NO MÁS PREGUNTAS, SEÑORÍASJosé Luis Torró

¿Y por qué no desaloja la plaza del Ayuntamiento la Brigada 26?

Sorprende que la ocupada durante más de un mes Puerta del Sol de Madrid, haya sido desalojada con la rapidez y limpieza con que se desarrolló la operación, coordinada entre las policías Nacional y Municipal

- Pues porque no existe. La disolvió el alcalde Ricard Pérez Casada (Valencia 1945-2026), atendiendo a quejas y protestas de su partido y otros de izquierda. Se trataba de la 6ª sección de la Policía Local de Valencia, de ingrato recuerdo para quienes conocieron de su contundencia. Y, todo lo contario, para los vecinos de la capital que sufrían las molestias gamberras de borrachos, maleantes, traficantes, alborotadores y noctívagos, contra los actuaban sus agentes con contrastada determinación.

Sorprende que la ocupada durante más de un mes Puerta del Sol de Madrid, haya sido desalojada con la rapidez y limpieza con que se desarrolló la operación, coordinada entre las policías Nacional y Municipal, mientras que los okupas de nuestra plaza del Ayuntamiento sigan sin levantar el campamento y avisan -más bien amenazan- que «se descampa con diálogo». La ex delegada del gobierno, Pilar Bernabé lo consintió siguiendo al pie de la letra las consignas monclovitas. Qué bueno sería que el nuevo delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Roger Llanes, atendiese al clamor de ciudadanos y comerciantes, que instalan en ella sus puestos, que ven acortarse los días para preparar sus ventas navideñas.

Tendremos que continuar preguntándonos por qué en Madrid se puede desalojar la Puerta del Sol mientras que aquí desarrapados y porroflautas (Herrera dixit) siguen ocupando nuestra plaza mayor, pasándose por la entrepierna la prohibición de acampar en parques y plazas. ¿Qué pasaría si a la Unidad de Seguridad, Apoyo y Prevención (USAP), de la Policía Local se le ordenase intervenir en el caso de que el delegado Llanes siguiese mirando a Feraz y no a Valencia? Con sus 193 efectivos (número de ellos) y efectivos (por su modo de actuar) seguro que harían su trabajo en un santiamén.

Si los akampados proponen dialogar ¿por qué no le solicitan la intervención, ahora en que no parece que vaya estar muy ocupado en la campaña electoral de su partido, de un mediador de reconocido prestigio internacional, a esa joya como lo es Rodríguez Zapatero, estando como todavía está en libertad, antes de que las decisiones judiciales le compliquen la vida?

Poder más socialista que valenciano en Adif

La tragedia de Urda ha puesto el foco sobre el ministro dimitido Óscar Puente. El periodista de El Debate Alejandro Entrambasaguas nos ha dado cuenta de que la verdadera razón de la salida de Puente del gobierno no fue motu proprio, como trató de endilgar a diputados de la Diputación Permanente, sino por exigencia de Pedro Sánchez, tras ser informado por su director de Gabinete, Diego Rubio, de que un empresario vallisoletano, el duelo de Patatas Meléndez, obsequió con extremosidades culinarias y lujuriosas al entonces alcalde de Valladolid, Óscar Puente Santiago, que a cambio de favores y subvenciones, que le fueron concedidas, participó de comidas, juergas y encuentros con meretrices. Curioso modo, muy a los modos de Ábalos, Salazar y otros de proclamarse feminista.

Puente fichó al periodista valenciano, Salvador Almenar Antón (Valencia, 1978) como director de comunicación y reputación corporativo. Eso fue en 2024. Un años después se le nombró jefe del gabinete de la presidencia de Adif en 2025 y a renglón seguido pasó a desempeñar las funciones de la Dirección General de Seguridad en la Circulación. ¿De seguridad en la circulación? Él sabrá la de veces que ha debido arrepentirse de haber aceptado esa responsabilidad por las consecuencias que puede terminar afectándole. Ya se verá hasta donde le salpica el accidente de Urda. La sustitución de los puestos desempeñados por técnicos de Adif por militantes socialistas tiene esas dramáticas consecuencias. Además de Almenar, otros destacados miembros del PSPV-PSOE y con distintos cargos en el gobierno del Botánic, también acabaron en la cúpula de Adif, convertida en oficina de colocación. Y allí siguen: Joan Calabuig, Ángel García de la Bandera, Martín Navarro Vicent, hasta que la nueva presidencia, una vez destituido Luis Marco de la Peña -primera decisión del vicepresidente Carlos Cuerpo, que se ha hecho cargo de Transportes- decida qué hacer con semejante colla valenciana.

En efecto, no todos somos iguales

Llama la atención que el autor o autora del argumentario, que Moncloa distribuye entre ministros y altos cargos para que repitan sus consignas cual cotorras y cotorros, no haya reparado en el error, tremendo error, al tomar a pies juntillas, y reexpedir sin enmienda ni adición alguna, la frase del ex ministro Puente: «No todos los políticos son iguales», olvidando de modo incomprensible la pulsión inclusivo-monclovita de que debe ser con todos, todas y todes. ¿Para eso creo José Luis Rodríguezapatero y lo mantuvo pdrsnchz un Ministerio de Igualdad? ¿Para que no se tengan en cuenta sus disposiciones y recomendaciones? Todo lo que no sea una frase feminista y superinclusiva como «No, na, ne todos, todas y todes los politicos y politicas somos ni somas iguales e igualas» es una lamentable pérdida de tiempo y un retroceso de años en la lucha por la igualdad y la inclusividad. Y dos huevos duros, tal como reclamaría Chico Marx.

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