Dirigentes de Podemos, entre ellos Irene Montero, en una manifestación por el 'Día Nacional de Andalucía' (archivo)
17-M
Por Andalucía, una coalición de supervivencia: el miedo a desaparecer fuerza un armisticio entre Podemos e IU
Ambas partes han cedido para no correr la misma suerte que en Aragón y Castilla y León, donde los podemitas se han quedado sin representación
Más por necesidad que por convicción, pero finalmente, tras una negociación que duró más de 24 horas, Podemos formará parte de Por Andalucía para las elecciones autonómicas del próximo 17 de mayo. El partido morado cerró este viernes un acuerdo con Izquierda Unida y Sumar para integrarse en la coalición y así no dispersar más el voto a la izquierda del PSOE.
La fumata blanca se produjo a las 13:00 horas, cuando faltaban 11 horas para que finalizara el plazo y algunos ya temían que se repitiera el sainete de hace cuatro años. En 2022, la negociación se dilató tanto que Podemos llegó tarde al registro y se quedó fuera de Por Andalucía, donde sus miembros se integraron finalmente como independientes, sin poder optar a las subvenciones electorales.
En esta ocasión, las siglas de Podemos sí figuran en la coalición Por Andalucía, también integrada por Izquierda Unida, Sumar y otras cuatro fuerzas de menor tamaño. Así ha quedado establecido tras una negociación que alcanzó su punto álgido este jueves en Sevilla, donde se reunieron representantes del partido de Ione Belarra con dirigentes de IU y Sumar para cerrar el acuerdo.
Se da la circunstancia de que Podemos ha renegado de esta alianza durante más de un año. Es más, no fue hasta este pasado domingo cuando el candidato morado, Juan Antonio Delgado, tendió la mano al presidenciable de Por Andalucía y coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, a riesgo de correr la misma suerte que en Aragón y Castilla y León, donde los podemitas se han quedado sin representación.
La dirección estatal de Podemos lanzó una consulta a sus bases entre el pasado martes y el miércoles sobre su integración en Por Andalucía, junto a Izquierda Unida y Sumar, y más del 80 % de los inscritos se mostraron a favor. Esto desembocó en la reunión que, desde las 11 de la mañana y hasta bien entrada la noche, mantuvieron las partes este jueves en Sevilla.
El miedo a desaparecer del Parlamento andaluz ha llevado a Podemos a aceptar el liderazgo de Maíllo y a levantar el veto a Sumar, plasmado en la ruptura de su grupo en el Congreso en diciembre de 2023. Los morados buscan cargos, visibilidad y dinero que les hagan recuperar fuerza en el espacio a la izquierda del PSOE.
IU también ha cedido ante Podemos, por aquello del relato y el miedo a rechazar la mano tendida de los morados y pagar luego en las urnas ese desprecio, y por evitar que una mayor fragmentación del voto de izquierdas deje a Por Andalucía sin grupo propio en el Parlamento. El partido de Belarra ha conseguido los números 2 por Sevilla y Málaga y el primer puesto por Jaén.
En cualquier caso, los herederos políticos del PCE han logrado conservar hasta cinco puestos de salida (Sevilla, Málaga, Granada, Córdoba y Almería). Antonio Maíllo se presentará por Sevilla. Sumar, por su parte, liderará la lista por Cádiz con Esperanza Gómez, mientras que Iniciativa del Pueblo Andaluz ha designado como número uno por Huelva a José Antonio Jiménez.
Así las cosas, en la batalla por el relato, Podemos ha emitido una nota de prensa en la que dice haber aceptado integrarse en Por Andalucía «pese a creer que no refleja el peso político de nuestra formación», al entender que actualmente «es más importante defender la sanidad y la vivienda antes que cualquier cálculo partidista».
Los temores de Izquierda Unida se fundamentan en las previsiones a la baja que las encuestas otorgan a la coalición. De hecho, según una reciente encuesta de Target Point para El Debate, Adelante –la escisión de Podemos creada por Teresa Rodríguez– superaría en intención de voto a la candidatura de Antonio Maíllo. Ambas opciones se sitúan por debajo de los cinco escaños necesarios para optar a grupo propio. En 2022, Por Andalucía logró justo esa cifra mínima de diputados.
Desde el frente de izquierdas han defendido que «Por Andalucía ha actuado en todo momento con responsabilidad, poniendo en el centro los intereses de la mayoría social y trabajando con transparencia, reglas claras y voluntad real de integración». Sin embargo, la realidad muestra una coalición de supervivencia, en la que las negras expectativas electorales han forzado un armisticio entre Podemos e Izquierda Unida que no hubiera sido posible en época de bonanza.