(Foto de ARCHIVO) La candidata del PSOE-A, María Jesús Montero, vota en Sevilla en el Colegio de Escuelas Profesionales Sagrada Familia Nuestra Señora de los ReyesMaría José López / Europa Press

Elecciones Andalucía 2026

El riesgo del voto exterior: el PSOE se impone en el recuento en el extranjero pese al batacazo de Montero

El escrutinio del voto CERA concluye con victoria del PSOE-A sobre el PP-A pero sin cambiar el reparto de escaños

El escrutinio general de las elecciones al Parlamento andaluz celebradas el pasado domingo, 17 de mayo ha confirmado sin cambios el reparto de escaños que se conoció la misma noche electoral, si bien el PSOE-A ha sido sorprendentemente la formación más votada entre los españoles residentes en el extranjero, el conocido como 'voto CERA', pese al batacazo de María Jesús Montero en el recuento presencial.

La JEA ha emitido una resolución, con fecha de este martes, «por la que se dispone la publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) de los resultados generales y por circunscripciones» de dichas elecciones, así como de «los datos de voto de las personas españolas residentes en el extranjero remitidos por cada consulado desglosados por provincias y de los datos del voto recibido en cada junta electoral provincial desglosados por consulado de emisión».

Además, se ha publicado la relación de los 109 diputados proclamados electos por cada una de las juntas electorales provinciales de Andalucía.

Dicha resolución de la JEA precisa que «las juntas electorales provinciales han excluido del resultado los sobres remitidos por los consulados que no cumplían los requisitos legales para su escrutinio y han añadido en el voto por correo el voto de los electores residentes en el extranjero (CERA) que ejercieron su voto por correo desde España».

En términos globales, el escrutinio confirma que el PP-A ha ganado las elecciones autonómicas en Andalucía con 53 escaños y 1.744.728 votos. De esta manera, los 'populares' han obtenido cinco parlamentarios menos que los 58 logrados en los comicios de 2022, y se han quedado a dos de la mayoría absoluta, fijada en 55 escaños en el Parlamento andaluz.

Por su parte, el PSOE ha conseguido 28 diputados –dos menos que los 30 obtenidos en las pasadas elecciones autonómicas– y 955.584 votos, mientras que Vox ha repetido como tercera fuerza y ha obtenido 15 escaños con un apoyo de 580.293 votos, frente a los 14 parlamentarios que sumó hace cerca de cuatro años, cuando esta formación concentró el 13,47% de los votos.

Adelante Andalucía se aupó en la noche electoral a la cuarta posición con ocho escaños y 403.560 votos, tras contar con dos diputados durante los últimos cuatro años en el Parlamento. En 2022, esta formación ahora liderada por José Ignacio García logró el 4,58% de respaldo en las urnas.

La coalición Por Andalucía, que integra IU y Podemos junto a otras fuerzas de izquierda, ha logrado revalidar sus cinco diputados con un respaldo de 266.213 votos tras contar en la última legislatura con el 7,70% de los votos.

Asalto al censo general

Según ha contado El Debate, la nueva operativa de identidad digital que está desplegando el Gobierno de Pedro Sánchez de forma acelerada con la externalización a la empresa pública Ineco de las concesiones masivas de nacionalidad derivadas de la Ley de Nietos y el DNI digital que les permitirá votar en las próximas elecciones generales afecta directamente al también novedoso Registro Civil electrónico español, el denominado DICIREG.

Su concepción originaria viene de la época de José Luis Rodríguez Zapatero. El 21 de julio de 2011, el Ejecutivo socialista aprobó la Ley 20/2011 del Registro Civil. La nueva norma introducía un cambio radical consistente en la desaparición progresiva de libros físicos y creaba un Registro Civil único electrónico en el que se abría un historial individual digital para cada ciudadano al que se asigna un código personal.

Mariano Rajoy retrasó varias veces su entrada en vigor debido a los enormes problemas técnicos. El Registro Civil continuó durante años funcionando en papel, con sistemas híbridos y estructuras descentralizadas. El gran salto llegó con Pedro Sánchez. El 30 de abril de 2021 –diez años después de que viera la luz– entró en vigor la ley de Zapatero reformada que contó con una amplia mayoría: 253 votos a favor, solo 3 en contra y 0 abstenciones en su aprobación en el Senado. El memorable avance de España en la modernización del Registro Civil con 150 años de historia fue celebrado por todos.

Lo que nadie pudo imaginar es que este proceso histórico en la digitalización del sistema de identificación de los ciudadanos iba a producirse en paralelo a la creación del nuevo DNI digital, al tiempo que el Gobierno de Sánchez pedía expresamente a la Junta Electoral Central su validación en el sistema electoral, eliminando los controles de verificación robusta de la identidad del votante que el propio Ministerio del Interior exige para su validez.

El escándalo destapado por este medio, demostrando lo fácil que es falsificar una identidad en las urnas con el sistema solicitado por Marlaska a la Junta Electoral Central, llevó a la JEC a prohibir su uso en las pasadas elecciones andaluzas «por falta de seguridad en la identificación del votante».