepancias con la ministra de Defensa, Margarita Robles, sobre los avisos previos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y ha acusado al titular de Interior de aferrarse a que los servicios de información no cuantificaron exactamente la magnitud de la entrada.
La incógnita sobre Pedro Sánchez
«Si hubo un informe de cualquier servicio de una inminente entrada masiva», ha señalado Vázquez, no considera una «excusa» que no precisara si podían ser 70.000 u 80.000 personas. También ha preguntado si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue informado de esos avisos.
Tras sostener que Ceuta está «aterrorizada y sumida en el caos por culpa de un Gobierno irresponsable y ausente», la portavoz del PP ha exigido al ministro que asuma su «responsabilidad política por incompetente» y dimita «hoy mismo».
Por su parte, el portavoz de Vox en la Comisión de Interior, Ignacio Gil Lázaro, ha acusado directamente a Marlaska de haber «mentido» al asegurar que el CNI no advirtió a su departamento de lo que estaba a punto de ocurrir, contraponiendo esa versión con la ofrecida por Robles el martes en el Congreso.
Gil Lázaro también ha reprochado a Interior no haber adoptado medidas especiales de prevención a principios de julio pese a que, según ha afirmado citando datos del propio Ministerio, entre enero y junio las entradas ilegales en Ceuta habían aumentado un 120% respecto al mismo periodo del año anterior. Asimismo, ha señalado que tampoco se actuó después de conocerse a finales de junio la sentencia del Tribunal Supremo que volvió ilegales las «devoluciones en caliente» si se accede a otro país por una ruta marítima en la que no existe un elemento fronterizo.
Según ha dicho, el día de la entrada masiva únicamente estaban destinados a cubrir el servicio fronterizo 60 efectivos de la Agrupación de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil, con cinco agentes por turno en la valla, y ha acusado al Ejecutivo de no haber asumido su obligación de proteger la frontera española «por sí mismo» y de haber «subcontratado a Marruecos para que lo haga».
Tanto PP como Vox han dirigido también sus críticas a las explicaciones del Gobierno sobre la colaboración marroquí. Vázquez ha afirmado que asumir que la resolución de la crisis se debe a una «cooperación leal con Marruecos» equivale a asumir que «la llave de la frontera de España se encuentra en Rabat» y ha preguntado por qué el 30 de julio las autoridades marroquíes no contuvieron las entradas si, según las cifras expuestas por Marlaska, habían impedido el paso de más de 2.500 personas durante julio.
Gil Lázaro ha ido más allá al definir lo ocurrido como una «invasión» y un «acto de guerra híbrida orquestado por Marruecos», y ha acusado al Gobierno de «sumisión a un chantaje». Además, ha calificado de «actitud cobarde, indigna y traidora» que Sánchez y Marlaska «hayan eludido sus responsabilidades y procurado no ofender a Marruecos».
Finalmente, Gil Lázaro ha reclamado la expulsión inmediata de quienes entraron en Ceuta, la «militarización permanente» de la frontera, el cierre del paso fronterizo y la suspensión del acuerdo entre la Unión Europea y Marruecos.