Un trabajador inspecciona la zona del accidente en Adamuz.
La sombra del pillaje en Adamuz: ¿les han robado los móviles y las carteras a las víctimas del accidente?
Algunos supervivientes de la tragedia o familiares han denunciado la falta de algunas de sus pertenencias, pero no está claro si se produjeron robos en el lugar de la catástrofe o sin embargo solo están extraviadas
Al dolor de haber perdido a un ser querido en la tragedia de Adamuz, se suma ahora la sospecha y la sombra de otra desagradable situación.
Familiares y amigos de las víctimas de la tragedia ferroviaria podrían haber echado en falta el dinero en efectivo o los móviles de algunos de los fallecidos o heridos en el accidente. Así lo asegura al menos este martes el diario ABC, que da cuenta de la desaparición de objetos personales, como móviles, relojes e incluso gafas, de algunos afectados por la catástrofe.
Este periódico apunta al hecho de que la zona, durante los días posteriores a la retirada de los cuerpos de las víctimas, quedó sin vigilancia a la espera de que se llevaran a cabo las labores de limpieza.
Al parecer, a pesar de que durante las jornadas siguientes al día del accidente un dispositivo de los GRS (Grupo de Reserva y Seguridad) de la Guardia Civil vigiló las inmediaciones, el operativo se acabó relajando con posterioridad, momento en el que los autores de los robos habrían aprovechado para hacerse con los objetos que aún no habían sido retirados de las vías.
La versión de un superviviente
El Debate se ha puesto en contacto con el onubense Mario Samper, superviviente del accidente y fundador y portavoz de la plataforma ‘Afectados por el accidente ferroviario de Adamuz’.
Samper coordina un grupo de whatsapp que se creó para canalizar la información y la ayuda entre los afectados por la catástrofe, así como para estar en contacto entre ellos los días sucesivos al accidente, al detectar que todos ellos «tenían necesidades, carencias informativas, o falta de información para encontrar los enseres».
El portavoz asegura a este medio que, de todos los afectados que están en su grupo, tan solo uno ha referido un caso en el que se le ha devuelto la cartera de un ser querido con parte de documentación, pero sin el dinero en efectivo que portaba.
«Otras dos personas nos han referido que les faltaban una y tres maletas, respectivamente, pero después nos contactó Renfe para aclararnos que Iryo posee cuatro maletas de propietario desconocido. Es muy posible que sean esas», refiere.
Evidentemente, a muchos de ellos les faltan sus teléfonos personales. Samper, que viajaba junto a 186 personas en el Alvia siniestrado, tuvo que abrir el cristal del vagón a martillazos para que los viajeros pudieran abandonarlo tras el accidente. «Evidentemente, el mío salió disparado y se habrá convertido en mil pedazos. A mucha gente les faltan sus teléfonos pero eso no quiere decir que se lo hayan robado, sino que se habrá roto por el impacto».