La candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, en rueda de prensa (archivo)
17-M
Una «orden» del jefe de gabinete de Montero sobre Aldama añade lastre a la campaña del PSOE en Andalucía
El testimonio de un funcionario de Hacienda contradice la versión de la candidata socialista, que defendió que la comunicación se le trasladó únicamente para su valoración técnica
El juicio de las mascarillas ha incorporado este jueves un elemento que afecta a la candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero. Un funcionario de Hacienda ha asegurado ante el Tribunal Supremo que Carlos Moreno, jefe de gabinete de la entonces ministra, le dio «orden» de trasladar a la Agencia Tributaria la solicitud de una empresa de Víctor de Aldama para que se decretara el aplazamiento de un embargo.
Según este técnico, llamado Ignacio Granada, su intervención no respondió a un trámite habitual ni a una iniciativa propia, sino a una instrucción de Carlos Moreno, jefe de gabinete de María Jesús Montero en el Ministerio de Hacienda: «Se me ordenó que lo trasladase a la Agencia Tributaria. Yo, en cumplimiento de la orden de mi superior jerárquico, lo trasladé».
Este testimonio choca con la versión ofrecida por la propia Montero durante la fase de instrucción del caso. La dirigente socialista defendió entonces que la comunicación se trasladó al funcionario únicamente para su valoración técnica, no como una instrucción jerárquica. Esta diferencia introduce un elemento de tensión relevante en el llamado caso Mascarillas, dirigido contra el exministro José Luis Ábalos, su asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.
El funcionario, que comparecía como testigo en la causa, añadió que desde el gabinete de la Agencia Tributaria le comunicaron que la empresa ya había sido informada de que la deuda reclamada no era aplazable, aunque dijo desconocer cómo se resolvió ese procedimiento o si se hizo alguna gestión adicional.
Durante la fase de instrucción, Aldama sostuvo que Koldo García le sugirió tener «un detalle» con el jefe de gabinete de Montero, que se concretó, según su relato, en la entrega de un sobre con 25.000 euros en un bar situado frente a la sede del Ministerio de Hacienda. Moreno negó la mayor.
En cualquier caso, el testimonio del funcionario afecta de lleno a María Jesús Montero, en la medida en que contradice su versión de los hechos. Además, añade lastre a su campaña para las elecciones andaluzas, ya que debilita parte de sus argumentos contra la trama del PP de Almería, también con mascarillas de por medio. Sus rivales electorales, por si fuera poco, reciben munición para señalarla por las corruptelas atribuidas a su entorno más cercano.
La candidata socialista permaneció ajena a la comparecencia del funcionario de Hacienda. Este jueves, ya sin responsabilidades de gobierno, continúo su recorrido por Andalucía, haciendo parada en la localidad malagueña Casares, donde visitó la Casa de Blas Infante, y luego en Estepona, donde clausuró un acto sobre vivienda.
Montero se comprometió a construir 100.000 viviendas en Andalucía y a derogar la ley que aprobó el Gobierno de Juanma Moreno sobre esta materia en sus cien primeros días como presidente de la Junta de Andalucía, en caso de alcanzar dicho objetivo. Todo un brindis al sol, teniendo en cuenta las encuestas para las elecciones del 17 de mayo, que vaticinan una derrota sin paliativos para el PSOE andaluz.