Vehículo de la Guardia Civil antes de ser destrozado en el municipio granadino de Atarfe
Granada
Varios vecinos destrozan a golpes un coche de la Guardia Civil en un municipio de Granada
Los agentes se trasladaron hasta esta localidad porque se habían detectado varios enganches ilegales y su actuación generó tensión con los vecinos de la zona
Este fin de semana se ha producido un nuevo ataque contra varios agentes de la Guardia Civil de Granada, que se desplazaron hasta el municipio de Atarfe para llevar a cabo una nueva operación contra el narcotráfico. La Benemérita detectó varios enganches fraudulentos a la red eléctrica usados para plantaciones de marihuana y se puso en marcha para cortar esta vía de suministro.
Sin embargo, varios vecinos de la zona, cuando vieron lo que estaba sucediendo, decidieron rodear a los agentes, insultándolos e intimidándolos. Al mismo tiempo, según se aprecia en un vídeo grabado en el momento de mayor tensión entre los agentes y los atarfeños, otro de los habitantes del municipio se emprendió a golpes contra el coche patrulla, utilizando un palo de acero de grandes dimensiones, que ocasionó importantes daños en el vehículo.
La Guardia Civil ha difundido varias fotos denunciado este suceso, en las que se puede ver que la luna delantera del vehículo presenta hasta cuatro golpes y la luna trasera está completamente rota. Además, uno de los cristales traseros tiene un importante agujero, fruto de los repetidos golpes que estas personas realizaron contra el coche de la Guardia Civil. No se han denunciado daños personales.
Esta operación se enmarca dentro de una de las colaboraciones habituales que realiza la Guardia Civil con la compañía eléctrica Endesa en la provincia de Granada, con el fin de localizar los enganches ilegales a la red eléctrica para evitar apagones o incendios de transformadores.
Profesión de riesgo
Este nuevo hecho se suma a todos los ejemplos que hemos tenido este año de lo que supone el ejercido de una profesión a la que el Ministerio del Interior sigue sin reconocer que sea de «riesgo» .
Las asociaciones profesionales de la Guardia Civil y los sindicatos de la Policía Nacional llevan años exigiendo al Gobierno central que reconozca su trabajo como una profesión de riesgo, algo que ya tienen reconocidos los agentes de las policías autonómicas y locales, además de otros profesionales como bomberos, cantantes, bailarines o toreros.
Estas últimas semanas el Senado ha aprobado ya la toma en consideración de una proposición de ley que incluye a los miembros de la Benemérita como profesión de riesgo. Ahora la decisión final dependerá del Congreso.