Cándido Conde-Pumpido, el pasado 18 de marzo
Pumpido critica al Supremo por su interpretación de la amnistía «contraria a la ley»
El presidente del TC destaca que la Ley de amnistía cuenta con una explicación razonable de motivos en el preámbulo que identifica el fin constitucional al que responde, «buscar una mejora de la convivencia y de la cohesión social»
La ponencia del presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, ha criticado que la interpretación que hizo el Supremo para no aplicar la amnistía al delito de malversación a los líderes del procés es «manifiestamente contraria al espíritu y finalidad de la Ley».
Pumpido ha redactado un borrador, al que ha tenido acceso EFE, en el que propone estimar el recurso de amparo de la exconsellera Dolors Bassa contra la negativa del alto tribunal de aplicar el perdón al delito de malversación.
Dice el presidente del TC que la interpretación del Supremo «conduce a una drástica contracción de las posibilidades de aplicación de la amnistía a los delitos de malversación cometidos para sufragar las consultas y el proceso independentista en Cataluña, manifiestamente contraria al espíritu y finalidad de la ley que se interpreta».
Porque, en su opinión, lo que hizo el Supremo no fue una interpretación estricta de la Ley «sino de una reducción teleológica en tanto que excluye casos comprendidos en el núcleo de la norma».
El pasado martes, la corte de garantías decidió amnistiar el delito de malversación al exconsejero catalán Jordi Turull, lo que daba luz verde al regreso del expresidente autonómico y prófugo de la Justicia, Carles Puigdemont, cuando en las próximas semanas se apruebe la sentencia, que el magistrado del Supremo Pablo Llarena prevé aplicar de inmediato.
El líder de Junts, Carles Puigdemont, durante su mitin en Barcelona el 8 de agosto de 2025
El tribunal tomó esta decisión una vez que el magistrado conservador José María Macías, que respaldaba la postura del Supremo, retiró su ponencia y asumió redactar otra para el pleno del 6 de octubre que recoja los argumentos de la mayoría para estimar el recurso de Turull, de repercusión directa para Puigdemont.
Lo que ocurre es que ese día se votarán dos resoluciones, la ponencia de Macías, que ya es estimatoria, y la de Conde-Pumpido, que también concederá el amparo a la exconsellera Dolors Bassa.
El presidente del TC destaca que la Ley de amnistía cuenta con una explicación razonable de motivos en el preámbulo que identifica el fin constitucional al que responde, «buscar una mejora de la convivencia y de la cohesión social, así como una integración de las diversas sensibilidades políticas, para superar, como objetivo de interés general, las tensiones sociales y políticas generadas con el denominado proceso independentista en Cataluña».
De esta forma, entiende que el Supremo «no sólo han incurrido en una interpretación impredecible de los preceptos aplicables, sino que, además, al apartarse de la finalidad de la Ley de amnistía, no han mantenido el nexo de coherencia necesario entre la decisión adoptada, la norma que le sirve de fundamento y los fines que justifican la institución de la amnistía».
Por eso, considera que la conclusión de amnistiar la malversación es «la única conciliable no sólo con las reglas de la lógica y del sentido común, sino también con una interpretación de la Ley de amnistía que atienda a su espíritu y finalidad, así como a su propia génesis» ante «la manifiesta falta de coherencia» del Supremo.
En base a ello, Pumpido propone al Constitucional que ordene al alto tribunal que «dicte una nueva resolución en la que se declare amnistiado el delito de malversación» por el que fue condenada Bassa «tomando en consideración, además, el carácter preferente y urgente de la misma».
Fuentes jurídicas confían en que el Constitucional fije con Turull y Bassa una doctrina contundente sobre la malversación que será extrapolable al resto de condenados y procesados en rebeldía.
Por este motivo, el juez del Supremo Pablo Llarena prevé actuar en cuanto eso suceda con Puigdemont –así como con los exconsejeros que huyeron con él Antoni Comín y Lluis Puig– no solo retirando la orden de detención sino también aplicando la amnistía a la malversación.