El Supremo rebaja el orgullo de Diana Morant
Ahora también debería ser el momento adecuado para que la entonces orgullosa ministra se mostrase humilde y pidiese perdón por haber fracasado en su persecución a Arturo Torró
La familia del empresario del mundo de la comunicación Ricardo Faura, fallecido hace dos años (27 mayo 2024), entendió que la mejor manera de honrar su memoria pasaba por librarle de cualquier sospecha. Por eso y para eso, decidió recurrir la sentencia de la Sección Segunda de la Audiencia de Valencia que lo condenó en el conocido como «caso Tele7».
Apelaron los abogados Vicent Lena y Paco López y el Tribunal Supremo, en una razonada y extensa resolución que ocupa casi un centenar de folios, anula aquella condena y absuelve al bueno de Ricardo Faura de toda culpa pero ya no de pena con la que murió. Sentencia que también exonera a quien fuera alcalde de Gandía, Arturo Torró Chisvert, al que se le había impuesto, una condena de tres años y medio de cárcel. Al conocerse la sentencia de abril de 2023, Diana Morant dijo, «sentirse muy orgullosa de haber sacado a un corrupto del sillón de la alcaldía de Gandía».
¿No sería de justicia que pidiese perdón?
Diana Morant remató su proclama con una frase que creía –craso error—iba a ser definitiva: «Hoy se ha hecho justicia…». Ese hoy fue el ayer. Ahora es la absolución del alcalde (asesinado el 19 de febrero de 2025 y cuya autoría sigue sin conocerse) y la del empresario Ricardo Faura.
Imagen de Diana Morant tomada en la sede del PSPV-PSOE
Ahora también debería ser el momento adecuado para que la entonces orgullosa ministra se mostrase humilde; acatase la decisión del Alto Tribunal y pidiese perdón por haber fracasado en su persecución a Arturo Torró, que colateralmente y muy injustamente también sufrió Ricardo Faura. Pero no lo esperen. El orgullo de cartón piedra de D.M. se lo impide. La máxima instancia de la Justicia en España, que es el Tribunal Supremo y no el Constitucional, le ha quitado la razón a la candidata socialista a la Presidencia de la Generalitat, y convertido su pedante vanagloria en mero flatus vocis.
Menos conocida que «la niña de la curva»
Quien llegó a la secretaria general de los socialistas valencianos por digital imposición de Pdrsnchz en marzo de 2024, no tendrá problemas para ser proclamada candidata. La ejecutiva socialista que ella preside ha establecido un calendario que convierte las primarias en pantomima. El martes de esta misma semana acordó que los días 2 y 3 de julio --los ya pasados jueves y viernes- fuese todo el tiempo que tenía la militancia para presentar otras candidaturas. Imposible.
Además, endurecieron las condiciones, como pasar del 6 al 12% en el porcentaje de avales, con el propósito de «impedir candidaturas con escaso respaldo orgánico». Ante tan leoninas exigencias ha ocurrido lo que era más que previsible y doña Morant pretendía, que nadie le pudiese discutir su condición de candidata. Con su pronta proclamación, la ministra secretaria general trata de revertir su, hoy por hoy, muy baja popularidad, tan baja como el conocimiento que se tiene de ella pese ser ministra. Mucho tendrá que esforzarse y más sospechándose que a la «la niña de la curva» se la conoce más que a ella.
Los logros con que tratan de ensalzar a ZP…
Estos meses en que el nombre de José Luis Rodríguez Zapatero está presente en todos los informativos, cuando no por un nuevo informe de la UCO que lo acerca al banquillo por una revelación informativa más sorprendente que las ya conocidas, no faltan panegiristas – como la senadora castellonense Amparo Marco en la Comisión de la Sepi- que tratan de minimizar los efectos emocionales que en la opinión pública provoca el resplandor de una colección de joyas capaces por su peso de causar daños cervicales.
Enumeran quienes le idolatran -si bien bajando el tono no vaya a ser que lo hagan cuando se anuncie otra imputación que le afecte- las iniciativas legislativas que adoptó durante su presidencia del Gobierno, entre los años 2004 y 2011, como la creación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y leyes como las matrimonio homosexual y de Memoria Democrática, que Rajoy prometió derogar, pero no lo hizo. También fue suya la muy salutífera prohibición de fumar en locales cerrados, con especial incidencia en bares y restaurantes.
…Y los que le dejan en evidencia como la derogación del PHN
Para los valencianos de bien ninguna decisión tan canalla y desgraciada como la primera que adoptó tan pronto como llegó a la Presidencia del Gobierno de España, la derogación del Plan Hidrológico Nacional, que fue condición sine qua non del pujolismo para votarle. Para su mayor vergüenza y oprobio como valenciana, la derogación del PHN llevaba la firma de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega (Valencia, 1949).
Se perdió la financiación que el gobierno de José María Aznar había conseguido de la Unión Europea para su ejecución, que entre otras obras contemplaba varias con notable incidencia en la cuenca del Xùquer, que habrían minimizado en gran parte el impacto de los desbordamientos provocados por la dana del 29 de octubre de 2024, pero de ese asunto y esas obras pendientes ninguna autoridad con obligación de hacerlo, tiene a bien informar, a pesar de las amenazas de un otoño con lluvias torrenciales, ni tampoco ponerse a ejecutarlas.
Lo que dijo el coronel Pérez de los Cobos
En el mes de febrero el coronel de la Guardia civil Diego Pérez de los Cobos (Gandía, 1964), pronunció un discurso al serle entregado un galardón que lleva el nombre de la policía María José García, asesinada por ETA. Unas palabras que, si en aquel momento fueron contundentes ahora, a la vista del bochorno que supone para la Benemérita que su imputada directora general siga en su puesto, resultan de obligada lectura y reflexión: «Ni los policías nacionales ni los guardias civiles se merecen el bochorno por el que algunos nos están haciendo pasar. La Policía Nacional y la Guardia Civil son cuerpos de seguridad del Estado, al servicio de la totalidad de los ciudadanos. Y si alguien en lugar de ejemplares servidores públicos, busca disponer de despreciables lacayos al servicio de causas de parte y dispuestos a hacer cualquier cosa que satisfaga los intereses de su amo, tenemos que enseñarle la puerta de salida y decirle bien claro que se ha equivocado de sitio. Que los policías nacionales y guardias civiles han escrito durante muchas décadas con su sangre y su sacrificio personal algunas de las páginas más heroicas de la historia de España y no están dispuestos a permitir que cuatro indignos vengan a intentar emborronarla por pura ambición personal».