Pancarta de los hinchas de MAS
La afición marroquí vuelve a desafiar a España con Ceuta y Melilla: «Dos ciudades, una patria: Marruecos»
Los seguidores del MAS Fez exhibieron durante varios minutos una pancarta en la que reclamaban las dos ciudades autónomas españolas
Que deporte y política no se deben mezclar es un tópico que colinda más con la ficción que con la realidad, y Marruecos se está encargando de acentuarlo. Lejos de mostrar arrepentimiento por la crisis migratoria de Ceuta, algunos sectores marroquíes se jactan de lo sucedido y no cejan en sus reivindicaciones sobre las ciudades autónomas españolas.
«Ceuta y Melilla: dos ciudades, una patria: Marruecos». Una frase que no admite demasiadas interpretaciones y que durante varios minutos se exhibió este sábado en una pancarta de los aficionados del MAS Fez durante un partido de la Champions de África.
En Marruecos, el fútbol lleva meses siendo utilizado como una punta de lanza para proyectar mensajes de carácter nacionalista. En enero, futbolistas, periodistas y aficionados protagonizaron uno de los episodios más polémicos del fútbol africano. Agresiones, actitudes antideportivas y, como colofón, una final contra Senegal marcada por varias polémicas. Aquello era solo el aperitivo.
A los acontecimientos del pasado mes de julio en la frontera les precedió, además, el esperpéntico debate sobre la final del Mundial de 2030, que tanto costó conseguir a España y cuya organización ha quedado desvirtuada por el Gobierno hasta el punto de que el territorio nacional podría no acoger el partido decisivo y tampoco la inauguración.
Una soberanía con siglos de historia
Ceuta y Melilla no son territorios españoles por una concesión reciente ni por una decisión adoptada en tiempos contemporáneos. Ambas ciudades forman parte de España desde siglos antes de la independencia de Marruecos: Ceuta quedó incorporada a la Corona portuguesa en 1415 y pasó a la Corona española en 1580, mientras que Melilla se incorporó a la Corona de Castilla en 1497.
Su condición española, por tanto, precede en varios siglos a la creación del actual Estado marroquí, independiente desde 1956. No existe ninguna cesión territorial pendiente ni un vacío de soberanía que justifique presentar ambas ciudades como parte de Marruecos.
Panorámica de Ceuta desde el mirador de Isabel II
La reivindicación marroquí y la invasión de julio no cambian esa realidad. Ceuta y Melilla son hoy ciudades autónomas españolas, territorio de la Unión Europea y parte de la soberanía española. Precisamente por eso, cualquier intento de normalizar desde el deporte, la política o la propaganda la idea de que pertenecen a Marruecos debe encontrar una respuesta firme, más aún con el escenario que llevan viviendo los ceutíes desde hace más de un mes.
Defender Ceuta y Melilla no supone entrar en una disputa histórica: supone defender la integridad territorial española frente a una reclamación que Rabat mantiene sobre dos ciudades que España administra y cuya población forma parte de la ciudadanía española.