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El líder de Vox, Santiago Abascal, en un acto de precampaña este domingo en Estepona (Málaga)

El líder de Vox, Santiago Abascal, en un acto de precampaña este domingo en Estepona (Málaga)Álex Zea / Europa Press

Elecciones generales 2026

Las claves del mensaje de Abascal en la campaña para el 29-N: «Nos lo jugamos todo»

  • El presidente de Vox insiste en no confiarse pese a las encuestas y en animar a votar presencialmente por la desconfianza en Sánchez

  • Ha expuesto estos días tres ejes: prioridad nacional, remigración y desregulación

Santiago Abascal arrancó oficialmente la precampaña para las elecciones del 29 de noviembre este domingo en Estepona, donde hizo una parada antes de ir a Ceuta para estar allí el día de la Fiesta Nacional, y acompañado además de uno de sus aliados europeos, Jordan Bardella, el líder de Agrupación Nacional y del grupo del que forma parte Vox en Bruselas, Patriots. En ese primer acto de la carrera electoral, ya recogía varios mensajes que serán clave durante la campaña, que inicia con las encuestas a favor, pero con prudencia.

España, en un momento «histórico». Abascal insiste en que en estas elecciones «nos lo jugamos todo», que no son unos comicios normales, sino quizá la última oportunidad para muchos españoles, subrayando la gravedad que supondría que Sánchez y su Gobierno siguieran en el poder tras el 29-N. Vox augura una campaña con mentiras, trampas y hasta violencia por parte de lo que llama las «milicias» de Sánchez al considerar al actual Ejecutivo «el más sucio». Ante la cita con las urnas, pide no dar por hecho el cambio y no confiarse por las encuestas con buenos pronósticos, y anima a ir a vota presencialmente.

Prioridad nacional. Uno de los ejes del mensaje de Vox es este concepto que introdujeron ya en el programa de 2023 y en los programas de las elecciones más recientes, pero que ha tenido repercusión cuando se ha puesto negro sobre blanco en los acuerdos de gobierno como principio inspirador en el acceso a las ayudas públicas y a la vivienda social. Vox quiere que los españoles dejen de estar «discriminados» en su propio país y sean los primeros en la cola. Pero poner a los españoles en primer lugar también significa que se destine el dinero de los españoles y de los europeos a las cuestiones que preocupan a los españoles y europeos antes que a los de fuera. Y esto en un contexto además en el que hay colapso de los servicios públicos, infraestructuras en mal estado y pérdida de poder adquisitivo porque, según denuncia Vox, los españoles pagan más impuestos que nunca y reciben menos que nunca.

Remigración. Otro de los ejes de la campaña y sobre el que se articula parte del planteamiento de Vox ante la inmigración masiva y la «invasión migratoria» que, según remarca la formación de Abascal, perjudica a los españoles y a los inmigrantes que han venido a trabajar, contribuyen y respetan nuestras leyes, costumbres y cultura. El partido aboga por repatriar a quien entra ilegalmente, deportar al extranjero que delinque y acometer un proceso de remigración de aquellos que no vienen a trabajar, sino a vivir de las ayudas sociales a las que no pueden acceder los españoles y los inmigrantes que sí contribuyen.

Y es que precisamente con el debate de la vivienda encima de la mesa, Vox sitúa la inmigración masiva como un factor clave, ante el aumento de la población y la falta de construcción.

Desregulación. Es el tercer eje clave y una cuestión en la que Vox lleva haciendo hincapié estos meses atrás y que ha llevado a los gobiernos regionales que comparte con el PP. El partido de Abascal quiere eliminar el exceso de burocracia, las trabas administrativas y las leyes que obstaculizan a empresas, trabajadores y familias. Por otra parte, quiere acabar con lo que tilda de «abuso fiscal», algo que pasa, de acuerdo con su propuesta, por eliminar gasto político y gasto ideológico.

Sin etiquetas. Abascal siempre evita clasificar a Vox con etiquetas ideológicas al pretender hacer del mensaje de su partido un mensaje transversal, que pueden compartir votantes de todos los partidos o personas que provienen de al abstención, en lo que se respecta por ejemplo a la defensa de las fronteras, a la seguridad, a la baja fiscalidad o al acceso a la vivienda, algo que, como incidía el líder de Vox este domingo, no es de derechas ni de izquierdas. Ya en la campaña extremeña Abascal afirmaba, apelando al electorado de todos los partidos: «Aquí cada uno viene de un lado y yo no voy a hacer ningún reproche a nadie por cuál fuera su pasado. Las puertas están abiertas. El programa es claro».

Sin críticas al PP. A diferencia de los discursos que pronunció, él y otros dirigentes del partido, en las campañas autonómicas del último ciclo electoral, donde Vox distinguía, en alusión al PSOE y al PP, entre «mafia y estafa» respectivamente y arremetía contra el bipartidismo, en el arranque de esta campaña ha dejado de lado las críticas a los populares, como en estos meses atrás. En su primer acto de precampaña únicamente lanzó una crítica a la subida de impuestos del Gobierno del PP anterior y al consenso que había antes del nacimiento de Vox en varias cuestiones entre ambos partidos. Como Abascal señaló la semana pasada, él y Feijóo comparten buena parte del diagnóstico, pero probablemente no están tan de acuerdo en las soluciones para la reconstrucción de España; sin embargo, considera que esas diferencias son hoy «peccata minuta al lado de lo que tenemos enfrente y de las elecciones que afrontamos».

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