José Félix Tezanos, presidente del CIS
Estas son las preguntas con las que el CIS entrará en campaña antes del 29-N
El Debate accede al cuestionario del próximo barómetro, del que Vox pide conocer su contenido, sus microdatos, así como su metodología
El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha iniciado el trabajo de campo para su próximo barómetro, que saldrá publicado en los días previos a las elecciones generales del 29 de noviembre. Debido a la controversia que rodea a la encuestadora pública, que en los últimos ocho años ha sobreestimado casi por defecto a las fuerzas de izquierdas, Vox ha pedido a la Junta Electoral Central que la entidad facilite las preguntas, avances y microdatos de dicha macroencuesta.
El Debate ha accedido al cuestionario de ese próximo sondeo que, además de contar con preguntas de tipo social (expectativas económicas, geopolíticas y hasta efectos de la inteligencia artificial sobre el empleo), incluye las cuestiones habituales sobre intención de voto, a saber: a qué partido votó en las últimas elecciones, a quién prevé votar, qué partido se acerca más a sus posiciones o quién quiere que sea el próximo presidente del Gobierno.
Cabe decir que el cuestionario es lo suficientemente extenso como para que los entrevistados necesiten, al menos, unos 20 minutos para responderlo.
Tras recabar datos demográficos del entrevistado (edad, sexo, nacionalidad), una de las primeras preguntas es el nivel de interés que tiene el interrogado por cuestiones políticas, para seguir después con cuestiones como:
«Con cuál de las siguientes frases está usted más de acuerdo: ‘Hay que favorecer la igualdad y la solidaridad entre las personas’ o ‘Hay que dejar que cada cual llegue a lo más alto que pueda con su esfuerzo y trabajo’».
El cuestionario sigue con preguntas sobre la intervención del Estado en la vida económica o el nivel de confianza (en una escala de 1 a 10) del entrevistado en los partidos políticos, los sindicatos, el Gobierno de España, el Parlamento, los medios de comunicación, la Justicia, la Constitución de 1978, el Tribunal Constitucional o las organizaciones empresariales. También se pregunta si ese nivel de confianza es mayor, igual o menor que hace cinco años o si cree que dentro de otros cinco años ese concepto habrá mejorado, empeorado o seguirá igual.
Tras una serie de preguntas sobre los cambios que traerán las nuevas tecnologías, el cuestionario pregunta sobre la futura influencia (en esta ocasión, a diez años vista) de la Unión Europea, Estados Unidos, Japón, Rusia, China, los países árabes e hispanoamericanos.
En ese sentido, el CIS también está preguntando a los entrevistados por cuáles creen que serán los dos principales problemas del mundo en la próxima década. Pero también sobre cómo creen que será la sociedad española dentro de diez años: si habrá más o menos personas con creencias religiosas que ahora, más o menos «interés en las cosas materiales», más o menos «interés por el propio éxito», más o menos «libertad sexual», más o menos «violencia sexual», más o menos «mujeres en puestos de responsabilidad», más o menos «integración de las personas con discapacidad» y más o menos divorcios, natalidad, soledad, desempleo o «diferencias sociales y económicas».
Una vez concluidas las cuestiones de tipo social y expectativas de futuro, llega la parte de intención de voto. Una vez ahí, el CIS realiza preguntas ya conocidas: qué probabilidad hay (en una escala de 1 a 10) de que mañana vaya a votar si hubiera elecciones generales, a qué partido prevé votar, quién preferiría que fuera presidente del Gobierno o a quién votó en las generales de 2023.
Pregunta 'trampa'
Cabe recordar que esta pregunta (la del recuerdo de voto) es una de las más controvertidas por el tratamiento que se hace luego de las respuestas. En el sondeo del pasado mes de octubre, según esa tabla, el 32,1 % de los españoles votó al PSOE en las generales de 2023 (cuando en realidad consiguió el 31,6 % del voto válido). Según esas mismas respuestas, el PP obtuvo apenas el 16,4 % (cuando superó el 33 %), mientras que Sumar consiguió un 9,3 % y Vox un 8,1 %, cuando ambas formaciones superaron el 12,3 %. Queda claro que esas respuestas no se corresponden con el resultado final de las generales de 2023; sin embargo, la cocina del CIS no lo pondera como debería.
Una vez dicho esto, el CIS de Tezanos también pregunta sobre qué partido cree que está más próximo a sus propias ideas para después pedir al entrevistado que se coloque en una escala de 1 a 10, si entendemos el 1 como «extrema izquierda» y el 10 como «extrema derecha».
El cuestionario concluye con preguntas de tipo sociodemográfico, como el nivel de estudios, creencias, estado civil, situación laboral, ocupación actual o nivel de ingresos en el hogar, así como la autopercepción de clase social (si se siente de clase baja, media o alta).