La secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela
Cancela, Zapatero y Garzón: el triángulo de Puebla en la ley de nietos
Pilar Cancela entró en el Grupo de Puebla ocho meses antes de aprobarse la Ley de Memoria Democrática. La principal reclutadora socialista de los presuntos descendientes de españoles fabricados por la ley de nietos es el nexo del Gobierno y Ferraz que completa la red política y jurídica en la que se integró junto a José Luis Rodríguez Zapatero y Baltasar Garzón. Una red desplegada en los países que concentran casi el 60 % del crecimiento del voto exterior tras la instrucción de Puente
Pilar Cancela, actual secretaria de Estado de Migraciones, el órgano del Gobierno competente, entre otras materias, en ciudadanía española en el exterior, es la principal reclutadora de socialistas e izquierdistas en el continente sudamericano para la fábrica de nuevos presuntos españoles de la ley de nietos de Sánchez. Es también la arquitecta visible y principal valedora política de la interpretación expansiva de la instrucción de Sofía Puente que terminó alcanzando a generaciones de bisnietos y tataranietos al desbordar el exilio aprobado por el Parlamento.
El vértice del triángulo español de Puebla
Cancela se integró en el Grupo de Puebla el 16 de febrero de 2022 como secretaria de Estado de Cooperación Internacional del Gobierno de Sánchez cuando era también la máxima responsable del PSOE exterior. Allí, José Luis Rodríguez Zapatero llevaba años relacionándose con presidentes y expresidentes y Baltasar Garzón formaba parte esencial de su entramado jurídico contra el lawfare, término con el que la organización describe la utilización de procedimientos judiciales como arma política contra dirigentes progresistas.
El politólogo alemán Sebastian Grundberger describe el Grupo de Puebla en su obra La galaxia rosa como una plataforma política internacional que sirve de espacio de encuentro entre los líderes de la izquierda democrática y las estructuras autoritarias del castrismo, el chavismo y el sandinismo. Para el antiguo oficial de Asuntos Políticos de Naciones Unidas, el fin del grupo es posicionar sus narrativas internacionalmente y hacerlas socialmente aceptables. El Debate revela ahora que Cancela, la representante de Sánchez en el núcleo duro de Puebla, completa el eslabón entre el Ejecutivo y el PSOE en el entramado transnacional de la organización y su nexo con el reclutamiento de los nuevos españoles para la fábrica de la falsa ley de nietos.
Cancela se convierte así en el vértice del triángulo español de Puebla junto a Zapatero, la puerta a la interlocución política y Baltasar Garzón, factótum del armazón jurídico, condenado en 2012 por prevaricación tras espiar ilegalmente a los abogados de la Gürtel. El propio Grupo explicó qué esperaba de ella. Al anunciar su incorporación afirmó que el PSOE buscaba «afianzar sus relaciones con América Latina» y que Cancela se comprometía a fomentar desde la Secretaría Ejecutiva del PSOE Exterior «diálogos y acercamientos entre líderes progresistas de Iberoamérica» para contribuir a los «objetivos políticos del Grupo».
La web del Grupo Puebla anunciando sus dos incorporaciones
Solo faltaban ocho meses para que Sánchez aprobara la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, en cuya disposición adicional octava está incrustada la hábilmente denominada como ley de nietos. El relato socialista conseguía así, al estilo de Puebla, hacerla comprensible y atractiva a un electorado en América al que deseaban nacionalizar mientras escondían en España el verdadero alcance de sus nacionalizaciones.
Cancela inicia su gira
Entre el 2 y el 10 de febrero de 2022, seis meses después de asumir la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y después de haber realizado en septiembre de 2021 su primer viaje oficial a Honduras y Guatemala, Cancela emprendió una nueva gira latinoamericana por Colombia y Bolivia. Realiza su periplo en su doble condición de representante del ministerio de José Manuel Albares y como responsable del PSOE Exterior. Iniciaba así por Hispanoamérica una gira terminaría exactamente 8 días antes de su incorporación oficial al Grupo de Puebla junto con Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio de Uruguay.
