El DAO de la Guardia Civil, Manuel Llamas
El DAO destaca el «anómalo inicio» y la «rápida finalización» de uno de los informes reservados contra la UCO
el director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, Manuel Llamas –que está imputado por presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia– ha señalado al juez instructor del caso Leire, Santiago Pedraz, que una de las informaciones reservadas contra la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil tuvo un «anómalo inicio» y una «rápida finalización».
Así consta en un escrito que Llamas ha remitido al juez Pedraz, en el que relata que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la directora de la Guardia Civil, Mercedes González –también imputada en esta causa– estuvieron en la «génesis» de la primera de esas informaciones reservadas (IR). Así pues, señala que dio cuentas sobre este expediente porque «la propia Directora General estuvo en la génesis de la misma, a través de una llamada, así como otra del Ministro del Interior».
«A través de ambas llamadas se puso en antecedentes al DAO sobre los perjuicios que había provocado la divulgación de los datos personales de personas ajenas a la investigación que se llevaba a cabo por la UCO ante un juzgado de Badajoz. Por ello, se entendió necesario y oportuno comunicar qué se había hecho al respecto», agrega el documento, al que ha tenido acceso El Debate, en referencia a la filtración del correo electrónico de Begoña Gómez, la mujer de Pedro Sánchez.
Por su parte, pone de manifiesto que «la IR 2ª» se «sustancia en sendos escritos; uno de incoación firmado por el DAO y otro de conclusión firmado por el general instructor, y dado que la directora general no conocía más que su abortada tramitación, tampoco procedía dar cuenta ni del anómalo inicio ni de su rápida finalización».
el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el DAO de la Guardia Civil, Manuel Llamas
En este contexto, el escrito de Llamas recoge que «se hace necesario aclarar que aquellas Informaciones Reservadas (3) en unidades distintas de la UCO no fueron incoadas por el DAO, sino que este ordenó su incoación a distintos jefes y oficiales de otras unidades distintas a las afectadas, en aras a una mayor objetividad en su elaboración».
«De las tres informaciones reservadas elaboradas en otras tantas unidades dependientes de la DAO no se remitió oficio ni del inicio ni del final de las mismas a la directora general, toda vez que esta estuvo ajena a su génesis y no tuvo participación ni conocimiento previo alguno en su origen ni en su tramitación. Eran cuestiones de gobierno interno que el propio DAO resolvía con los mandos a los que se le ordenaba la incoación», añade el director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil.