La candidata a la Junta de Andalucía por el Partido PSOE-A María Jesús Montero atendiendo a los medios tras un acto
Elecciones Andalucía 2026
Montero vuelve a usar el comodín del «feminismo» en un acto en el bastión socialista de Dos Hermanas
La candidata del PSOE a la Junta dejó claro que su hoja de ruta será «ecologismo y progresismo», en un acto de presentación de sus candidatos sin la esperada presencia de los cinco expresidentes andaluces
María Jesús Montero, candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía, subió al estrado en un acto este sábado en el granero de votos socialista de Dos Hermanas (Sevilla), para presentar a los candidatos del PSOE-A de cara a las próximas elecciones andaluzas. Una vez más, ha vuelto a usar la carta maestra del feminismo, tras haberse autocalificado como la «mujer con más poder» en España en el día de su despedida como vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda.
No estaba sola, pero sí le faltaba un respaldo histórico. El esperado abrazo de los cinco expresidentes andaluces, Rafael Escuredo, José Rodríguez de la Borbolla, Manuel Chaves, José Antonio Griñán y Susana Díaz, se quedó en el tintero. Lo que iba a ser una gran foto de familia con los pesos pesados del socialismo andaluz, se tuvo que aplazar por un motivo de causa mayor. Y es que esa esperada instantánea se tuvo que aplazar por el fallecimiento de Gracia Sánchez, esposa de José Rodríguez de la Borbolla, quien lideró la Junta entre 1984 y 1990.
Fuentes cercanas al partido confirmaron que la decisión se tomó en «señal de duelo» y, sobre todo, para acompañar a 'Pepote' en estos momentos tan duros. La propia Montero le dedicó unas palabras emotivas antes de arrancar con el mensaje político. La esposa del expresidente era profesora de profesión, una mujer que, según recordó la líder socialista, «dedicó una parte fundamental de su vida a la política andaluza».
Reivindicación de su condición de mujer
Rodeada de los candidatos provinciales, la exministra quiso dejar claro que el próximo Gobierno andaluz, si ella llega a presidirlo, será rotundamente feminista. «Hay que situar a las mujeres en aquellos lugares donde se van a tomar decisiones», proclamó con la voz firme, recordando los tiempos en que la participación femenina era «prácticamente testimonial».
La candidata hizo un guiño evidente al empoderamiento femenino. «Se trata de que ellas puedan aportar su talento, su visión del mundo y su valor añadido», insistió, buscando la complicidad de las militantes presentes.
«Tenemos ganas, tenemos proyectos», repitió Montero, tratando de inyectar adrenalina a las bases. Su objetivo es claro: movilizar al electorado de progreso el próximo 17 de mayo. En su receta incluyó palabras como «ecologista y progresista», su receta y hoja de ruta para su gobierno, según ella, muy alejada de las políticas actuales del PP.
La dirigente socialista también quiso definir el perfil de sus candidatos. Dijo que son «hombres y mujeres» que han dado un paso al frente para defender el interés general frente al de «unos pocos». Una frase que, en el feudo tradicional de Dos Hermanas, sonó a música celestial para los fieles. Y es que allí, el PSOE se siente en casa.
A pesar de la suspensión del acto multitudinario con los expresidentes, Montero quiso restar hierro al asunto. Lo dejó claro: se aplaza, pero no se cancela. «De aquí saldrán las personas que conformarán el próximo Gobierno», sentenció con una seguridad que pretende contagiar a las encuestas, muy en su contra según las últimas estimaciones.