El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene en el pleno en el que se debate y vota los decretos de vivienda del Gobierno celebrado este viernes en el Congreso.
Los diputados y senadores que dejan el escaño cobrarán un «finiquito» de cerca de 10.000 euros
Con la publicación en el BOE el pasado martes de la disolución de las Cortes y el Senado, los parlamentarios que dejan de serlo pueden recibir una compensación, siempre y cuando no tengan otros ingresos
El pasado lunes, 5 de octubre, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el próximo 29 de noviembre. Al día siguiente, el martes 6, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el real decreto de convocatoria y, con él, la disolución de las Cortes Generales. Desde ese momento, los diputados y senadores de la XV Legislatura que no forman parte de las Diputaciones Permanentes dejan de percibir su asignación mensual.
Sin contar los complementos por cargo, la asignación constitucional de un diputado es de 3.366,99 euros al mes, igual para todos. A eso se suma la indemnización por gastos: 2.162,85 euros para los elegidos fuera de Madrid y 1.032,38 euros para los elegidos por Madrid. En total, unos 5.530 euros un diputado de fuera de Madrid y unos 4.400 euros uno de Madrid.
Por su parte, los senadores reciben una asignación constitucional de 3.417,54 euros al mes, igual para todos. La indemnización por gastos es de 2.193,50 euros para los senadores de circunscripciones fuera de Madrid y de 1.046,08 euros para los elegidos o adscritos a Madrid. En total, unos 5.610 euros un senador de fuera de Madrid y unos 4.460 euros uno de Madrid.
A estas cantidades se suman complementos para quienes son miembros de la Mesa o de la Junta de Portavoces, de la Cámara o de alguna comisión. Las dos Cámaras pagan además transporte y dietas aparte: 150 euros por día en viajes al extranjero y 120 euros diarios en territorio nacional.
Indemnización
Como pierden su condición de parlamentarios hasta las elecciones, se les compensa con una indemnización «de transición», que se abona en un pago único, tributa en el IRPF y solo perciben quienes no tienen otros ingresos.
Son las Mesas del Congreso y del Senado las que aprueban estas indemnizaciones. Lo habitual es calcularlas prorrateando la asignación constitucional y los complementos que cobraba cada parlamentario por los días que restan hasta la víspera de las elecciones, en este caso del 6 de octubre al 28 de noviembre.
Con ese criterio, y según los cálculos de El Debate, un diputado sin cargo elegido fuera de Madrid recibiría casi 10.000 euros, y uno elegido por Madrid, en torno a 7.900. En el Senado, las cantidades serían de algo más de 10.000 euros para los senadores de fuera de Madrid y de unos 8.000 para los elegidos o adscritos a Madrid. Quienes ocupaban cargos en las Mesas o en las Juntas de Portavoces percibirán más, ya que sus complementos también entran en el cálculo.
No todos la cobran
Como ya hemos mencionado, no todos los parlamentarios tienen derecho a este pago. Los miembros de las Diputaciones Permanentes mantienen su condición de parlamentarios, por lo que continúan cobrando su asignación hasta que se constituyan las nuevas Cortes, algo que está previsto el 23 de diciembre.
También reciben un «paro»
A la indemnización de transición se suma otra, la indemnización por cese, que pueden solicitar los parlamentarios que no repitan en las listas o que no resulten elegidos. Según EFE, equivale a una mensualidad por cada año en el escaño, con un mínimo de dos años y un máximo de 24 mensualidades. Como la anterior, solo se cobra si no se tienen otros ingresos: un nombramiento para otro cargo público, por ejemplo, impide percibirla.