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El PSOE arrebató a Podemos el voto exterior y Sánchez dio después las gracias a Puebla

El PSOE arrebató a Podemos el voto exterior y Sánchez dio después las gracias a Puebla

  • Podemos dominaba el voto exterior y prácticamente duplicaba al PSOE. Siete años después, el PSOE le había arrebatado su feudo electoral

  • Desde la Instrucción de Sofía Puente, además, el CERA ha sumado 270.386 electores en los 19 países americanos del perímetro de Puebla

  • Dos meses después del 23-J, Sánchez dio las gracias al Grupo por unas «aportaciones» que calificó de «fundamentales». Nunca explicó cuáles

La Abogacía del Estado acaba de reconocer ante el Tribunal Supremo que 369.017 electores han sido incorporados al CERA por los distintos supuestos de la disposición adicional octava de la Ley de Memoria Democrática. De ellos, 168.896 corresponden al colectivo que considera afectado por la controversia de la Instrucción de Sofía Puente. Como publicó El Debate, la representación del Estado minimiza su eventual incidencia electoral hasta calificarla de «ínfima» reduciéndola a poco más de 14.000 electores y el 0,06%.

Mientras el Gobierno presenta ahora el peso de esos nuevos electores como una mota de polvo electoral, la documentación y los resultados de las urnas demuestran otra historia completamente diferente: PSOE y Podemos llevan años librando una batalla feroz precisamente por el voto de los españoles que viven fuera. La pugna empezó ganándola Pablo Iglesias, por goleada.

Podemos era el «dueño» del CERA

En las generales de 2016, Podemos consiguió 36.193 votos CERA, más del doble de los 17.559 del PSOE, y se convirtió en la primera fuerza entre los españoles residentes en el extranjero. Los de Iglesias no habían conquistado aquel territorio por casualidad. A su estructura exterior se sumaba un ecosistema de movilización de la emigración construido durante años alrededor de la batalla contra el voto rogado.

Aunque Marea Granate era formalmente independiente, compartió campañas, reivindicaciones y actos con Podemos Exterior e IU Exterior. En 2021, Podemos Exterior organizaba incluso junto a representantes de la marea izquierdista encuentros que abordaban expresamente la «influencia en la vida política en España» de la diáspora. Una de las dirigentes procedentes de aquel ecosistema, Lara Hernández, pasó de Marea Granate en Berlín a IU y acabaría posteriormente en la dirección de Sumar.

Ferraz sabía que había perdido ese terreno. Lo dejó hasta por escrito. La Memoria de Gestión de la Comisión Ejecutiva Federal socialista de julio de 2021, desvelada la pasada semana por El Debate, identificaba expresamente a Unidas Podemos entre quienes habían ocupado el espacio perdido por los socialistas y atraído a los jóvenes del exterior. El diagnóstico iba acompañado de un objetivo inequívocamente político: «Las posibilidades de expansión política del PSOE en el Exterior son enormes». En aquel mismo documento aparecían dos asuntos que pronto transformarían el escenario: la eliminación del voto rogado y la nacionalidad para los descendientes de españoles. Al frente del PSOE Exterior Sánchez había situado a Pilar Cancela.

Ferraz pasa de los documentos a los aviones

En octubre de 2022 llegó la Ley de Memoria Democrática de la mano del Gobierno de coalición gracias a los proetarras de Bildu. Y, cinco días después de su publicación, tras reunirse Sofía Puente con CeDEU y otras asociaciones e invocar el criterio amplio de Cancela abrió una interpretación mucho más amplia del acceso a la nacionalidad Entonces el aparato exterior pasó del papel al terreno. La todopoderosa responsable del partido y secretaria de Estado de Albares recorrió Argentina, Cuba, Venezuela y República Dominicana hablando de nacionalidad, ley de nietos y voto exterior. En Buenos Aires, PSOE Argentina y CeDEU llegaron a ofrecer asesoramiento gratuito sobre nacionalidad en la propia sede socialista. En La Habana, Cancela celebró que la Instrucción fuera «mucho más amplia y clarificadora que la propia ley». En Caracas reunió a centenares de personas para explicar conjuntamente la nueva nacionalidad y la eliminación del voto rogado.

Podemos no pensaba regalarle aquel electorado. Su brazo exterior reunió en febrero de 2023 a militantes de América, Europa y Asia, reivindicó sus aportaciones a la ampliación del acceso a la nacionalidad y preparó su participación en el ciclo electoral. Poco después, una delegación viajó a Argentina para hablar de Ley de Memoria Democrática, diáspora, voto y elecciones. La carrera estaba servida.

Las dos izquierdas se encuentran en Puebla

La competición tenía además una particularidad: los dos adversarios se cruzaban en la misma red política iberoamericana. Pilar Cancela se había incorporado al Grupo de Puebla el 16 de febrero de 2022, donde ya estaba José Luis Rodríguez Zapatero. El propio Grupo no presentó su llegada como una adhesión desvinculada de Ferraz: destacó su condición de responsable de PSOE Exterior y su compromiso de fomentar desde esa responsabilidad «diálogos y acercamientos entre líderes progresistas de Iberoamérica» para contribuir a los «objetivos políticos del Grupo».

