Preguntas en fríoJosé Luis Torró

La candidata Diana Morant pierde otra sentencia

Una dirigente debe ser magnánima cuando gana un pleito. Y humilde cuando un fallo judicial le sea desfavorable

Hay titulares de prensa que por estultos son propicios a la conmiseración. Si te cantan la portada de Levante del pasado domingo con la frase: «Yo decidiré cuándo la Comunidad Valenciana será mi prioridad única y exclusiva», es conveniente que te repitan la frase con minuciosidad no vaya a ser que se te haya escapado algún detalle. Y no. Se dice lo que se dice. Y quien lo dice es Diana Morant Ripoll (Gandía, 1980) una mandada de Pdrsnchz que en marzo de 2024 fue nombrada secretaria general del PSPV-PSOE sin necesidad de primarias ni secundarias.

Como tampoco ha necesitado hacer uso del antaño cacareado método de las primarias –pura filfa- para decidir las listas electorales. Doña Morant ya es candidata a la presidencia de la Generalitat por la gracia de Sánchez, pero que diga ufanamente eso de «yo decidiré» suena al conocido «dime de qué presumes…»

¿Y cómo no lo ha decidido ya?

Superada la indulgencia ante esta muestra de ingenuidad morantiana es extraño que desde las filas de su partido no surja alguna voz reclamándole que se deje de grandilocuencias y no demore ni un día más su prioridad «única y exclusiva» por y para la Comunidad.

¿A qué espera para que todavía no sea realidad su prioridad prioritaria? La respuesta sólo llegará cuando su aclamado líder supremo considere que le conviene más a sus intereses monclovitas, que su ministra-secretaria general-candidata pase más tiempo aquí, en su tierra, donde debía estar ya, o en la sede del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, en el Paseo de la Castellana. A su declaración, tan cargada de pretenciosa jactancia, añade estolideces como «tomaré esa decisión cuando esté convencida de que ya no es suficiente con ser ministra y tenga claro que mi prioridad única y exclusiva es la Comunitat Valenciana».

Diana Morant confiesa tener «alma de alcaldesa» y así se dirigió a sus paisanos gandienses, que debían tener otros compromisos para no acudir más allá de un centenar y medio a su presentación en la propia ciudad de la que fue alcaldesa. Les dijo que «la buena política empieza escuchando, mirando a los ojos de la gente, pisando la calle y estando cerca». No les dijo que buena política es hacer las cosas como mandan las leyes, además de los usos y costumbres del lugar. Una dirigente debe ser magnánima cuando gana un pleito. Y humilde cuando una sentencia le sea desfavorable. Por ejemplo, la dictada por el Tribunal Supremo en la que se absuelve a su perseguido Arturo Torró (y al empresario Ricardo Faura), D.M. no ha tenido ganas de reconocer su fracaso judicial frente a Torro y Faura, ambos ya fallecidos.

Imagen de Diana Morant

Imagen de Diana MorantEP

Ni tampoco de admitir otro varapalo, también del Tribunal Supremo, que condena al ayuntamiento -del que Diana Morant fue alcaldesa- a pagar 228.000 euros a una empresa por la cesión de 18 apartamentos durante meses tras un incendio, como avanzó en exclusiva El Debate.

Mucho fue el municipal empeño en no pagar esa deuda por condena de un Juzgado de primera instancia; ratificada por la Audiencia Provincial; y elevada a definitiva por el Supremo. «Pasapalabra» parece ser que ha dicho. Y lo de recurrir al manido lawfare parece que no tocaba en estos casos.

El Molt Honorable, también es molt pacient

Se cita en el Antiguo Testamento como el caso de mayor y más infinita paciencia el protagonizado Job, varón justo y recto que hizo frente con inigualable mansedumbre –entonces lo de la resiliencia no se conocía ni estilaba como ahora— a todas las pruebas y dificultades que el íncubo le sometió para tratar de enfrentarlo con Jehová. No lo consiguió. Y Dios lo terminó premiando.

