El vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, este miércoles en el Congreso
Sesión de control
Un Carlos Cuerpo desconocido se encara con diputados del PP, Vox y hasta con Ione Belarra
Ante la ausencia de Pedro Sánchez en el Congreso por segundo miércoles consecutivo, el vicepresidente primero abandonó su perfil moderado y se puso al frente de la bancada gubernamental
Dos miércoles seguidos lleva Pedro Sánchez sin asistir a la sesión de control semanal al Gobierno del Congreso (a la del Senado no va desde el 12 de marzo de 2024). El pasado porque estaba en la Asamblea General de la ONU en Nueva York y, este, porque precisamente a las 9 horas tenía una reunión preparatoria del posterior encuentro con Emmanuel Macron, que está de visita oficial en España junto a su mujer.
Así que el vicepresidente Carlos Cuerpo lleva dos miércoles capitaneando la bancada gubernamental y parando los golpes de la oposición. O intentándolo al menos. La ausencia del presidente ha obligado a Cuerpo a salir de su zona de confort, de su habitual perfil moderado, para adoptar uno mucho más beligerante. Más político, al fin y al cabo.
En esa tarea se empleó a fondo este miércoles, hasta el punto de que parecía un Carlos Cuerpo distinto, desconocido. Le tocó enfrentarse al PP, a Vox y a Podemos, y sacó los dientes. Primero con la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, que le reprochó que el Gobierno esté intentando «cambiar de pantalla» con Ceuta. Cuerpo contestó airado: «Usted lo único que conoce de Ceuta es de oídas. Los que hemos estado allí hemos visto la situación real en Ceuta», para algarabía de la bancada socialista.
Después, el también ministro de Economía se encaró con el diputado popular Elías Bendodo, que le recordó que este miércoles el Ejecutivo incumple, por cuarto año, el plazo anual que la Constitución le da para presentar los Presupuestos a la Cámara Baja. Y le reprochó las maniobras del PSOE contra la jueza del caso David Sánchez y el vodevil de los decretos leyes sobre vivienda aprobados por el Consejo de Ministros el día antes.
«Usted miente exactamente igual que María Jesús Montero, un poquito más despacio y un poquito más bajito», le dijo Bendodo, que llegó a llamarle «suavón»: «Ni una mala palabra, ni una buena acción». Cuerpo se revolvió en su escaño: «En mi tierra a las personas como usted les decimos que son faltones. Un faltón es lo que es usted, y bastante impresentable», le replicó.
El vicepresidente primero también se enganchó con el diputado de Vox José María Figaredo, que acusó al Gobierno de «promover una invasión» mientras se produce un empobrecimiento de los españoles, con la inflación en ascenso imparable. Cuerpo respondió que la buena marcha de la economía está aumentando la recaudación del Estado y, con ella, los recursos que este transfiere a las comunidades autónomas para educación y sanidad. «¿Qué están haciendo ustedes allí donde están en estos servicios públicos?», le preguntó a su vez.
Cerró el combate Ione Belarra, que acusó al Ejecutivo de hacer «trampa» troceando el decreto ley de vivienda para «lavarse la cara». Cuerpo la despachó pidiendo el voto de Podemos el viernes, en el Pleno extraordinario convocado para la convalidación de los dos textos. «Empecemos por el viernes, seamos responsables con nuestro voto. Contamos con ustedes», zanjó.
El PP y Vox ya han anunciado que votarán en contra de ambos decretos leyes. ERC y Bildu lo harán a favor. Junts, el PNV y Podemos no quieren anticipar qué harán, pero el Gobierno cuenta con que el que contiene la prohibición de los desahucios y la prórroga de dos años de los contratos en vigor sea convalidado y, en cambio, el que contempla la renovación automática de los alquileres caiga derogado.