En su itinerario colombiano, además de reunirse con el Gobierno conservador de Iván Duque, entró en contacto con organizaciones latinoamericanas vinculadas a las agendas afrodescendiente, feminista, étnica y de paz. La acompañaba la estructura diplomática encabezada por Joaquín Arístegui, recién nombrado embajador. Arístegui sería después situado en el enclave más decisivo: Argentina, la gran factoría mundial de la nacionalidad española con un millón de nuevos presuntos descendientes de españoles. Su nuevo nombramiento en el país austral se produce el 29 de octubre de 2024, en plena expansión de la ley de nietos y apenas una semana antes de que Justicia modificara de nuevo la instrucción para garantizar la tramitación posterior de quienes hubieran solicitado telemáticamente cita dentro de plazo.
Argentina es la gran factoría mundial de la nacionalidad española con un millón de nuevos presuntos descendientes de españoles
De Colombia Cancela viajó a Bolivia, gobernada por Luis Arce, dirigente del MAS e integrante del Grupo de Puebla. El 7 y 8 de febrero estaba en La Paz. Tres meses más tarde, Zapatero viaja a Bolivia y se reúne con el presidente Luis Arce y el expresidente Evo Morales. El 9 de junio Cancela regresa al país andino. No existe prueba de que coordinaran aquellos viajes ni de que guardaran relación con la futura ley de nietos. Pero sí de que compartían interlocutores. Además, Garzón ya había aparecido como puente entre Morales y Zapatero: en septiembre de 2019 aseguró haber transmitido a Evo el deseo del expresidente español ante las elecciones: «Que gane las elecciones».
Comunicado de Exteriores destacando la cooperación española con Colombia y Bolivia
La autoridad política invocada en el cambio de la instrucción de Sofía Puente
Ocho meses después la incorporación del eslabón de Sánchez a Puebla tiene lugar lo que El Debate ya reveló sobre los días decisivos en los que Sofía Puente cambió de criterio hasta que firmó su famosa instrucción. El 18 de octubre, la entonces directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública del Ministerio de Justicia, y María del Mar López Álvarez, subdirectora general de Nacionalidad y Estado Civil, se reunieron con asociaciones que solicitaron ampliarla más allá del exilio. Puente pasó de sostener una interpretación restrictiva ya que «la instrucción se ceñirá siempre al texto de la ley» a interpretar el párrafo legal como dos supuestos diferentes abriendo la puerta a nacionalizarse a millones de españoles mediante una vía que desborda el requisito de exilio contenido en el texto legal y cuya legalidad se encuentra ahora bajo examen del Tribunal Supremo. Uno de los participantes de la reunión, Juan Manuel de Hoz, de CeDEU explicó que habían tenido que «aumentar presión» porque no les gustaban las explicaciones de «los técnicos del Gobierno» y que se vieron obligados a trabajar nuevamente con «los responsables políticos del PSOE para revertir la situación». Su conclusión fue explícita: «Pilar Canchela ha hecho primar la decisión política».
El tablero de la nacionalidad junto a los faros moral y jurídico
Ahora revelamos lo que entonces no habíamos colocado en el tablero: Cancela llevaba ocho meses dentro del Grupo de Puebla. Los movimientos del vértice de Sánchez en el Gobierno y en Ferraz a lo largo y ancho del gigantesco ecosistema americano al abrigo de las dictaduras y autocracias comunistas se sucedieron en paralelo con los Zapatero y Garzón, las otras dos puertas más conocidas de la organización transnacional. En ocasiones el triángulo español de Puebla actuó incluso conjuntamente: los tres terminaron firmando conjuntamente declaraciones del Grupo en 2025 y 2026. La estructura de peones de la red tejida por Cancela es gigantesca. Los 19 países de Iberoamérica en los que se encuentran los líderes de Puebla unidos para para contribuir a los «objetivos políticos del Grupo» concentran el 59,2 % del crecimiento de todo el crecimiento del voto exterior español tras la instrucción de Sofía Puente.