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Imagen de la zona conocida como El Canalillo, próxima a Balanegra, en El Ejido donde ha tenido lugar el suceso cuya investigación apunta a un episodio de "violencia doméstica". A 19 de mayo de 2026 en El Ejido, Almería (Andalucía, España). Un hombre de 25 años ha sido detenido como presunto autor de la muerte de sus padres a tiros en El Ejido (Almería) y de haber herido a otras cuatro personas, entre ellas su bebé de siete meses de edad así como una menor ajena a la familia de 21 meses, ambos ingresados en la UCI pediátrica del Hospital Materno Infantil Princesa Leonor.

Europa Press / Europa Press
19/5/2026

Imagen de la zona conocida como El Canalillo, próxima a Balanegra, en El Ejido donde ha tenido lugar el sucesoEuropa Press

El parricida de El Ejido (Almería) quedó libre meses antes pese a los informes forenses

El informe advirtió en 2024 de una posible enfermedad mental y recomendó seguimiento al joven, hoy en prisión provisional por matar presuntamente a su madre y su padrastro

El crimen que ha conmocionado a El Ejido y a toda la provincia de Almería continúa revelando nuevos detalles sobre el historial psiquiátrico del joven de 25 años acusado de asesinar presuntamente a tiros a su madre y a la pareja de esta, además de herir gravemente a varias personas, entre ellas un bebé de apenas siete meses.

Meses antes del tiroteo, el investigado ya había sido declarado inimputable por la Justicia en otra causa relacionada con un episodio violento ocurrido en una gasolinera. En aquel procedimiento, un informe forense advertía de la posible existencia de una enfermedad mental y recomendaba incluso realizar un seguimiento específico del joven.

La juez instructora archivó finalmente aquella causa al considerar que sus capacidades mentales estaban anuladas en el momento de los hechos, lo que impedía atribuirle responsabilidad penal.

Sin embargo, el auto judicial también señalaba que legalmente no era posible acordar en ese momento su internamiento en un centro psiquiátrico como medida de seguridad, por lo que quedó en libertad.

Ingresos psiquiátricos y drogas

Según el informe elaborado por el Instituto de Medicina Legal, el joven había sido ingresado de manera involuntaria en varias ocasiones a lo largo de 2024 tras sufrir episodios psicóticos graves.

Los especialistas reflejaban además antecedentes de conductas agresivas vinculadas a fenómenos alucinatorios y a un consumo continuado de cannabis, una circunstancia que aparecía de forma recurrente en distintos ingresos médicos.

El propio informe forense apuntaba entonces a la necesidad de confirmar la existencia de una enfermedad mental y establecer un seguimiento clínico del investigado, especialmente por el riesgo derivado de su evolución psiquiátrica y del consumo de sustancias estupefacientes.

El caso vuelve ahora a abrir el debate sobre los límites legales y sanitarios existentes en situaciones donde confluyen enfermedad mental, episodios violentos y ausencia de herramientas judiciales para imponer determinadas medidas preventivas antes de que se produzcan hechos irreversibles.

Una escalada de violencia en dos días

Las investigaciones judiciales apuntan además a que el presunto autor protagonizó una grave escalada de violencia durante las horas previas al crimen.

Según consta en las actuaciones, dos días antes del tiroteo habría intentado asesinar a su mujer cuando ambos regresaban de un viaje a Granada. Durante el trayecto, el joven habría comenzado a acusarla de infidelidad antes de detener el coche a la altura de Adra y atacarla presuntamente con una navaja.

La mujer sufrió heridas de gravedad en el rostro después de intentar esquivar la agresión.

Los investigadores sostienen además que el acusado habría amenazado con matar a varios miembros de su familia antes de regresar posteriormente al domicilio familiar armado y esperar la llegada de sus allegados.

Fue entonces cuando presuntamente abrió fuego contra su madre y su padrastro nada más llegar a la vivienda, disparando después también contra su pareja, su bebé y otros familiares.

El barrio sigue conmocionado

La violencia del ataque provocó escenas de enorme tensión en la barriada de El Canalillo, donde la Guardia Civil y la Policía Local desplegaron un amplio operativo de búsqueda hasta lograr la detención del sospechoso durante la madrugada.

Además de las dos víctimas mortales, varias personas resultaron heridas, entre ellas un bebé de siete meses que recibió un disparo en la cabeza y que continúa ingresado en la UCI pediátrica.

El investigado también habría disparado contra una vecina de 19 años y su hija pequeña, así como contra un hombre de 60 años que trató de proteger a su hijo cuando el agresor acudió posteriormente a otra vivienda.

La causa sigue abierta y el joven permanece en prisión provisional, comunicada y sin fianza, investigado por varios delitos de homicidio y tentativa de asesinato.

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