Sánchez y Montero se han olvidado de Adamuz en sus intervenciones, pese a que el accidente ocurrió a escasos kilómetros del mitin que ambos han protagonizado
Elecciones Andalucía 2026
Sánchez y Montero 'pasan' de Adamuz: ni un recuerdo a sus víctimas pese a coincidir ambos en Córdoba
El presidente del Gobierno trufa su intervención de apoyo a la candidata socialista a la presidencia de la Junta con muchas referencias a la derecha y a la extrema derecha pero ninguna al accidente ferroviario acaecido a escasos kilómetros de allí
Unos 37 kilómetros separan la localidad de Adamuz del Colegio Mayor La Asunción de la capital cordobesa. Una distancia que este domingo se hizo mayor por el ninguneo de Pedro Sánchez y María Jesús Montero a la tragedia que tan cerca de allí sucedió el pasado 18 de enero.
Bien es sabido que en campaña vale todo, y por ello, en precampaña posiblemente ha de ser igual. Este sábado fue el presidente de la Junta y candidato a la reelección Juanma Moreno quien pisaba Almería, tierra marcada por la corrupción en su Diputación, el que fue incapaz de hacer propósito de enmienda ni pedir un tímido perdón por las corruptelas que acechan al ex dirigente popular Javier Aureliano García. Es más, se atrevió incluso a afirmar entre aplausos que desde que gobierna el PP «ya no hay ruido ni casos de corrupción en Andalucía», a pesar de que este caso ha estallado en esta última legislatura.
Pero Sánchez y Montero han ido más allá, pues ahora hablamos de la vida segada de 46 personas. Ambos se veían las caras en Córdoba y se han dedicado a elogiarse mutuamente y trufar su acto de continuas referencias a posición antibelicista de España en el tablero internacional y de advertir de los peligros que a su juicio representa la alianza del PP «con la ultraderecha de Vox». Sin embargo, ni un atisbo de autocrítica sobre lo que sucedió en enero en la provincia cordobesa y mucho menos, algún recuerdo o referencia a las víctimas de aquella tragedia. Adamuz, simplemente, no ha existido este domingo en Córdoba.
Segunda visita de Sánchez en precampaña
El acto que ha tenido lugar en el Colegio Mayor La Asunción de la capital cordobesa ha supuesto la segunda visita de Sánchez a la precampaña andaluza, justo una semana después de la primera participación del jefe del Ejecutivo en la precampaña andaluza, que tuvo lugar el pasado domingo en la localidad onubense de Gibraleón, también junto a la candidata socialista.
Montero ya indicó cuando se convocaron formalmente las elecciones que Pedro Sánchez se iba a «volcar» de cara a estos comicios por la importancia de Andalucía en el panorama nacional, y por la relación tan cercana que ha mantenido con ella misma en los años en los que la dirigente andaluza formó parte del Consejo de Ministros presidido por el líder del PSOE, del que llegó a ser vicepresidenta primera en su última etapa, antes de dimitir de sus cargos para centrarse en su candidatura en Andalucía.
María Jesús Montero recibió también el pasado jueves, en Jaén, el respaldo del que fuera presidente del Gobierno y secretario general del PSOE José Luis Rodríguez Zapatero, con quien compartió mitin en la capital jiennense en una dantesca e inenarrable intervención de este último.
Un «mismo desprecio»
Bravo ha llamado la atención sobre la coincidencia de que el martes se cumplan un año y cien días, respectivamente, de dos hechos sobre los que el PP exige al Gobierno que asuma responsabilidades y que permita que se conozca la verdad.
Sobre el apagón, Bravo subraya que no ocurrió fruto de la fatalidad, sino tras «una actuación negligente del Gobierno por no hacer caso a los expertos», y además durante este año, Sánchez «no ha destituido al auténtico responsable», que a su juicio es el ministro de Transportes, Óscar Puente.
Del siniestro de Adamuz, el dirigente del PP ha señalado que tampoco se han asumido responsabilidades y que espera que se conozca la verdad en las comparecencias que comienzan ahora en la comisión de investigación abierta en el Senado. Bravo ha indicado que a la coincidencia se sumará la tercera huelga de médicos, por lo que va a comenzar una «semana negra del sanchismo».