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Contra el relatoIsabel Durán

¿Cocina el Gobierno el CERA como Tezanos el CIS?

El CERA batió en junio su récord mensual con 20.536 nuevos electores netos y, tras el apagón del INE denunciado por El Debate, hoy revelamos que ha reaparecido con 11.166: un frenazo del 45,6 %. Entre medias, el Supremo ha congelado cautelarmente el efecto electoral de las altas vinculadas a la interpretación expansiva de la ley de nietos. ¿Tiene el CERA una cocina como la de Tezanos en el CIS?

¿Cocina el Gobierno el CERA como Tezanos el CIS?

Hay cocinas y cocinas. La de José Félix Tezanos lleva años instalada en la política española. Intención directa de voto, recuerdo, simpatía y otras variables entran en el CIS y de sus fogones sale una estimación electoral que ha provocado una controversia permanente por sus desviaciones en favor de la izquierda. La otra cocina es mucho más delicada y peligrosa para el juego limpio de la democracia porque no pronostica a quién votarán los españoles: confecciona el censo de quienes pueden votar y determina en qué circunscripción lo harán.

La comparación tiene un límite evidente. El CIS elabora estimaciones demoscópicas; la Oficina del Censo Electoral (OCE) confecciona un registro administrativo. Precisamente por eso la transparencia exigible a la segunda debe ser todavía mayor. El Debate revela hoy el nuevo resultado que nos ofrece la OCE: 2.747.688 electores CERA a 1 de agosto de 2026 y que se ha producido un nuevo apagón informativo en la actualización de los datos censales del votante exterior. Y descubrimos también que por primera vez han reducido abruptamente el ritmo de incorporaciones en el censo.

Un frenazo del 45,6 %

Desde la Instrucción de Puente, el CERA ha crecido durante 45 meses consecutivos sin registrar una sola caída en su número total de electores. Mes tras mes, cada cierre terminó por encima del anterior. La novedad que hoy revelamos es que la subida del CERA en julio supone por primera vez en toda la serie histórica un abrupto frenazo: el incremento añade en «solo» 11.166 electores netos al CERA.

Los datos oficiales del Gobierno levantan así el pie del acelerador inmediatamente después de que El Debate revelara que había alcanzado su máxima velocidad de incorporación de votantes procedentes del exterior al sumar 20.536 electores netos en junio, lo que supone un récord histórico sin precedentes. Ahora la OCE ha introducido 9.370 incorporaciones menos, lo que se traduce en un desplome del 45,6 % en el ritmo de crecimiento en treinta días.

Entre ambos datos se produjo el apagón informativo del INE denunciado por El Debate. El 3 de septiembre este periódico publicó «El juego de trileros de la ley de nietos: el plazo ha cerrado pero el contador subió hasta los 2,5 millones». Al día siguiente, 4 de septiembre, el INE actualizó los ficheros e incorporó el cierre a 1 de agosto con un nuevo apagón ya que sigue sin publicar la actualización de los datos a 1 de septiembre, como es su obligación

Cronología del baile de cifras y la decisión del SupremoEl Debate

La cocina de Tezanos ya está en los tribunales

España conoce bien la controversia sobre la otra cocina. José Félix Tezanos preside el CIS desde 2018. Sus estimaciones han sido cuestionadas reiteradamente por la distancia entre sus pronósticos y los resultados electorales. La polémica ha llegado incluso en los tribunales. El PP interpuso este año una querella contra Tezanos por un presunto delito electoral, acusándole de utilizar el instituto público para alterar deliberadamente las estimaciones en beneficio del PSOE. Es la tesis de la acusación y deberá ser resuelta judicialmente; no un hecho probado. Existe además un antecedente objetivo: el Tribunal Supremo confirmó en 2025 la sanción de 3.000 euros impuesta por la Junta Electoral Central a Tezanos por incumplir sus obligaciones de comunicación respecto a una encuesta realizada durante un periodo electoral.

Tras los sucesivos batacazos autonómicos del PSOE, Pedro Sánchez insiste en que volverá a ganar las elecciones y el CIS de Tezanos sostiene exactamente su relato. El barómetro realizado durante la campaña andaluza y publicado doce días después de las elecciones todavía concedía al PSOE un 36,2 % frente al 24,9 % del PP: 11,3 puntos de ventaja. Después llegó el CIS de junio: pese a perder casi cinco puntos, Sánchez continuaba primero, con un 31,3 % frente al 27,1 % del PP. Y el último publicado, el 15 de julio, volvió a ensanchar la distancia: PSOE, 33 %; PP, 25,1 %. Casi ocho puntos de ventaja para Sánchez. Hasta ayer, 12 de septiembre, ésa continúa siendo la última estimación nacional de voto publicada por el CIS.

Los datos de nuevos electores incorporados al CERAEl Debate

Pero lo que ha hecho el Supremo supone un salto cualitativo sin precedentes porque ha ordenado que se entre en la otra cocina que solo maneja el Ejecutivo y que destape el puchero del CERA.

Del «bulo» al Supremo

Sin embargo, la apisonadora gubernamental continúa despachando los efectos electorales de la falsa ley de nietos como un «bulo» a pesar de que es la más alta magistratura del país quien ha suspendido cautelarmente el efecto electoral de las incorporaciones al CERA derivadas de la interpretación de la Instrucción de Sofía Puente para quienes no acrediten el exilio familiar. Y lo ha hecho advirtiendo de un «riesgo de alteración del censo electoral», y de que el «incremento extraordinario» del CERA genera un «peligro fundado, real y serio» de poder afectar gravemente a la objetividad y transparencia de los procesos electorales, además de un posible «daño irreversible»

Explicación gráfica de la decisión del Tribunal SupremoEl Debate

No se puede cocinar un elector

El Ejecutivo ha reaccionado contra los autos y ha presentado la decisión del Alto Tribunal como una ofensiva contra los derechos de miles de españoles. El relato gubernamental y de la sincronizada ha pasado del «bulo» a desacreditar la resolución que ha considerado suficientemente grave el problema como para adoptar medidas y presentando las denuncias sobre el censo como una nueva versión de las teorías de fraude electoral de la derecha.

El inédito frenazo del CERA tras su desorbitado aumento, unido al nuevo vacío estadístico, obliga a poner el foco en la cocina que depende del INE —es decir, del Gobierno— y a preguntarse quién ha apagado el fogón y por qué. Si existiera cualquier intervención destinada a alterar, modular u ocultar la evolución del censo electoral, estaríamos ante un hecho de la máxima gravedad democrática. El Ejecutivo tiene que explicar quién o quiénes son exactamente los responsables de la elaboración, actualización y publicación de estos datos y qué ha provocado esta repentina reducción del ritmo, que rompe de golpe la aceleración sostenida desde la entrada en vigor de la falsa ley de nietos. Tezanos puede cocinar una encuesta. La Oficina del Censo Electoral no puede cocinar un elector.