El presidente de la Junta, Juanma Moreno, con los hombres fuertes de su Gobierno: Antonio Sanz y la portavoz Carolina EspañaRocío Ruz - Europa Press

Sanz, el elegido por Moreno para salvar la crisis de los cribados como nuevo consejero de Salud

  • Se convierte en el nuevo consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía hasta que finalice la legislatura

  • El presidente remodela su Gobierno con la portavoz Carolina España adquiriendo las competencias en diálogo social y simplificación administrativa.

Antonio Sanz (Jerez de la Frontera, 57 años) seguirá siendo el consejero de Sanidad de Andalucía. El presidente andaluz, Juanma Moreno, espera cerrar con su nombramiento la crisis abierta por los fallos en los cribados de cáncer, que desembocaron en el cese forzado de la anterior consejera, Rocío Hernández. «Su experiencia de gestión, capacidad de trabajo y diálogo serán fundamentales para lo que resta de legislatura», ha asegurado el dirigente popular.

Sanz, que se convierte así en el nuevo consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta y hombre de la máxima confianza del dirigente 'popular', ya se hizo cargo de la cartera sanitaria desde que se hizo pública la dimisión de Hernández. Aunque en un primer momento se anunció su nombramiento como temporal, finalmente llevará dicha cartera hasta primavera de 2026, cuando se celebren previsiblemente las elecciones. «La salud es una prioridad absoluta para mi Gobierno», ha terciado Moreno, que ha preferido volver a optar por un perfil político en lugar de sanitario para enderezar la situación.

El nombramiento definitivo de Sanz conlleva una pequeña remodelación del Gobierno andaluz. Así, la portavoz Carolina España asumirá las competencias en diálogo social y simplificación administrativa, que hasta ahora había ostentado Sanz, Y el consejero de Industria, Jorge Paradela, las de digitalización, incorporando a su área la Agencia Digital de Andalucía (ADA).

La oposición ha criticado este movimiento. «Moreno pone un político para que haga lo que sabe hacer el señor Sanz, hablar con todo el mundo, pero lo que ocurre es que los profesionales de Andalucía van a comprobar con él que solo es un cortafuegos que no resolverá los problemas en materia de salud porque no conoce nada de ello», ha valorado Manuel Gavira (Vox).

«Han puesto a gestionar la Sanidad andaluza a alguien que no la conoce», ha lamentado por su parte la portavoz socialista Ángeles Férriz. «Su nombramiento responde a la gran obsesión que tiene Moreno Bonilla, que es la de salvarse él mismo. El señor Sanz de Sanidad no tiene ni idea, pero de manipulación y propaganda, sí. Lo que pasa es que tengo dudas que algún gestor sanitario hubiera querido aceptar el cargo», añadía.

«Desde Por Andalucía nos parece una prueba más del calado y dimensión del problema y de la dificultad que ha tenido Moreno para encontrar una solución», decía por su parte Inma Nieto, portavoz de la formación andalucista. «Ha situado a una persona del partido para poder tener tras quien esconderse».

«A la oposición le parece mal todo, si se pide perdón, le parece mal, si presentamos un plan de choque, también, si dimite la consejera, lo critican, y si Antonio Sanz es nombrado consejero, más de lo mismo. Además no se dan cuenta y no paran de enseñar la patita: el secretario general del PSOE de Jaén decía recientemente que «tenemos una oportunidad de oro para echar a Juanma Moreno». Están sobreexcitados porque creen que tienen un arma política para echar al Partido Popular», decía, al respecto, el portavoz del PP-A, Toni Martín.

Una crisis abierta

Rocío Hernández fue forzada a dimitir hace justo una semana, tras la reunión del Consejo de Gobierno en la que se aprobó el plan de choque para subsanar los errores en el cribado de cáncer de mama y en cuya rueda de prensa ya no participó. Apenas 14 meses duraba en el cargo, al que llegó para sustituir a Catalina García, trasladada a la Consejería de Medio Ambiente.

Moreno se decantó con ella por un perfil más técnico, ya que contaba con una amplia trayectoria previa en la gestión sanitaria, además de poseer el título de doctora en Medicina y Cirugía. Aun así, no supo o pudo remontar el vuelo de un sistema con más presupuesto incluso que toda la Junta de Galicia, como se encarga de recordar recurrentemente el presidente andaluz.

El cese de Hernández se produjo también el mismo día en que se organizaba una manifestación a las puertas de la sede del Servicio Andaluz de Salud (SAS) en Sevilla. Allí se concentraron muchas afectadas por los fallos en el cribado del cáncer de mama, que exigieron tanto la destitución de la consejera como la dimisión de Moreno, quien a eso de las 20:30 horas realizaba una comparecencia extraordinaria para anunciar su marcha.

Además, el presidente de la Junta volvió a pedir disculpas a las afectadas y puso en valor tanto los cambios en el protocolo del cribado del cáncer de mama como el plan de choque aprobado en la misma jornada, con el objetivo de que todas las incidencias estén resueltas antes del 30 de noviembre. Para ello se iba a reforzar el programa de detección precoz de la enfermedad con 12 millones de euros y 119 nuevos profesionales sanitarios.

El nuevo consejero prioriza el diálogo

El flamante nuevo consejero andaluz de Sanidad, Presidencia y Emergencias ha querido dejar claro este miércoles, en su estreno en el cargo, que se «volcará» y priorizará el diálogo con el sector sanitario para resolver los problemas que existan en el sistema público, y no ha concretado si prevé acometer cambios en responsables del Servicio Andaluz de Salud (SAS).

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, Sanz ha indicado que lo es importante es «volcarnos en estos momentos al cien por cien en ofrecer respuestas, soluciones, seguridad, confianza en el sistema, apoyar a los profesionales y, por supuesto, dar cobertura plena a todos aquellos demandantes de asistencia sanitaria».

En respuesta a una pregunta sobre si prevé cambios en los equipos de la consejería o del SAS, ha insistido en que él lo que tiene que hacer es volcarse «en impulsar y en trabajar por nuestro sistema público sanitario», y ha apuntado que «en su momento» se verá si hay «que haber cambios o adaptaciones». «Pero no asumo esta responsabilidad para volcarme en hacer cambios, sino que yo en lo que me vuelco es en resolver problemas», ha dicho.

«Si eso conlleva, evidentemente, adaptaciones, pues las habrá, lógicamente, porque cada consejero tiene su idea», ha añadido Sanz, quien ha precisado que eso no se hará «con inmediatez».