José Manuel García-Margallo, en una entrevista con El Debate
José Manuel García-Margallo: «En Ceuta ha habido una invasión que ha sido conocida, tolerada y alentada desde Rabat»
El exministro de Asuntos Exteriores afirma que la «violación de la integridad territorial de España» es «la crisis más grave que ha sufrido la democracia española desde 1975», y que «todo el esfuerzo del Gobierno de Pedro Sánchez es exonerar a Marruecos, no pedirle responsabilidades ni exigir medidas para que no se vuelva a producir»
«En el siglo XXI una nación es un entorno de solidaridad y el menor de los deberes es mostrar a unos compatriotas que están sufriendo lo indecible que no están solos», es el mensaje de José Manuel García-Margallo a los caballas para recordarles que «ni Ceuta ni Melilla están en venta». Su compromiso con las ciudades autónomas españolas en el norte de África, al sur de Europa, le viene de lejos. Su bisabuelo fue gobernador de Melilla durante la presidencia de Cánovas del Castillo y se enfrentó a los bereberes que querían conquistar la ciudad, dejando una frase para la posteridad: «Es nuestro deber, estar donde caen las balas». También porque, en 1977, Margallo debutó como diputado por Melilla en las Cortes Constituyentes.
Con una dilatada carrera política en Europa, llegó al Ministerio de Asuntos Exteriores (2011-2016) con Mariano Rajoy, después de que terminase el ciclo político de José Luis Rodríguez Zapatero, que ha quedado tocado tres lustros más tarde al estar investigado por ser el líder de una organización criminal. Margallo atiende a El Debate para dar las claves de la invasión de Ceuta y la obstinación de Pedro Sánchez de «exonerar a Marruecos», además de unas pinceladas sobre el expresidente del Gobierno.
–Más de un mes después de la «violación de la integridad territorial de España», con más de 10.000 inmigrantes vagando por una Ceuta exhausta, ¿cómo se puede enderezar esta gravísima crisis de seguridad nacional?
–Es la crisis más grave que ha sufrido la democracia española desde 1975. Hay un hecho concreto que explota todas las contradicciones y deficiencias que se han ido acumulando a lo largo de los años con el Gobierno de Sánchez. Es la falta de cohesión de la nación española. Pedro Sánchez escogió formar una coalición con los comunistas y los separatistas, por no hablar de la contradicción que supone entregar el Gobierno de la nación a los que aspiran a la destrucción de España. Sólo se explica por la psicología del presidente del Gobierno que aspira al poder por encima de todas las cosas. El afán de mantenerse, el afán de poder es lo que ha dominado todo en política interna y exterior.
–Si usted hubiera sido el ministro de Exteriores el pasado 30 de julio, ¿cómo hubiera reaccionado?
–Si me lo permite, creo que a mí no me hubiese pasado. Todo es consecuencia de una política exterior disparatada que yo no hubiese conducido. Y, sobre todo, una política exterior absolutamente aberrante en el Magreb. La primera estrategia de acción exterior que hice fue por consenso con todos los partidos políticos, cuyos dos pilares básicos era la pertenencia y el protagonismo en la Unión Europea y la alianza transatlántica en la OTAN.
Guste o no guste Donald Trump, es evidente que es mucho más fiable que Xi Jinping o Putin. No ha habido un Tiananmen ni una invasión de Ucrania con los Estados Unidos, pero Pedro Sánchez en su afán de consolidarse como un líder alternativo a Trump, para continuar en el poder y situarse al frente de la Internacional Socialista cuando salga, no ha dudado en romper todos los puentes. Y lo mismo con Israel. Netanyahu es un personaje que no gusta probablemente a ninguno, que ha cometido crímenes de guerra en los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania, pero es evidente que es un país más democrático que Hezbolá. Hemos logrado que nos aplaudan los ayatolás y los líderes de Hamás. Es una sobreactuación para crear un personaje que le permita el liderazgo de las extremas izquierdas del mundo.
Y, en Europa, en materia de inmigración nos hemos embarcado en una regularización masiva que iba en contra de las líneas centrales de la Unión Europea. ¿Eso en qué se ha traducido? En un aislamiento absoluto.
