El expresidente catalán, Carles Puigdemont, durante su comparecencia ante los medios
Puigdemont señala que el Constitucional «pone fin a la represión política» pero «no soluciona» la relación con España
El prófugo catalán no olvida que el propio Sánchez «se comprometió públicamente a llevarnos ante los jueces»
El expresidente de la Generalidad catalana, Carles Puigdemont se ha mostrado satisfecho con la decisión del Tribunal Constitucional que abre las puertas a la concesión de la amnistía a su persona y, por lo tanto, su próximo regreso a España. «La decisión derrota la estrategia de los diversos poderes públicos españoles que han impedido o demorado la aplicación de la Ley de Amnistía», ha afirmado en una declaración institucional desde su refugio en Waterloo (Bélgica).
Sin embargo, ha querido dejar claro que «en términos de la relación Cataluña-España, hoy no se ha solucionado nada. La amnistía no es en sí misma la solución», ha aseverado el prófugo catalán.
El ex líder catalán ha convocado a los medios de comunicación para hacer una declaración institucional en la que no ha admitido preguntas. Asegura que responderá en una rueda de prensa cuando tenga la ya vía libre para regresar a España, aunque no ha querido precisar una fecha aproximada. Pero sí que ha señalado que regresará a España «no al servicio de nuestro partido, sino al servicio de nuestro país».
Tampoco ha escatimado ataques al Gobierno español. «Intentar la muerte civil de los líderes independentistas, de los líderes sociales y de los activistas movilizados es propio de regímenes autoritarios», ha considerado, y en este sentido también se ha acordado del actual presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, «que se comprometió públicamente a hacernos comparecer ante los jueces españoles».
Puigdemont ha recordado que los nueve años que ha permanecido fugado, en «el exilio» dice él, «ha perjudicado nuestros proyectos políticos, que hemos tenido que defender ante los ciudadanos a menudo con las manos atadas a la espalda» y en clave electoral, ha asegurado que «hemos tenido que afrontar todas las campañas electorales en una clara desigualdad de condiciones, en condiciones de grave anormalidad que han acabado teniendo consecuencias en los resultados electorales».
Este ha sido solo uno de los «perjuicios» que asegura que ha sufrido. «Negar esta evidencia y pretender que vivimos en normalidad, reencuentro y concordia es mentir», ha señalado Carles Puigdemont, «es insultar el sufrimiento de tantas personas que, de cerca o de lejos, sufren las consecuencias de la represión en sus vidas».
Por eso, a todas ellas, a su familia, amigos y a cuantos le han mostrado su apoyo, «les dedicamos, emocionados, la victoria de la amnistía», ha concluido Puigdemont.