La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero
Andalucía
María Jesús Montero carga contra Moreno Bonilla por «banalizar» la violencia de género en Andalucía
La ministra y aspirante a la Junta arremete contra el cambio de nombre del teléfono contra la violencia machista y exige medidas urgentes contra la violencia vicaria: «Hay que mirar a la sociedad con gafas violetas y tacones»
La vicepresidenta primera, María Jesús Montero, candidata a presidir la Junta de Andalucía por el PSOE, lanzó un nuevo y directo mensaje al presidente andaluz, Juanma Moreno, durante su intervención en un foro socialista en Atarfe sobre violencia vicaria. «No da igual que en Andalucía un teléfono contra la violencia de género pase a llamarse teléfono intrafamiliar, no da igual, señor Bonilla», afirmó la ministra con visible contundencia, arrancando el aplauso de los suyos.
La candidata socialista insistió en que «llamar las cosas por su nombre se identifica y se reconoce para exigir medidas públicas». Montero centró su crítica a lo que considera una «relajación con el lenguaje simbólico y nominalista» por parte del gobierno andaluz. La mano derecha de Pedro Sánchez defendió la necesidad de mantener la especificidad en la lucha contra la violencia machista.
«Mirar con gafas violetas y tacones»
La ministra mencionó explícitamente el caso Rocío Carrasco, hija de Rocío Jurado, como ejemplo de «cómo se ejerció una violencia donde la víctima era la mujer», refiriéndose a los presuntos malos tratos provocados por su expareja, Antonio Jesús Flores. Su propuesta incluye tratamientos especializados en el sistema público para que los niños reciban acompañamiento profesional.
En su charla, aseguró categóricamente que sería la próxima presidenta de la Junta de Andalucía y prometió «actuaciones inmediatas contra la violencia vicaria» y la incorporación de talento especializado. «Tenemos que aprender de cómo los niños se expresan con la violencia vicaria», afirmó, proponiendo una coordinación más estrecha entre sanitarios y la judicatura.
Montero hizo un llamamiento a «mirar la sociedad con gafas violetas para ponernos en los tacones de las mujeres agredidas». Rechazó con energía que desde el PSOE sean solo «mujeres trabajadoras». «Somos listas y así nos reivindicamos: queremos estar donde se toman las decisiones», sentenció entre aplausos, reivindicando el papel del feminismo como seña de identidad del partido.