Prescindir de la Corona es un lujo que España no puede permitirse
–A Pedro Sánchez se le nota más preocupado por no incomodar al rey de Marruecos mientras eleva el tono contra el rey de España, ¿si no ha viajado a Ceuta y Melilla durante su reinado será porque el Gobierno no lo ha autorizado?
–Es muy significativo que el presidente no sepa ni los años en que ha reinado Felipe VI. Como presidente del Gobierno dedica un desinterés respecto a la figura de la Corona y una animadversión completa al jefe del Estado. Es obvio que el rey de España no ha viajado a Ceuta y Melilla porque no se había producido un incendio de estas magnitudes, ni había una sensación de desamparo en la población ceutí.
El Rey está actuando con absoluto respeto a la Constitución, que establece que cualquier acto del Rey tiene que estar amparado por el Gobierno. Y es obvio que una visita oficial del Rey a Ceuta, y mucho más en un momento de crisis, tiene que estar autorizada por el Gobierno. No sólo es que no se haya permitido al rey viajar a Ceuta, es que no han tenido la habilidad de jugar con el prestigio de la Corona en Rabat para que esto no se hubiese producido.
Me preguntaba: ¿Que hubiese hecho como ministro de Exteriores? Mantener unas relaciones con Marruecos extraordinariamente cordiales. Y créame que hubo algún incidente como la detención del Rey de Marruecos en aguas de Ceuta por una patrullera de la Guardia Civil que pudo desencadenar un conflicto. Acudí al Rey explicándole que había que poner aceite en esta situación y lo hizo. Prescindir de la Corona es un lujo que España no puede permitirse. El Rey tiene un enorme prestigio en Marruecos y eso no se ha utilizado.
Hay que llevarse bien con Marruecos, sin la menor duda es el punto de fricción más importante que tiene la política española, pero también tienes que explicar cuáles son las líneas rojas que no se pueden transgredir.
Si seguimos haciendo activos nos vamos a quedar como la España de Franco antes de 1955, solos y sin ningún apoyo exterior
–Después de las declaraciones realizadas por ministros del reinado de Mohamed VI reclamando las ciudades autonómicas de Ceuta y Melilla, ¿cómo es posible que el ministro de Exteriores José Manuel Albares haga una defensa cerrada de Marruecos?
–Tendría que haber dicho que esa es una línea roja. Estamos en una deriva, en un declive que hay que parar a toda costa, porque recuperar el prestigio perdido, créame que lo sé por lo que pasó en 2011, es muy difícil. España está completamente desprestigiada. Esas declaraciones del ministro Albares, que todo es una maniobra internacional reaccionaria, son rigurosamente contrarias a la verdad. Si seguimos haciendo activos nos vamos a quedar como la España de Franco antes de 1955, solos y sin ningún apoyo exterior.
Es absurdo que se produzca una invasión de 80.000 personas, que no puede no haber sido detectado un tráfico en redes de esa magnitud por los servicios de información marroquí, y una vez detectado, es obvio que tenían la obligación y el deber de comunicárselo a los servicios de información española. Sin contar que nuestros servicios tendrían que haberlo detectado. El CNI vigila todas las actuaciones de la comunidad marroquí en España.
El Gobierno está intentando ocultar lo que ha pasado para eludir su responsabilidad
–¿Se han desacreditado a los servicios de inteligencia con el baile de versiones contradictorias del Gobierno de Sánchez?
–El Gobierno está intentando ocultar lo que ha pasado para eludir su responsabilidad. Ese es todo el problema. Aquí se ha producido un hecho muy grave que no fue previsto por los servicios españoles, y no fue comunicado por los servicios marroquíes y si fue comunicado, no se explica por qué no informaron al Gobierno para tomar las medidas necesarias.
Tampoco se explica el afán de eludir la responsabilidad de Marruecos para no irritar a la corte de Marruecos. En Ceuta, guste o no guste, ha habido una invasión que ha sido conocida, tolerada y alentada desde Rabat. Y, por si faltaba pocas dudas, en pleno auge de la disputa, el ministro de Asuntos Religiosos delante del rey Mohamed VI reivindica la soberanía de Ceuta y Melilla. En estas circunstancias eso es una provocación.
–¿Qué le debe el Gobierno de Pedro Sánchez a Marruecos para que condicione su política exterior y diga que Marruecos no tuvo nada que ver con la invasión?
