Imagen de la presentación del proyecto para Sanidad de la candidata socialista, María Jesús Montero
Elecciones 17-M
Montero propone blindar por ley las citas médicas en 48 horas y acusa al PP de «debilitar» la sanidad pública
La candidata socialista anuncia un plan con 3.000 millones anuales, más de 18.000 sanitarios y plazos máximos para pruebas y operaciones
La candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, ha situado la sanidad en el centro de su propuesta política con un plan de choque que incluye plazos máximos garantizados por ley y una fuerte inyección económica. En un acto celebrado en Cádiz, ha denunciado el «colapso» del sistema sanitario andaluz y ha acusado al actual Gobierno autonómico de deteriorarlo para favorecer la sanidad privada.
Montero ha arrancado su intervención apelando directamente a la experiencia de los ciudadanos: «¿Quién ha conseguido una cita en menos de tres días?», ha preguntado, en referencia a los problemas de acceso a la atención primaria. A su juicio, Andalucía vive una situación «que parece no tener fin» y que refleja un fallo estructural del sistema sanitario.
Un «plan de rescate» con plazos seguros
La dirigente socialista ha anunciado su intención de aprobar, en caso de gobernar, un plan de rescate del sistema sanitario público con calendario, memoria económica y evaluación de resultados. La medida más urgente, según ha explicado, será eliminar las listas de espera en atención primaria en un plazo máximo de seis meses.
Además, el plan contempla fijar por ley un máximo de 48 horas para obtener cita médica, 30 días para pruebas diagnósticas, 60 días para consultas con especialistas y entre 120 y 180 días para intervenciones quirúrgicas, en función de la complejidad.
«Queremos un sistema sanitario sin listas de espera», ha defendido Montero, quien ha asegurado que estas medidas son «viables» y ya se aplicaron en etapas anteriores.
Inversión y 18.000 nuevos sanitarios
Para lograr estos objetivos, la candidata ha planteado una inyección económica de 3.000 millones de euros anuales destinados específicamente a la sanidad pública, en el marco de un nuevo modelo de financiación autonómica que prevé mayores recursos para Andalucía.
El plan incluye también la incorporación de unos 18.000 profesionales sanitarios, entre ellos 5.000 médicos y 5.900 enfermeros, además de otros perfiles como fisioterapeutas, técnicos o celadores. Esta ampliación de plantilla busca reducir la presión asistencial y garantizar al menos diez minutos por paciente en atención primaria.
Montero ha incidido además en la necesidad de mejorar las condiciones laborales del personal sanitario, con el compromiso de que ningún salario base del Servicio Andaluz de Salud esté por debajo de la media nacional, así como impulsar incentivos para retener talento y favorecer el retorno de profesionales.
Críticas al modelo del Gobierno andaluz
Durante su intervención, la candidata socialista ha cargado contra el modelo sanitario del Ejecutivo de Juanma Moreno, al que ha acusado de promover una privatización encubierta. «Debilitan lo público para que la gente tenga que ir a lo privado», ha afirmado.
En este sentido, ha denunciado que más de dos millones de andaluces sufren problemas de acceso a la sanidad y ha puesto como ejemplo casos concretos, como el de pacientes con cáncer de mama, para evidenciar, según ha dicho, la falta de respuesta del sistema.
Montero también ha defendido que la sanidad pública es «el mayor patrimonio de los andaluces» y ha asegurado que su objetivo es recuperar un modelo que permita a los ciudadanos confiar de nuevo en el sistema público, incluso frente a quienes cuentan con seguros privados.
Apuesta por la atención primaria
El plan sanitario incluye además una reorganización del sistema, con medidas para reducir la burocracia, mejorar la gestión de las bolsas de empleo y reforzar la atención primaria como eje central. También contempla un plan tecnológico para modernizar la capacidad diagnóstica y asistencial.
Asimismo, Montero ha planteado elevar la Consejería de Salud al rango de vicepresidencia y dotarla de competencias exclusivas, además de impulsar una «construcción colectiva» del sistema con la participación de profesionales, sindicatos y asociaciones.
La candidata socialista se ha dado un plazo de un año para poner en marcha esta transformación y ha concluido su intervención con un llamamiento a la movilización: «Os pido que convirtáis la indignación en esperanza».