La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz
Qué es Frente Amplio y qué papel podría jugar en las elecciones generales
Frente Amplio es la marca electoral de la alianza que forman Movimiento Sumar, IU, Comuns y Más Madrid
Este lunes, 5 de octubre, después de que el Congreso de los Diputados tumbara el viernes los dos decretos-ley con medidas para abordar la crisis de la vivienda, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. Pocas horas después, Sumar proclamó que su nueva alianza electoral, Frente Amplio, será «la llave» de la izquierda en esos comicios.
Frente Amplio es la marca con la que Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Comuns y Más Madrid concurrirán juntos a las urnas. La coalición todavía no tiene candidato, que en un principio sería anunciado el 17 de octubre, y tampoco ha cerrado si Podemos formará parte de ella. De hecho, la número dos del partido, Irene Montero, ha declarado ante los medios que «no hay tiempo que perder y tenemos mucho trabajo que hacer. Y ofrecemos, ofrezco, unas primarias abiertas a que pueda votar todo el mundo los días 14 y 15 de octubre para elegir entre todas esa candidatura de la mayoría social»
No obstante, con la fecha de las elecciones ya sobre la mesa, el acto del 17 de octubre quedaría fuera del plazo legal para comunicar la coalición, que vence el 16.
Qué papel podría jugar
Si echamos un vistazo a las últimas encuestas, en la de Sociométrica, publicada el pasado 4 de octubre, el Frente Amplio obtendría seis escaños y el 5,3 % de los votos, mientras que Podemos, si concurriera solo, obtendría dos. En la misma encuesta, el PP sacaría 143 escaños, el PSOE 106 y Vox 62. La media de Colmena de Datos (octubre) da a Sumar un 6,3 % y a Podemos un 3,5 %. Juntos suman un 9,8 %, muy por debajo del 12,3 % de 2023. En el estudio de 40dB de este mismo 5 de octubre, Sumar solo retiene al 39,9 % de sus votantes.
Con todo, actualmente ningún sondeo le da hoy un papel de «llave» para formar Gobierno. Su peso real depende de dos cosas: que el reparto con Podemos no les haga perder escaños en las provincias pequeñas, y del candidato.