–La debilidad y el aislamiento. Cuando eres débil y estás aislado, cualquiera puede meterte un dedo en el ojo. Marruecos ha hecho dos cosas, una de las cuales ha pasado desapercibida: la invasión de Ceuta y Melilla a finales del mes de julio y otra el 15 de agosto, cuando demuestra que si quiere parar una invasión, la para. Ese es el problema de entregar la política a un país ajeno que tiene intereses contrarios a los nuestros en el tema de la soberanía de Ceuta y Melilla, estas en manos de la persona que te ha chantajeado. Si conoce un poquito la historia sabrá que la política de apaciguamiento jamás ha dado resultado. No lo dio en Múnich en el 38, en Ucrania en 2014, ni con Marruecos hace cinco años, en 2021. Quien te chantajea una vez y sabe que vas a ceder, te chantajeara tantas veces como le venga bien, porque no vaya a ser que te vayas a equivocar, como la visita a Argelia cuando es su adversario existencial.
Si siguen haciendo declaraciones vamos a romper relaciones hasta con la Orden de Malta
–¿El chantaje podría ser por las grabaciones de Pegasus?
–Eso es una teoría que está muy extendida. No se explica que los ministros cuando comparecen, actúan más como ministros del reino de Marruecos que como ministros del reino de España. Todo el esfuerzo es exonerar a Marruecos, no pedir responsabilidades ni exigir medidas para que no se vuelva a producir. Algo muy grave hay, aunque yo no lo sé, cuando se produce la quiebra de la doctrina tradicional española sobre el Sáhara que habíamos mantenido todos los gobiernos desde 1975. Lo rompen, dan un paso unilateral, y no descarto que sea un acto de sumisión a Estados Unidos. Esta es la contradicción de este Gobierno. Por un lado, insulta en las redes, por otro, se somete en decisiones importantes.
La propensión a reconocer la marroquinidad de Sahara ya estuvo presente en el Gobierno de Rodríguez Zapatero. En los cinco años que estuve en el Ministerio de Exteriores tuve una presión constante para reconocer al Sáhara. ¿Por qué ese cambio de postura? Puede ser para no irritar excesivamente en temas importantes a Estados Unidos, Puede ser por el temor a que Marruecos, si no lo hacíamos, provocase una invasión en Ceuta, que es lo que ha sucedido, como antes había provocado asaltos a la valla de Melilla.
–Según el Gobierno de Pedro Sánchez, la culpa de la invasión es de Rusia, Israel, la internacional reaccionaria, Trump, Elon Musk … ¡Y de Aznar por sembrar cizaña!
–Si siguen haciendo declaraciones vamos a romper relaciones hasta con la Orden de Malta. ¿Por qué demonios tienen que insultar a Rusia y a Israel? Se ha hablado también de Elon Musk, de la mafia, menos de Marruecos, que no hay nadie en España que tenga la menor duda de que Marruecos, si no la ha alentado, ha permitido esta invasión. Si no lo habíamos entendido, a los pocos días se declara que responde a que Ceuta y Melilla son territorios ocupados.
¿Qué hubiesen hecho los británicos si hubiésemos enviado 80.000 ciudadanos de la Línea a ocupar el Peñón de Gibraltar?
–¿Cree que Alberto Núñez Feijóo como líder de la oposición ha sido contundente con esta crisis de seguridad nacional?
–Me hubiese gustado que Alberto Núñez Feijóo se hubiese presentado al día siguiente en Ceuta con todos sus presidentes autonómicos con una sola bandera, la española, y con una sola leyenda, España con Ceuta. No se hizo y ahora hay que presionar para hacer un protocolo para que las Fuerzas Armadas puedan defenderse si son atacadas, como lo han sido ya en dos ocasiones, y no estén con las manos atadas, y sea reconocida su labor allí como una profesión de riesgo, además de darles los medios suficientes. No es posible que se mande a cuatro soldados en un vehículo no blindado a un terreno absolutamente hostil, que se tradujo en los militares españoles corriendo por los montes. Habría que aplicar el reglamento de retorno sin problemas y habría que hablar con Marruecos y explicarle que esto es una línea roja…
Y en la Unión Europea, ¿por qué no han pedido Frontex desde el primer momento? Han tardado un mes. Habría que corregir la política migratoria porque no es solo un problema migratorio, sino un problema de la utilización de la inmigración como arma de guerra. Alguna vez he preguntado: ¿Qué hubiesen hecho los británicos si hubiésemos enviado 80.000 ciudadanos de la Línea a ocupar el Peñón de Gibraltar?
