La empresaria Carmen Pano, durante su declaración como testigo en el 'caso mascarillas' en el Supremo
La oferta a los testigos que llevaron 90.000 euros a Ferraz: 25.000 para una boda, un coche y años de alquiler
La oferta se habría planteado durante varias reuniones mantenidas a comienzos de 2025 en el despacho de la abogada Leticia de la Hoz, defensora de Koldo García
Los testigos que declararon ante la UCO sobre la entrega de 90.000 euros en efectivo en la sede del PSOE de Ferraz aseguran que recibieron una oferta económica para cambiar su versión sobre aquellos hechos. Según el relato de Carmen Pano y Álvaro Gallego recogido por la Guardia Civil, al que ha tenido acceso El Debate, la propuesta incluía 25.000 euros para pagar la boda de la hija de Pano, 15.000 euros para que Gallego comprara un coche y el pago del alquiler de la vivienda de ella durante varios años.
La oferta se habría planteado durante varias reuniones mantenidas a comienzos de 2025 en el despacho de la abogada Leticia de la Hoz, defensora de Koldo García, según el testimonio de ambos ante los investigadores. Pano había declarado que había acudido en dos ocasiones a la sede del PSOE en octubre de 2020 y que en cada una de ellas había entregado 45.000 euros en metálico.
En las primeras conversaciones, siempre según el relato incorporado al atestado de la UCO, se les habría planteado que modificaran lo que habían contado sobre aquellas entregas. Entre otras cosas, se pretendía que Pano cambiara lo publicado en los medios sobre el dinero entregado en Ferraz y que Gallego no afirmara haber visto dinero en las bolsas. En ese contexto, los dos preguntaron qué recibirían a cambio de aceptar la propuesta.
Fue en una tercera reunión cuando, según Pano, se concretaron las cantidades. La empresaria explicó que necesitaba dinero para pagar su casa y la boda de su hija Leonor María. De acuerdo con su declaración, cuando De la Hoz le preguntó cuánto necesitaría, respondió que 25.000 euros para la boda y entre 2.500 y 2.800 euros al mes para el alquiler de su vivienda. Gallego añadió que quería 15.000 euros para comprarse un coche.
La propuesta no habría quedado en una primera conversación. En una cuarta reunión, celebrada el 14 de febrero de 2025, Ángel Fernández, socio del despacho, les habría confirmado que «habían aceptado todo». Según el acta, les comunicó que pagarían el alquiler de la vivienda de Pano entre cinco y siete años, que le entregarían los 25.000 euros para la boda de su hija y que también darían a Gallego los 15.000 euros que había solicitado para el coche.
El relato de Gallego, incorporado igualmente a las diligencias, coincide en lo esencial con el de Pano en cuanto a las cantidades. El testigo asegura que, a cambio de que Carmen Pano modificara lo publicado en su nombre en la prensa y de que él no manifestara que había visto dinero en la bolsa que había entregado, les ofrecieron 2.500 euros mensuales para el alquiler de su casa durante siete años, 25.000 euros para la boda de su hija y 15.000 euros para la compra de un coche.
La forma de hacer llegar esas cantidades también habría sido objeto de conversación. Según Gallego, tras la última reunión Ángel Fernández les aseguró que no tendrían problemas para cobrar porque el dinero se justificaría mediante la «instrumentalización de la contratación de Carmen Pano como trabajadora» o a través de contratos de intermediación «u otra fórmula similar». Es decir, de acuerdo con este testimonio, la contraprestación no se habría planteado como una entrega directa de dinero en efectivo, sino que se habría buscado una fórmula contractual para darle apariencia de legalidad.
Las reuniones se produjeron después de que Pano y Gallego fueran contactados para hablar sobre las entregas de dinero en Ferraz. Según el relato de Pano recogido por la UCO, en el primer encuentro De la Hoz les dijo que había «gente interesada» en hablar con ellos sobre aquellas entregas y, ante su pregunta sobre si se trataba de «gente del partido», respondió afirmativamente. Ángel Fernández, siempre según la declaración, les habría explicado que la propuesta buscaba «salvar el culo» a Ábalos y Koldo.
Pano y Gallego, sin embargo, no aceptaron finalmente la propuesta. Según consta en el atestado, Pano acudió posteriormente a su abogado, Javier Gómez Bermúdez, quien les recomendó no acceder a ella. Las declaraciones que realizaron después ante los tribunales no se produjeron, según su propio relato, en los términos que pretendían quienes les habían hecho la oferta. Gallego asegura además que, después de la primera comparecencia judicial, De la Hoz rompió las relaciones con ellos al comprobar que su declaración no se había ajustado a lo que se les había solicitado.