El ministro de Presidencia, Félix Bolaños (i), interviene en presencia del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, durante la Sesión de Control del pleno del Senado este martes
Bolaños dice que la instrucción penal por los fiscales «es el futuro de la Justicia» pero no garantiza su independencia
El ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ha subrayado que la reforma legal para que los procedimientos penales sean instruidos por los fiscales en vez de por los jueces «es el futuro indiscutiblemente de la Justicia», y que si Vox no lo apoya es porque prefieren seguir en un sistema judicial «del siglo XIX». Bolaños se lo ha dicho al senador de Vox Javier Alonso en la sesión de control en el Senado, al hablar de las reformas emprendidas por el Gobierno como regeneración democrática y referirse a la reforma de la ley de Enjuiciamiento Criminal bloqueada ahora en el Congreso.
El ministro ha indicado que en casi todos los países europeos es la fiscalía la que lleva la instrucción penal, y que en España ya se hace así en los casos llevados por la Fiscalía Europea y la Fiscalía de Menores. Sin embargo, en ningún momento ha sido capaz de garantizar la independencia de la Fiscalía, como le reclama la mayoría del poder judicial.
Bolaños ha defendido que la instrucción generalizada por los fiscales, como prevé su reforma legal, es más propio «del siglo XXI», aunque Vox prefiera «una Justicia del siglo XIX». Alonso le ha echado en cara que contra la corrupción el Gobierno haga «muchos anuncios» pero tenga «pocos resultados».
Por su parte, el ministro le ha reprochado que Vox y el PP no estén apoyando las medidas anticorrupción, y ha asegurado que el Gobierno sí cumple con su parte y tiene «aprobado o en fase muy avanzada el 97 % de las medidas» previstas en su Plan de Acción por la Democracia. Entre ellas, ha recordado, estaba la ley de 'lobbies', aprobada como decreto ley y no convalidada en el Congreso por no apoyarla el PP y Vox. Alonso le ha espetado que la única forma de que el Gobierno luche contra la corrupción es «despenalizar» los delitos que están cometiendo, como las extorsiones desde «sus cloacas» o el contrabando del «joyero Zapatero».