–¿Le parece acertada la petición de Santiago Abascal de activar el artículo 102 de la Constitución y juzgar a Pedro Sánchez por traición?
–Una cosa es la responsabilidad política y otra la responsabilidad jurídica en el terreno penal, que es muy estricta. No estoy seguro de que este comportamiento quepa en el hecho tipificado en el artículo 581 y siguientes. Creo que hay indicios que podrían estar, porque una defensa tan cerrada de Marruecos, cuando es evidente que Marruecos ha sido responsable por acción o por omisión, podría entrar en la convivencia con una potencia extranjera para invadir el territorio nacional, pero la jurisprudencia es muy tibia en este tema. Hay otro tipo penal que sí podría estar: la prevaricación. No hacer una acción es una acción, al igual que ocultar los hechos y exonerar a los responsables.
–¿Cree que se está buscando el caos a propósito en Ceuta?
–Hay una teoría que se basa en la interpretación del artículo 116 de la Constitución sobre el estado de alarma, sitio y excepción, que no se puede convocar elecciones cuando está declarado uno de esos estados. Pero cualquiera de esos tres estados necesitaría varias prórrogas y no creo que ni siquiera las fuerzas que sostienen al Gobierno estén dispuestas a utilizar de esa forma torticera el artículo 116, porque sería un golpe de Estado. Pensar que puede servir de coartada para no convocar elecciones, Sánchez es capaz de todo, pero no creo que sea posible.
Lo que sí hay que hacer es que esto se termine inmediatamente. Los ceutíes están absolutamente al límite. Decía el presidente Juan Jesús Vivas, que les han arrebatado sobre todo una forma de vida. El Gobierno está jugando con fuego, y en cualquier momento podemos tener un incidente gravísimo porque haya agresiones a la población, a las niñas, a las mujeres, o porque se produzca la muerte de un militar en uno de estos atentados... Van a intentar asfixiar económicamente a Ceuta y Melilla, para que la gente se desespere, pierda la fe en el futuro, y simplemente se vayan. Entonces ocuparían Ceuta y Melilla sin pegar un tiro. El Gobierno tiene que hacer un enorme esfuerzo para devolver la esperanza a los ceutíes y melillenses y darles la confianza de que España va a defender su soberanía y su integridad como haría cualquier otro país digno en el mundo.
¿A cambio de que se produce la entrega de esas joyas a Zapatero?
–Cambiando de tercio, más de tres meses después de que la UCO encontrase joyas por valor de 1,3 millones de euros en el despacho del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero sin una explicación ante el juez de la Audiencia Nacional, ¿podría conseguir que países árabes certifiquen su origen?
–Esas joyas no vienen de un país árabe. Se ha hablado de Abu Dhabi, donde las joyas importantes tienen un contraste, que refleja la calidad de las materias primas o el origen de las piedras preciosas. Al parecer esas joyas no tienen contraste. Otra cosa es que estén buscando alguien en un país árabe que esté dispuesto a declarar que ha sido el donante. La gran pregunta es: ¿A cambio de que se produce la entrega de esas joyas a Zapatero? Esto es la punta del iceberg.
–Las joyas son la anécdota, lo grave es que un expresidente de Gobierno esté imputado por ser el líder de una organización criminal de tráfico de influencia con ramificaciones internacionales.
–Esta no es la primera vez que ocurre. No he visto, y créame que tengo muchos años, a un fiscal General del Estado sentado junto a los fiscales y no en el banquillo de los acusados en pleno ejercicio de su cargo cuando está siendo juzgado. No he visto a un presidente del Gobierno de ninguna democracia liberal que no haya aprobado un solo presupuesto y cuando se le recrimina diga que está dispuesto a gobernar sin el Parlamento. Unamuno utilizaba una expresión que era «enormidades». Estamos asistiendo a enormidades que me las cuentan hace diez años y no me las hubiese creído. Decía el otro día un amigo mío, los españoles hemos hecho tres grandes cosas en nuestra historia: la Reconquista, la institucionalización de América y la Transición. Y ahora nos queda una cuarta: revertir este gobierno para evitar una deriva que nos llevaría al suicidio de España.