En el Partido Popular, dentro y fuera de la Comunidad Valenciana, hay quienes ven en el Molt Honorable President de la Generalitat Valencina, Juan Francisco Pérez Llorca, una reencarnación del santo Job, por ser capaz de soportar con estoicismo el coñazo de todos aquellos colegas míos (periodistas) y suyos (correligionarios) que le preguntan a diario si será y cuándo candidato a la presidencia de la Generalitat. Estuvo Feijóo hace dos días por aquí y no lo proclamó. Tampoco Miguel Tellado, esta misma semana en Valencia, lo ha tenido a bien más allá de decir que su trabajo como presidente del Consell es «riguroso, callado y eficaz». Juan Francisco Pérez Llorca, molt pacient, resiliente como el que más, aguarda mostrando imperturbabilidad.

La huella de Consuelo Ciscar en la Bienal del Agua

El próximo viernes, 17 de julio, abre sus puertas en Cascais (Portugal) la Bienal del Agua. Reproduzco estas líneas de su presentación: «Se trata de un evento artístico multidisciplinar que tiene como fundamento potenciar las distintas manifestaciones artísticas relacionadas con el agua. La bienal podrá cambiar de ciudad o país donde se realiza, pero siempre bajo el lema del agua como elemento esencial para la vida sociocultural; la cual tiene una afección cada vez mayor en nuestro ecosistema y se relaciona con todas las dimensiones antropológicas y sociológicas: modos de vida, planteamientos socioeconómicos y la responsabilidad ética y social».

Más allá de «Las huellas del agua», título que baña, impregna y vivifica tan magna celebración, que considera el agua «bien común de la humanidad», me interesa destacar el hecho -más noticiable que noticiado en esta cainita tierra- que una valenciana, con tan destacado currículo como experta conocedora del arte contemporáneo como es Consuelo Císcar, sea su directora. Conocer Cascais y seguir «la huella del agua» será ocasión propicia para viajar –hasta el 6 de septiembre- a Portugal, conocer nuestro vecino país, a su gente hospitalaria, y en el que tanto hay que ver y admirar. Felicidades, Consuelo.

Víctor Ábalos habla de su padre en Cuatro

Víctor Ábalos, hijo de José Luis Ábalos Meco, es contertulio y colaborador con reiterada y casi cotidiana presencia en el programa de Mediaset «Todo es mentira», que presenta Risto Mejide en Cuatro.

El primogénito del ex todo poderoso socialista, estuvo durante muchos minutos del pasado jueves dando cuenta de todas las circunstancias desfavorables que han llevado a su padre a ser condenado. Entre otras adversidades dijo que las peores le llegaron por el fuego amigo de su propio partido. Y, más aún, por las filtraciones intoxicadas provenientes de ZP y su entorno, tratando de hacer de José Luis Ábalos «chivo expiatorio» para poder apartarlo del poder y después condenarlo. No dudó Ábalos hijo en señalar sin medias tintas a Rodríguez Zapatero como muñidor de las operaciones contra su padre, porque el ex presidente temía que pudiese desbaratarle las operaciones de petróleo y oro que pretendía hacer en Venezuela. Habrá más entregas de Víctor, con jugosas revelaciones, para seguir defendiendo a su padre.

Poca pena para un violador sifilítico

Son pocos, muy pocos, nueve años de cárcel. Los que tiene que cumplir Xabier Ron Fernández. Poco se ha hablado de tan abyecto individuo. Habría sido un continuo pimpampum político y mediático si el violador hubiese sido, pongo por caso, un diputado popular, pero este filólogo que fue diputado autonómico en 2012 por Alternativa Galega de Esquerda, liderada por Xosé Manuel Beiras y la que sigue siendo vicepresidenta de un gobierno de Pdrsnchz, Yolanda Díaz, ha gozado de la canallesca condescendencia de un izquierda que le ha puesto una mampara para que no se le molestase. ¿Su delito? Violar con reiteración y sadismo a una alumna suya, menor de doce años, prevaliéndose de su condición de profesor, a la que, además, contagió su enfermedad venérea. Así lo reconoció el tal Ron al aceptar los hechos y evitar la celebración de un juicio oral. Nueve años, por mucha que sea la conformidad entre las partes, es muy poca pena. Y es mucha la desvergüenza de todas las mandamases feministas, ministras y ex ministras, a las que no se les ha escuchado pronunciarse contra este infame verraco.

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