Pero Podemos también tenía asiento en Puebla. Irene Montero le sacaba dos años de ventaja a Cancela. Y en CLAJUD, su entramado jurídico, contaban con Enrique Santiago, abogado de las FARC, y Gerardo Pisarello. Puebla se convertía así también en un punto de encuentro de las dos izquierdas españolas que se disputaban el voto exterior.

Pero Sánchez añadió una segunda estructura internacional a su alcance político: el 25 de noviembre de 2022 fue elegido presidente de la Internacional Socialista. Su dirección incorporaba representantes de Chile, Brasil, Uruguay, México, Venezuela, Argentina y Colombia. La diferencia era sustancial: en Puebla coincidían las distintas familias de la izquierda española; la Internacional Socialista estaba directamente presidida por Sánchez.

Mientras las redes políticas de la izquierda se extendían por América, el censo crecía precisamente allí. Entre el 1 de noviembre de 2022, inmediatamente después de la Instrucción de Sofía Puente, y el 1 de agosto de 2026, los 19 países americanos del perímetro de Puebla analizado sumaron 270.386 nuevos electores CERA: pasaron de 1.223.106 a 1.493.492, como publicó El Debate. En ese mismo periodo, el CERA mundial aumentó en 457.105 personas. Es decir, esos 19 países concentran por sí solos el 59,2 % de todo el crecimiento mundial del voto exterior español. El dato no demuestra que esas altas procedan de la ley de nietos ni permite atribuirles un sentido de voto, pero sí dibuja una coincidencia geográfica y temporal incontestable: casi seis de cada diez nuevos electores exteriores se incorporaron desde los países americanos sobre los que se extiende la red política de ultraizquierda.

23-J: Podemos había perdido la batalla

Las generales de 2023 pusieron marcador a aquella carrera. Con el voto rogado ya eliminado, participaron 208.451 electores CERA. El PP ganó el voto exterior con 67.646 papeletas. Pero dentro de la izquierda las tornas habían cambiado por completo. A pesar de agrupar a 15 formaciones, entre ellas Podemos, IU, Más País, Más Madrid, Catalunya en Comú, Compromís, Verdes Equo, Chunta Aragonesista y otras fuerzas territoriales. Ferraz conseguía prácticamente dos votos por cada uno de Sumar.

Aunque el sorpaso socialista ya había comenzado en 2019, tras la incorporación de Cancela a la organización iberoamericana. Y Puebla tomó buena nota del resultado. El 24 de julio de 2023, apenas un día después de las elecciones, el Grupo felicitó públicamente a Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, destacó el «esfuerzo desplegado en la campaña electoral» por José Luis Rodríguez Zapatero y felicitó a Enrique Santiago y Gerardo Pisarello «por toda la campaña desplegada» y su reelección.

Las misteriosas «aportaciones»

Dos meses después ocurrió algo todavía más llamativo. Pedro Sánchez apareció mediante un videomensaje ante el IX Encuentro del Grupo de Puebla, celebrado en México. El propio boletín de la organización destacó entre las frases del encuentro sus palabras: «Vuestras aportaciones para lograr la igualdad, la prosperidad y la justicia social son fundamentales, más aún en este tiempo de desafíos globales que no se detienen ante frontera alguna».

Boletín del Grupo de Puebla que recoge el agradecimiento del presidente el Gobierno español, Pedro SánchezEl Debate

El politólogo alemán Sebastian Grundberger reparó también en aquel agradecimiento. En La galaxia rosa recupera el núcleo de la frase —las «aportaciones para lograr la igualdad, la prosperidad y la justicia social»— y deja planteada una incógnita: «Sigue siendo un secreto de Sánchez exactamente qué quiso decir».

En conclusión, Ferraz había diagnosticado como «enormes» sus posibilidades de expansión política exterior, desplegó su estructura por América y terminó arrebatando al espacio de Podemos el territorio electoral que este había dominado. Dos meses después del 23-J, Sánchez calificaba de «fundamentales» las «aportaciones» del Grupo de Puebla. Cuáles fueron exactamente sigue siendo, como escribe Grundberger, su secreto. Lo que el experto politólogo no podía sospechar entonces es que, desde la Instrucción de Sofía Puente, el CERA residente en los 19 países americanos donde se extiende la red de líderes de Puebla ha engordado en 270.386 electores: el 59,2 % de todo el crecimiento mundial del voto exterior español. Es decir, casi seis de cada diez nuevos votantes exteriores incorporados en todo el mundo proceden de los países donde Puebla extiende sus redes y a la que Sánchez agradece sus desconocidas, pero fundamentales aportaciones.