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La presidenta de Navarra, María Chivite, durante el debate sobre el Estado de la Comunidad, en el Parlamento de NavarraEuropa Press

El Gobierno de Chivite evita aclarar quién ordenó seguir las obras de Belate pese al veto de Intervención

El Ejecutivo navarro asegura que acató el reparo suspensivo sobre el modificado, pero una directora general firmó después una orden para que la UTE continuara ejecutando los trabajos con ese proyecto

El Gobierno de la socialista María Chivite en Navarra ha evitado aclarar quién dio la orden para que las obras de duplicación del túnel de Belate continuaran con el proyecto modificado que suponía 8,5 millones de euros adicionales, pese a que la Intervención General había formulado un reparo suspensivo contra ese modificado. El asunto ha vuelto este jueves al Parlamento de Navarra, donde el portavoz de UPN, Javier Esparza, ha preguntado directamente al consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, si la decisión partió de él o de la propia presidenta, pero el consejero no ha identificado a ningún responsable político.

La cuestión se centra en una resolución firmada el 31 de diciembre de 2025 por Berta Miranda, entonces directora general de Transportes y que ejercía en funciones las competencias de Obras Públicas. A través de aquella resolución se permitió que la UTE adjudicataria continuara ejecutando los trabajos conforme al modificado número 1 mientras se buscaba una solución para su tramitación.

El problema es que apenas un mes antes, en noviembre de 2025, el interventor general había formulado un reparo suspensivo al modificado, al considerar que los cambios introducidos en el proyecto no reunían los requisitos legales. El Gobierno anunció entonces que acataba el criterio de Intervención y el entonces director general de Obras Públicas, Pedro López, terminó cesando.

Miranda explicó esta semana en el Parlamento que firmó la orden de continuidad a petición de los servicios técnicos del departamento y después de consultar si jurídicamente podía hacerlo. El documento establecía que los trabajos continuarían con el modificado hasta que se encontrase una solución alternativa, con el argumento de evitar la paralización de una obra que ya llevaba cerca de dos kilómetros excavados.

La Intervención General tuvo conocimiento de aquella resolución en mayo de este año y, en un informe de junio, no la convalidó. El interventor recordó su reparo suspensivo de noviembre y sostuvo que el proyecto modificado con el que se estaban ejecutando los trabajos no cumplía los requisitos legales. Obras Públicas defendió, en cambio, que la continuidad de las obras era conocida y que se había optado por mantenerlas mientras se encontraba una solución que evitara su paralización.

Obras en la boca norte de Belate, junto al túnel ya existente (izda)Gobierno de Navarra

La situación desembocó meses después en otro intento del Gobierno navarro para resolver el problema, según el cual el Ejecutivo llegó a plantear el abono de unos 8,3 millones de euros a Acciona y Osés mediante la figura del «enriquecimiento injusto», pero la Asesoría Jurídica del propio Gobierno concluyó que no se daban los requisitos legales para efectuar ese pago.

Esparza ha puesto el foco precisamente en la resolución de diciembre y sostiene que aquella orden podría dar a las empresas un «derecho y ventaja» para reclamar posteriormente los 8,5 millones de euros y ha preguntado al consejero quién dio la instrucción a Miranda. El regionalista ha llegado a afirmar que su partido sospecha que el pago de los sobrecostes estaba «pactado» con las empresas.

Óscar Chivite no ha respondido quién tomó esa decisión y se ha limitado a defender que el Gobierno actuó por «interés público», dado que el reparo de Intervención llegó cuando ya se habían excavado casi dos kilómetros, y ha insistido en que el Ejecutivo «acató el reparo». También ha asegurado que no se ha pagado ni se pagará un euro que no esté avalado por la Intervención General.

El futuro de la obra pasa ahora por la resolución del contrato actual y una nueva licitación de los trabajos pendientes. El túnel se encuentra ejecutado aproximadamente en un 52 %, según explicó el propio consejero, y el Gobierno pretende que las obras puedan retomarse después de completar la nueva tramitación.

La obra que puso a Belate en el centro del caso Cerdán

La polémica actual se suma a las dudas que ya rodeaban la adjudicación original de Belate. El contrato para duplicar los túneles fue adjudicado el 26 de diciembre de 2023 por 62,88 millones de euros sin IVA a una UTE integrada por Acciona Construcción, Excavaciones Fermín Osés y Servinabar 2000, de acuerdo con los datos oficiales del Gobierno de Navarra. El importe ascendía a 76,08 millones con IVA.

La presencia de Servinabar convirtió la obra en una de las piezas relevantes de la investigación sobre Santos Cerdán. La UCO encontró una escritura privada según la cual el entonces dirigente socialista poseía el 45 % de la constructora, mientras que los investigadores han situado además en 2019 los primeros indicios relacionados con la gestión del proyecto y han señalado una reunión en el entonces Ministerio de Fomento en la que participó Cerdán. En julio de este año, la Audiencia Nacional acordó incorporar la documentación de la UCO sobre la adjudicación a la pieza del caso Koldo y la Guardia Civil anunció que ampliaría la investigación sobre esta licitación.